AÑO 3 NO. 16 || 15 . ENERO . 2013
REVISTA ELECTRÓNICA TRIMESTRAL DE LA FACULTAD DE DERECHO DE LA UNIVERSIDAD DE LA SALLE BAJÍO

Analisis de la evolución del estado.

Artículo elaborado por:
Osnar Oswaldo Molina González.
Alumno de la Facultad de Derecho
Universidad de la Salle Bajío A. C.


 

ANTECEDENTES HISTÓRICOS

ORÍGENES DEL ESTADO


Desde los primeros inicios de la especie humana, se cree que el hombre se tuvo que organizar socialmente en diferentes grupos con sus semejantes, ya que necesitaba protección en un mundo primitivo en el cual se imponía la ley del más fuerte.

Tenía que lidiar con numerosos fenómenos naturales y otras especies animales y vegetales desconocidas para él, así que tuvo que compensar sus debilidades en fuerza bruta con la inteligencia.

De esa manera fue en que descubrió que por sí mismo no podía ofrecer mucha resistencia a la naturaleza, ya que quedaba a merced de un mundo violento y cambiante al que se tenía que adaptar rápidamente.

Por consecuencia, el hombre se dio cuenta de que tenía que estar unido con los semejantes de su misma especie, para que juntos pudiesen sobrellevar los peligros que encerraba aquella tierra antigua.

Pero al formarse cada vez grupos más numerosos de hombres destinados a protegerse en conjunto, se fue también creando la necesidad de que hubiese alguna cabeza o jefe que los guiara, que los organizara, que los dirigiera y que aprovechara las cualidades de todos para salir adelante.

Es ahí donde encontramos una muy pequeña y primitiva forma de organización estatal, donde había una autoridad a la cual se respetaba (por lo menos en un principio) y también había sujetos bajo el yugo de esa persona.

Sin embargo, esa forma de organización primitiva tenía muchas deficiencias, puesto que la ley del más fuerte era la que siempre imperaba, y por lo tanto, no había ninguna garantía de autoridad entre los hombres, no había una forma adecuada de resolver los conflictos, no había ninguna clase de mediador entre las partes afectadas, lo que en muchas ocasiones causaba un desorden y un caos total que impedía a los hombres sobrevivir.

Poco a poco, con el transcurso del tiempo, esas primitivas formas políticas se fueron modificando, y a la vez, se definieron de una mejor manera. Las autoridades ahora eran divinas, eran hombres que representaban a las diferentes deidades de las distintas civilizaciones.

Esta figura de autoridad era absoluta y permanecía a través del tiempo por causa del linaje o descendencia. Se puede decir que emerge un hombre o un casi dios como una figura de poder superior a todos, y que, tomando la religión como un medio de control social, hace valer su autoridad, pero no sólo eso, sino que hace que la totalidad de las tribus se sometan y además logra una estabilidad mayor con el paso de los años, ya no es algo efímero como la ley de más fuerte, más bien ahora tiene una permanencia a lo largo de los tiempos.

Si bien lo anterior es una explicación rudimentaria de los primeros orígenes del Estado, no se puede de ninguna manera generalizar, ya que las distintas poblaciones del mundo evolucionaron de una manera diferente, unas se encontraban más avanzadas que otras, además de que hay muchos más aspectos que intervienen en la formación de la organización política.

Es imposible hallar una sola causa al origen del Estado, puesto que son varios los factores que intervienen en su formación, además de los ya antes mencionados, y esto es lo que provoca que las sociedades evoluciones a un ritmo distinto unas de otras.

A continuación muestro algunos de los factores biológicos, físicos y sociales que hacen que el Estado se desarrolle de manera distinta en todas las sociedades:

· El medio ambiente: Aunque es claro que las condiciones del medio en que el hombre se desenvuelve influyen notoriamente en su vida social, el entorno ecológico no parece resultar definitivo en cuanto a las modificaciones de la organización social. Efectivamente, hay medios que favorecen la organización colectiva de trabajos conjuntos, como las cuencas de los grandes ríos en civilizaciones como Egipto y las asiáticas, pero aún así hay pueblos que han logrado establecer una organización estatal en condiciones muy adversas, tales como los judíos o incluso los aztecas, que se asentaron en una región lacustre y de ahí levantaron la más grande civilización de Mesoamérica.

Así es que sin duda, el medio ambiente ejerce una influencia, pero no definitiva, ya que va unido a otros factores que condicionan la aparición y evolución de un Estado en una región determinada.

· La población: El factor demográfico cuenta en gran medida. Se puede observar que las sociedades más numerosas tienen un mayor grado de organización política, sin embargo hay excepciones, es decir, que no es una regla general.

Aquí va relacionado el factor del medio ambiente, ya que con mejores condiciones climáticas es más factible que la población tenga una más alta calidad de vida, pero como dije anteriormente, no son aspectos aislados, sino que interactúan entre ellos, y ahí es donde está la prueba.

· La tecnología: Por tecnología entendemos la capacidad que tienen los miembros de la sociedad para transformar los recursos naturales en herramientas o inventos que les faciliten el trabajo, la capacidad de innovación, de introducción de nuevos utensilios, instrumentos o técnicas aplicables al desarrollo productivo de las comunidades.

Todos los anteriores factores se concatenan entre sí y dan lugar a relaciones entre grupos humanos, ya sean positivas o negativas, lo que a su vez permite una explicación sencilla de los criterios que intervienen en la formación de una organización estatal en la sociedad.

PRIMERAS FORMAS DE ORGANIZACIÓN ESTATAL

A partir de los anteriores factores ya explicados, hubo ciertas civilizaciones que fueron las primeras en lograr dar el salto de simples comunidades agrícolas a una forma de organización estatal plena.

Esas civilizaciones fueron seis:
1) La China, localizada en la cuenca del río Amarillo.
2) La India, localizada entre los ríos Indo y Ganges.
3) Mesopotamia en los cauces de los ríos Tigris y Éufrates.
4) La civilización Egipcia, en la cuenca del río Nilo.
5) La civilización Inca en Sudamérica.
6) Las distintas civilizaciones de Mesoamérica, principalmente mayas y aztecas.

LOS ESTADOS ANTIGUOS

En el mundo antiguo, hubo dos culturas que influyeron mucho en los Estados actuales: la griega y la romana.

La civilización griega aportó una gran base ideológica que justifica la existencia del Estado a través de las obras de grandes filósofos como Sócrates, Platón y Aristóteles.

Uno de los más grandes colaboradores al Estado es Platón, ya que en su obra “La República” hace un amplio análisis de las formas distintas de gobierno.

Platón propone una forma de gobierno aristocrática, de tal manera que la República debe de ser gobernada por un grupo selecto de filósofos reyes debidamente educados.

Aristóteles establece formas buenas y malas de gobierno, haciendo una escala jerárquica de las mismas (monarquía, aristocracia, república, democracia, oligarquía y tiranía), pero descarta la monarquía y la aristocracia dada la imposibilidad de encontrar a una persona viable para dirigir los destinos de la población, y es por eso que la República es la más adecuada.

Igualmente la cultura griega sentó las bases para el posterior ejercicio de la democracia en el mundo. Las principales polis que aportaron para ese propósito fueron Atenas y Esparta.

La cultura romana aportó un Estado de leyes, ya que es bien conocido por todos nosotros la estructura jurídica de Roma y el impacto que ésta ha tenido sobre los sistemas jurídicos actuales.

El Estado Romano se cree que surge como una consecuencia de la unión entre las diferentes tribus que habitaban ese antiguo territorio; los etruscos, los sabinos y los latinos conformaron el antecedente de lo que llegaría a ser uno de los imperios más poderosos que se hayan conocido sobre la faz de la tierra.

La historia de Roma se divide en diferentes etapas políticas, en las cuales se desarrollaron diferentes formas de gobierno, en las que las instituciones y los idearios políticos fueron cambiando drásticamente.

Las formas de gobierno que se presentaron a lo largo de la historia del pueblo romano fueron:

1) Monarquía.
2) República.
3) Imperio Bajo, principado o diarquía.
4) Imperio Absoluto o dominato.

Varias de las instituciones que los romanos crearon a lo largo de toda su historia aún están vigentes a nuestra época, y aunque sufrieron algunos cambios sustanciales, conservan la misma esencia que las hizo surgir.

La mayor influencia dentro del mundo actual como consecuencia del desarrollo de este imperio se puede ver claramente en las normas jurídicas, es decir, el Derecho Romano.

El Derecho Romano es base de muchas disposiciones jurídicas, y ha facilitado a los Estados modernos el establecimiento de un sistema jurídico-político mejor organizado.

Roma también puso el ejemplo de algunas acciones que los Estados modernos llevan a cabo en la actualidad. Para citar un caso, tenemos lo de los servicios públicos. Ese rubro aún sigue vigente después de años de historia, a tal grado que ha llegado a constituir uno de los ejes principales de los programas de desarrollo de los gobiernos contemporáneos.

Sus figuras político-legislativas, tales como los comicios y el senado, son antecedentes de las asambleas o parlamentos legislativos del mundo actual, e incluso operan de forma parecida en algunas cuestiones.

En conclusión, Grecia y Roma sentaron las bases para el desarrollo del Estado mejor definido, incluso al grado de que varias de sus instituciones e ideologías siguen vigentes en la actualidad, con modificaciones casi mínimas.

FORMACIÓN DEL ESTADO MODERNO

Después de una etapa de transición durante la Edad Media, surge uno de los fenómenos más importantes en la formación de los diferentes tipos de Estados actuales, es decir, la formación del Estado Moderno.

Es un fenómeno importante porque a partir de esa delimitación se derivaron todas las formas de organización política conocidas en la actualidad.

Son cuatro las características del Estado Moderno:

a) Una cierta entidad territorial: El medio físico es la base necesaria para la sustentación del Estado y debe ser de una magnitud tal que no convierta en demasiado pesadas las tareas que el Estado debe afrontar.

b) Establecimiento de un poder central lo suficientemente fuerte.

c) Creación de una infraestructura administrativa, financiera, militar y diplomática.

d) Consolidación de la unidad económica: Hace referencia a que el Estado debe ser capaz de regular y dirigir la economía en su propia seno y también respecto al exterior.

LA INDEPENDENCIA NORTEAMERICANA, LA REVOLUCIÓN FRANCESA Y LA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL COMO ANTECEDENTES DE LOS ESTADOS ACTUALES

Las trece colonias inglesas emprendieron un proceso de independencia gracias a ideologías como la de John Locke, y sus resultados tuvieron un gran impacto en las formas de gobierno actuales, ya que fueron de los primeros países en establecer un orden jurídico constitucional.

La revolución francesa fue uno de los fenómenos sociales y políticos más importantes de la humanidad, ya que derrocó el sistema absolutista y también estableció un orden constitucional.

Igualmente fue cuna de ideólogos como Jean Jacques Rosseau, Montesquieu y Voltaire.

Rosseau introdujo la idea de que la soberanía del Estado debía de residir en el pueblo, y que a su vez, el pueblo poseía el poder único y total sobre el rumbo que debía seguir la organización política.

Montesquieu establece la división de poderes, uno de los pilares de la política actual.

Las consecuencias directas de este tipo de movimientos fueron la aparición de lo que muchos autores llaman “El Estado Constitucional”, es decir, un Estado basado en una carta magna suprema, hecha por las demandas del pueblo. Justamente el polo opuesto al absolutismo.

Sin duda lo anterior es un precedente importante en la estructura jurídica que los Estados actuales poseen, y de ahí es donde parte la importancia histórica de este tipo de movimientos.

A partir de la Revolución Industrial se empiezan a generar nuevas formas de gobierno, por una parte los estados capitalistas, y a causa de ellos surgen corrientes filosófico-políticas como el socialismo, fundamentado en las apreciaciones de teóricos como Karl Marx y Friedrich Engels.

FORMAS DE ORGANIZACIÓN ESTATAL

· Estado socialista

Las pésimas condiciones en que se desarrollaba el trabajo en las factorías que habían proliferado con motivo de la Revolución Industrial hicieron reflexionar a múltiples pensadores desde la primera mitad del siglo XIX acerca de las enormes desigualdades sociales de la época.

El principal aportador fue Karl Marx, y la ideología socialista se puede resumir en que se debe eliminar la propiedad privada de los medios de producción, y estos deberán ser de la clase obrera hasta alcanzar el estadio de la sociedad comunista en la que cada quien aporte según su capacidad y reciba de acuerdo con su necesidad.

· Estado capitalista

El Estado capitalista tiene ciertas características que lo identifican ampliamente respecto de los demás, por ejemplo:

a) Hay un alto nivel de industrialización.

b) La mayor parte de los medios de actividad económica son de propiedad privada.

c) La planificación económica del Estado no se realiza propiamente por el gobierno, sino por las grandes empresas involucradas.

d) Las actividades económicas terciarias (servicios) juegan un papel muy importante.

· Estado benefactor

El estado benefacor o estado de bienestar es aquel estado que garantiza estándares mínimos de ingreso, alimentación, salud, alimentación, salud y habitación a todo ciudadano como derecho político y no como beneficencia.

En el México post-revolucionario, el gobierno aplicó mucho este modelo, pero muchos autores consideran contraproducente establecer tantas funciones para el Estado.

De hecho, va contra las tendencias actuales neoliberalistas, que pugnan por quitar tareas al gobierno.

· Modelo del Estado actual

En la actualidad existe una variedad de formas de organización estatal; por un lado hay estados capitalistas, socialistas, de bienestar, estados totalitarios, etc.

Sin embargo parece ser que en nuestros tiempos, un solo Estado no es suficiente.

Los países se agrupan en alianzas de todo tipo: económicas, comerciales, políticas, militares, sociales, entre otras.

Como ejemplo de lo anterior tenemos uniones comerciales como el TLCAN (Tratado de Libre Comercio de América del Norte), el MERCOSUR o mercado común sur, APEC o Asian-Pacific Economic Cooperation o la Organización para la cooperación y desarrollo económicos (OCDE).

Y traspasando las fronteras de simples alianzas económicas y sociales, tenemos el ejemplo de los Estados supranacionales en la Unión Europea.

El objetivo de los estados supranacionales es establecer una fortaleza en grupo, así como establecer cooperación y ayuda mutua entre los distintos países que lo conformen.

CONCLUSIONES

Si nos preguntamos la manera en que surge el Estado, nunca hallaremos una sola causa; el origen de cualquier organización política es siempre multifactorial, y aún conociendo los puntos que intervinieron en su formación, no se puede establecer una regla general para explicar el fenómeno.

Hubo ciertas civilizaciones que sentaron las bases para que las culturas posteriores desarrollaran formas de gobierno perfeccionadas, y entre ellas se encuentran los egipcios, los romanos y los griegos, por mencionar solamente a los más importantes.

Culturas como la de los egipcios, mesopotámicos o mesoamericanos fundamentaron su organización política de manera teocrática y gracias a un situación favorable respecto de los recursos naturales, por lo cual se les dio el nombre de civilizaciones agrícolas o hidráulicas.

Los griegos contribuyeron de manera especial con la base ideológica del Estado a través de aportaciones de filósofos como Platón y Aristóteles, cuyas ideas fueron y han sido retomadas a lo largo de los tiempos por otros pensadores.

Después de la caída del imperio romano, la evolución del estado se estancó a causa de la edad media y las monarquías absolutistas. Sin embargo, a través de fenómenos como la independencia de las trece colonias, la revolución francesa y la industrial, se fueron forjando y consolidando las bases del Estado Moderno.

Los tres hechos sociales antes mencionados fueron provocados por idearios liberales de teóricos como Locke, Hobbes, Rosseau, Montesquieu y posteriormente Marx, Engels, entre otros.

Muchas de las ideas de los anteriores personajes siguen vigentes hasta nuestra fecha y constituyen pilares fundamentales de los sistemas políticos, por ejemplo, la división de poderes de Montesquieu.

Después de esas épocas de ajetreo social, se van definiendo más claramente algunos tipos de estado, como el capitalismo y el socialismo.

Si bien algunos autores consideran las anteriores corrientes como medios de producción, yo pienso que tienen una gran importancia para la constitución del Estado, ya que tienen implicaciones políticas, sociales y económicas, suficientes criterios para establecer que hacer referencia a ese tipo de organización.

En la actualidad, los estados no son puros, es decir, no siguen una sola corriente ideológica, sino que buscan hacer una mezcla ideal de elementos para conseguir el éxito.

Una forma de estado que está tomando fuerza en este siglo XXI es el supranacionalista, un tipo de estructura política que va más allá de los límites territoriales y culturales de un país, y que involucra a varios estados para la consecución de un fin en común.

Para terminar, el Estado es una estructura sin la cual el hombre no podría existir, ya que más allá de representar un ente económico, representa la autoridad a la cual los hombres nos debemos sujetar.

Al mismo tiempo nos garantiza derechos y obligaciones, además de que procura que la convivencia humana sea lo más armónica posible.

FUENTES

Andrade Sánchez, J. Eduardo. Teoría General del Estado. Oxford. México. 2010.

Angulo Parra Yolanda, Filosofía. Santillana. México. 2009.

Morineau Iduarte, Martha e Iglesias González, Román. Derecho Romano. Oxford. México. 2010.

Sánchez Córdova, Humberto. Historia Universal. Prentice Hall. México. 2009.

http://plato.stanford.edu/entries/montesquieu/ (Inglés).

http://plato.stanford.edu/entries/rousseau/ (Inglés).

http://plato.stanford.edu/entries/voltaire/ (Inglés).

 

La revista Ex Lege es una publicación trimestral, que contendrá interesantes secciones, como las dedicadas a las aportaciones de docentes, alumnos y autores invitados, así como espacios para ponencias, conferencias, entrevistas y noticias.