Estudio de la conducta antisocial |
Según el Dr. Luis Rodríguez Manzanera, la conducta antisocial en definición es:
Conducta que va contra el bien común, atenta contra la estructura básica de la sociedad, destruye sus valores fundamentales, lesionas las normas elementales de convivencia.
Y el objeto de estudio no solo es la conducta antisocial sino también el sujeto que comete la conducta, es en este momento donde la criminología clínica entra para expandir el campo de aplicación de la criminología y no solo entender las conductas sino poder diagnosticarlas, y recordar que diagnostico es conocer.
En criminología, el crimen es la conducta antisocial en todo su contexto, tiene un inicio, un desarrollo y un fin, y el criminal es la persona que ha cometido el crimen, y cabe señalar que a la persona que ha cometido el crimen deja de ser un sujeto para convertirse en un criminal.
Ahora debemos de sacar a esta conducta de un simple concepto y extenderlo hasta su génesis, y es ahí donde la parte interdisciplinaria entra en juego y se apoya en la psicología. Se debe diferenciar que delito es diferente a crimen, ya que todo crimen puede ser un delito, y no todo delito puede ser un crimen y viceversa, esto dice que no todo crimen está tipificado en la ley y que no todo delito es una conducta antisocial.
Aunque tanto como las escuelas jurídicos penales no son suficientes para el entendimiento de las conductas antisociales y dejan espacios en blanco, es ahí donde la dirección psicológica busca descubrir los factores predisponentes al crimen.
La psicología criminológica, según su etiología, es el estudio del alma del criminal. Trata de averiguar, de conocer qué es lo que induce a un sujeto a delinquir, qué significado tiene esa conducta para él, porqué la idea de castigo no lo atemoriza y le hace renunciar a sus conductas criminales. La tarea psicológica consiste en aclarar su significado en una perspectiva histórico-genética. (1)
Estudia los factores psicológicos de algunas conductas antisociales o parasociales; es aquella que carece de contenido social, no tiene relación con las normas de convivencia ni con el bien común. La conducta asocial se realiza por lo general en la soledad, en el aislamiento. Cuando cerramos la puerta de nuestra alcoba los convencionalismos sociales quedan fuera, al quedamos solos nuestra conducta queda, por lo general, desprovista de contenido social o antisocial. (2)
Según el Dr. Luis Rodríguez Manzanera el psicoanálisis es la escuela que más ha revolucionado a la criminología
Tomando en cuenta los puntos básicos de la teoría psicoanalítica trataremos de explicar algunas conductas antisociales.
Para Freud el sexo es el motor de la conducta humana, por lo tanto la conducta antisocial tiene como móvil un significado sexual.
El instinto básico es el "eros" o instinto de vida, instinto que es principal y básicamente sexual. A este instinto se opone el tanatos o instinto de muerte. La vida y la muerte, dos aspectos que se contraponen. A veces nos movemos buscando la vida, a veces nos movemos buscando la muerte. A veces es la vida o la muerte de los demás, y en ocasiones es la vida o la muerte propias. Esta idea de los instintos en teoría freudiana va a tener una repercusión extraordinaria en Criminología, en cuanto se va a estudiar si efectivamente el hombre tiene un instinto de muerte, un Tanatos, que lo lleva a destruir, a matar, a delinquir. Así surge la primera explicación psicoanalítica del crimen: se trata de un predominio del Tanatos sobre el Eros, de la muerte sobre la vida. (3)
En lo concerniente a la primera etapa del desarrollo, Freud nos llama Edipo y dice que esta etapa debe de ser superada, sino el sujeto desarrollara una mala estructura de la personalidad y así llegar a cometer un crimen por lo tanto, el sujeto antisocial no resolvió sus problemas edípicos.
Para la criminología las "equivocaciones sexuales" son consideradas como conductas antisociales, y en este tema se está hablando del libido que se desarrolla conjuntamente con el individuo y este de desarrollo debe ser igualitario, de lo contrario aparecerán deformidades.
Por lo tanto, el fetichismo, homosexualismo, bisexualidad, etc. Son desviaciones del libido en consecuencia conductas estudiadas por la criminología en su clasificación de antisocial.
Factores predisponentes del crimen.
Benigno Di Tullio, dice "la predisposición a la criminalidad es la expresión de aquel complejo de condiciones orgánicas y psíquicas, hereditarias, congénitas o adquiridas, que, acentuando las fuerzas naturales, instintivas egoístas y agresivas, y debilitando las inhibitorias, hacen particularmente proclive al individuo a llegar a ser un criminal, también bajo la influencia de estímulos que quedan debajo de la línea operante sobre la masa de los individuos" (4)
Y aunque es verdad que muchos de los factores predisponentes son tanto internos como externos cabe destacar que se han encontrados factores medioambientales el psicólogo Kenneth Levy de la universidad de Pensilvania, señala que las conductas antisociales pueden haber sido propiciados por los padres que sobreprotegían a estas personas y entonces el sujeto aprende a esperar un tratyo especial de todos y no llega a conocer limites.
Si se hiciera un estudio acerca del por qué de las conductas antisociales este artículo no tendría fin, ya que la psicología criminológica ofrece innumerables teorías que pueden explicarla, algunas muy acertadas, otras tampoco no muy lejos, en fin, esto solo demuestra la importancia que tiene el entendimiento acerca de este tema, y es entonces cuando se comprueba que la curiosidad natural del hombre es más efectiva de lo que se piensa, pero sobre todo su entendimiento se busca para lograr uno de los objetivos principales de la criminología que junto con la psicología lo logra, y es el tratamiento del delincuente, en este caso del criminal, y nos damos cuenta que la responsabilidad en cada criminal varia, por lo tanto su crimen también.
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1. MARCHIORI, Hilda. Psicología Criminal. Edit. Porrúa. México, 1975, p. 1.
2. Luis Rodríguez Manzanera, criminología, p. 43
3. Luis Rodríguez Manzanera, criminología, p. 371
4. D I TULLIO, BENIGNO. Op. cit., (Principios), p. 150.
BIBLIOGRAFÍA
1. Manzanera, L. R. (2005). Criminología. Porrúa.
2. Ostrosky-Solís, F. (2007). Mentes Asesinas. Libros Quo.
