Criminalidad Femenina |
INTRODUCCIÓN
El presente trabajo, esta inspirado en los casos verídicos del libro "Mujeres asesinas" de la autora Marisa Grinstein, he analizado varios de los casos que ella expone y me he dado a la tarea de investigar el por qué de esos actos, de explorar la mente de esas mujeres, de entender los motivos que las llevaron a asesinar. Habrá que revisar en lo sucesivo, la personalidad de las mismas, afrontar los hechos presentes con los que vivieron en su infancia, para así poder conocer en que medida afectan en su vida adulta, y qué es lo que las diferencia de las demás personas que, a pesar de sentir ira, cólera y fantasear la comisión del homicidio, jamás llegan a matar. Todos estas interrogantes solo pueden comprenderse haciendo un recuento histórico del problema para así comprender el fondo del mismo y poder explicarlo en su raíz, de tal forma que en nuestros días podamos plantear las teorías y soluciones pertinentes a este asunto que nos afecta en todos los aspectos de la conducta humana, tanto a nivel individual como social.
MARCO TEÓRICO
"El tema, la criminalidad femenina, ha sido uno de los olvidados por la investigación criminológica, al menos en nuestro país, en le que encontramos muy pocos estudios al respecto y en comparación de lo que se ha hecho sobre criminalidad masculina, podemos afirmar que es un campo casi virgen" (1)
La mujer desde tiempos muy remotos siempre ha estado impregnada de una sumisión y una desvalorización por parte de toda la sociedad y por ella misma que ha trasmitido esos valores de generación en generación, intentaré analizar las culturas del pasado para así poder entender a las presentes y dar una explicación del comportamiento homicida que hay en las mujeres desde las diferentes teorías que han surgido en torno a este tema. Y al final plantearé la política criminológica como posible solución, ya que ésta es un instrumento de cambio social e institucional, pues sería mejor utilizar sustitutivos penales a seguir la cruda etapa de las cárceles que si bien en muchos casos es la solución, en otros tantos, digamos la mayoría, es una injusticia, a mi consideración, al igual que como afirma Baratta, "el derecho penal es la última instancia" (2)
La criminalidad femenina me ha llamado mucho la atención, y aún más, la mente de las mujeres asesinas, es grandioso poder descubrir el ¿Por qué? De los homicidios, y más grandioso poder hacerlo desde mi gran pasión, la criminología.
MARCO JURÍDICO
Comenzaré con definir que es lo que significa homicidio de acuerdo al Código Federal Penal de los Estados Unidos Mexicanos en su TITULO DECIMONOVENO Delitos Contra la Vida y la Integridad Corporal, en su capitulo II, el cual dice:
Artículo 302.- Comete el delito de homicidio: el que priva de la vida a otro.
PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
Como anteriormente lo he mencionado, la criminalidad en la mujer hay que estudiarla desde su génesis natural, y que mejor que hacer un recuento de lo que ha sido la mujer y de lo que ha significado en la sociedad desde hace ya más de dos siglos, por lo cual a modo de resumen puedo decir que las culturas, así como las épocas analizadas (Egipcios, Babilónicos, Chinos, Hindúes, Griegos, Romanos, Teutones, Anglosajones, Aztecas, Japoneses, Europa medieval, Época virreinilla, Revolución Francesa y Africana) coinciden en infinidad de cosas, las más importantes las resumo a continuación:
1. La mujer era subordinada al hombre.
2. La mujer dependía de su padre cuando era pequeña y cuando se casaba dependía del hombre, en algunas culturas, al morir el esposo pasaba a ser subordinada de los hijos varones.
3. La mujer debería de estar encerrada, ya que la calle era para las mujeres de la mala vida.
4. Las mujeres al casarse deberían de atender exhaustivamente a su esposo y sólo dedicarse a las labores del hogar y a cuidar los hijos.
5. El matrimonio era obligatorio, ya que de no casarse, deberían de irse al convento, pues la soltería era mal vista.
6. La mujer no tenía responsabilidad jurídica.
7. La mujer no podía recibir herencias, y todas las propiedades que ésta poseía deberían de pasar a manos de su esposo al momento de casarse, y él se encargaría de su administración.
8. La infidelidad en la mujer era causa de maltratos que llegaban a la muerte, no siendo lo mismo en el caso del hombre, ya que en éste se les perdonaba y sólo deberían de pagar cierta suma a la ofendida.
9. Los divorcios podían realizarse si el hombre lo quería mas no si la esposa quería divorciarse. La mujer no tenía voz en esos asuntos.
La crónica del hombre, en sus diversas épocas históricas jamás se ha podido desligar de dos grandes actitudes humanas: el poder y la sumisión, en la persona de señores y esclavos, jefes y sirvientes, vencedores y vencidos, dominadores y sojuzgados, etc. aún hoy en día, al margen del poder de aquellos que rigen nuestro destino como humanos, la sumisión está presente en la vida cotidiana. (3)
Y es a partir de esta afirmación donde comienzo a analizar por junto los casos de mujeres asesinas, pues tratan de mujeres sumisas que en algún momento de sus vidas, se cansaron de ser las pisoteadas para lograr su liberación, son mujeres que esperaban para si mismas un destino mejor, y que ese destino que deseaban se les esfumó por culpa podríamos decir de otra persona que les impedía ser felices.
La mayoría de los casos tratan de homicidio preeditado agravado por el vínculo, esto me llama mucho la atención pues es de notar que podemos observar el estrecho vínculo que hay entre una mujer que asesina y su víctima que muy bien puede ser su esposo, su padre, sus hijos, etc.
Hay alguna relación entre la víctima y el victimario en la mayor parte de los homicidios, lo mismo entre amantes heterosexuales u homosexuales), que entre los padres e hijos. Incluso en los homicidios cometidos entre miembros de organizaciones delictivas encontramos frecuentemente alguna relación emocional, a veces, muy tenue. (4)
Y muchos estudios prueban esa misma teoría, para ejemplificar tenemos la teoría que hizo Rasko sobre los homicidios en Hungría.
Rasko señala que dos terceras partes de las mujeres victimaron a dependientes de ellas (hijos) o adultos entre 26 a 60 años (esposos o amantes) en el 40% de los casos, comprobándose que éstos provocaron a la interna orillándole a formas de alcoholismo, brutalidad o humillación. (5)
Y podemos concluir respecto a los estudios que hizo Rasco, que el alcohol pudo haber sido un facto desencadenante para que se cometiera el ilícito, además que ese alcoholismo fue producto de maltratos y humillaciones que recibió la mujer, se quiso resguardar en el alcohol y fue éste mismo el que la ayudó a darse valor para matar a su "verdugo". Se puede decir que la mayoría de los homicidios fueron motivados por algún conflicto emocional.
Otros estudios sobre el homicidio son los denominados dentro de los delitos contra la vida, en los cuales el homicidio en la mujer se presenta como fase final de un proceso victimizador en el que ella se ha sentido despreciada, humillada, marginada y/o golpeada. Utiliza su delito como una solución a sus conflictos interpersonales. La mayoría de sus homicidios, van cargados de problemas pasionales o afectivos con la víctima. La mujer mata por lo general al esposo, al amante o a los hijos. (6)
Como se puede observar los estudios concuerdan en factores emocionales que llevaron a la mujer a asesinar al que anteriormente fuera su victimario, situaciones que se pueden presentar tanto en la vida adulta como en la infancia, siendo esta última un factor muy importante a estudiar, ya que como se necesita estudiar las culturas pasadas para entender la criminalidad actual, necesitamos conocer la infancia para entender el actuar de un individuo, en este caso de una mujer.
Ya decía David Abrahamsen en su libro sobre la mente asesina "la característica primordial del homicida es un sentimiento de desamparo, impotencia y venganza que lo persigue desde comienzos de su niñez." (7) Unificado a los mismos sentimientos que ahora en su vida adulta se hacen más fuertes al ser pisoteados nuevamente por otra persona. La persona entonces, en este caso la mujer, no puede soportar la frustración y es cuando explota y tiene la necesidad de vengarse aunque la única forma sea matar. Esto se observa más en homicidio pasional, pues estas personas tratan de descargar de inmediato su inseguridad, esa inseguridad que han cargado desde la niñez.
Tomando en cuenta que quienes han sufrido la falta de satisfacción de sus necesidades instintivas durante la infancia, más tarde vivirán atendidos al principio del dolor, aferrados al dolor del sufrimiento. (8) Y así es, pues como dije anteriormente, el sufrimiento impregna a estas mujeres, mismas que se hacen sumisas y que seguirán sumisas si no es que se cansan de serlo y atacan a la persona que tanto dolor les causó en su vida.
POSIBLES SOLUCIONES
Una vez plateado el problema y las posibles causas del mismo es bueno diseñar algunas posibles soluciones al problema de la criminalidad femenina enfocándome simplemente al homicidio. De acuerdo al libro de Criminalidad femenina, teorías y reacción social, se pueden analizar las teorías siguientes:
1. Forma inconsciente de rebelión.
Esta teoría afirma que la delincuente es una mujer que proyecta una forma infantil de rebelión, una manera ingenua de buscar una superación de sí misma, una tentativa de reconquistar una parte interior que le fue aniquilada y una supuesta venganza contra el primer grupo social organizado del cual fue, sin poder defenderse víctima: su propia familia. (9)
2. Teoría de la emancipación femenina:
La criminalidad femenina va a seguir aumentando ya que mientras más libertad se logre en el ámbito femenino, mas cosas demandará la mujer.
Es bueno analizar que en las dos teorías se ve claramente que la mujer sólo busca ser considerada dentro de una sociedad, que busca el reconocimiento de la misma y que quiere liberarse de las ataduras que en un pasado tenía, ya que como se vio en lo que ha sido la historia de la mujer, siempre ha estado subordinada y sumisa, ahora en tiempos más actuales, ya no quiere esas ataduras e intenta únicamente liberarse de un pasado, de unas etiquetas mal puestas y de una sociedad machista en todos los ámbitos.
Las soluciones a este problema no se encuentran en las penas carcelarias, ya que como indican los estudios de Kathryn Watterson, una vez que analizó una muestra de 400 mujeres entre internas y celadoras de la prisión de Marysville, Ohio, y Los Ángeles, California, en 1973, a las que les permitió que se expresaran por escrito. Mediante cartas, artículos y poesía, para que describieran sus experiencias y vivencias en la Institución. En muchas mujeres se encontraron sentimientos de autoderrota, soledad y tristeza por la separación de sus hijos. Denunciaron que es frustrante vivir o trabajar en la cárcel, debido a la forma como opera el sistema. (10)
La solución esta en la política criminológica:
1. La mujer debe de valorarse, no conformarse con los estereotipos y marcos de referencia socioculturales que la juzgan. Las etiquetas que tiene de niña, de anormal y de inadaptable, deben desaparecer. Tales como la percepción biológica que se tiene de ella mundialmente, que desafortunadamente generó marginalización, discriminación, justicia inadecuada, etc.
2. La mujer debe de ir cambiando poco a poco, para que así sus actitudes y pensamientos vayan adaptándose al proceso de desarrollo. Ya que si no hay una buena planificación, la criminalidad aparece, pues los cambios radicales de un modelo a otro que es completamente opuesto al que esta actualmente, trae consigo resistencia de la sociedad y por lo mismo la mujer se decide a actuar violentamente para acatar el lugar de igualdad que le corresponde y que siempre ha buscado.
3. Hay que trabajar con la sociedad, con los grupos, especialmente con la familia, la escuela, y grupos sociales, haciendo una prevención primaria, reforzando positivamente los nuevos conceptos de comportamiento acerca de la mujer y los comportamientos que el hombre tiene para la mujer. Así las nuevas "etiquetas" eliminarán las anteriores dejando de lado las que especificaban superioridad del hombre sobre la mujer, atendiendo a la igualdad de género.
4. Debemos de estudiar mas el tema de la criminalidad, ya que como lo expuse en un inicio, la criminalidad es un asunto que a casi nadie le interesa, es un asunto poco estudiado, por lo tanto haciendo más estudios podremos entender mejor este fenómeno y poder plantear mejores soluciones. Debemos de estudiar estudiar la criminalidad femenina no sólo superficialmente.
5. También se debe de eliminar la discriminación hacia la mujer, haciendo nuevas normas dentro de los derechos humanos, exigir igualdad de oportunidades y sobre todo respeto.
CONCLUSIONES
La diferencia sexual esta presente desde los tiempos antiguos y continua hasta nuestros días, la mujer hoy por hoy es el sexo débil, o al menos así esta etiquetada por la sociedad, se le ve como alguien sometida y esto esta generalizado en la mayoría de las culturas; es por ello que se le ha tratado de una manera muy despiadada, marginándola y dándole siempre el papel secundario respecto del hombre.
La mujer siempre ha sido la sumisa que todo mundo puede pisotear, ha recibido su etiqueta que tenia permanentemente y ahora en la actualidad han decidido revelarse a ese yugo que por miles de años han soportado, mujeres que han asesinado por desamor, por dolor, por maltratos, etc. para buscar una vida mejor, una vida que ellas siempre desearon, feliz y en paz, siendo reconocidas por su familia y por la sociedad en general, con eso de ninguna manera intento justificar su acción, el homicidio es y siempre será homicidio. Solo quiero dar a entender que debemos poner mayor énfasis en la nueva rebelión de la mujer, debemos darle su lugar en la sociedad y estudiar de mejor manera sus actitudes ante la vida y ante el machismo que vivimos. Debemos de estudiar la criminalidad femenina atendiendo fuertemente las etiquetas que ya tiene puestas para que así podamos eliminarlas y que sea una completa liberación femenina, capaz de dar lo mejor de si y demostrar todo lo que la sociedad le ha negado.
BIBLIOGRAFÍA
1. CRIMINALIDAD FEMENINA, TEORÍAS Y REACCIÓN SOCIAL, María de la Luz, Lima Malvido, Edit. Porrúa, S.A, México, 1991
2. La mente asesina, David Abrahanmsen, Edit.: fondo de cultura económica, México, 1982
3. Mujeres Asesinas, Marisa Grinstein, Edit.: PLAZA JANÉS, México, 2008
4. Mujeres Asesinas, Marisa Grinstein, Edit.: Sudamericana, Buenos Aires, 2006
PIE DE PÁGINA
1. Manzanera (1987) en: Criminalidad Femenina, teorías y reacción social México: Porrúa, S.A.
2. Baratta, Alessandro, op., cit., p.229.
3. Lima Malvido, ML. (1991). Criminalidad Femenina, teorías y reacción social. México: Porrúa, S.A.
4. Abrahamsen D (1982). La mente asesina. México: fondo de cultura económica
5. Rasco (1976) en: Criminalidad Femenina, teorías y reacción social. México: Porrúa, S.A.
6. Lima Malvido, ML. (1991): Criminalidad Femenina, teorías y reacción social. México: Porrúa, S.A
7. Abrahamsen D (1982). La mente asesina. México: fondo de cultura económica
8. Ibíd., p. 51
9. Bazzo Ezio, Flavio (1983) en: Criminalidad Femenina, teorías y reacción social. México: Porrúa, S.A, p. 72
10. Watterson Burkhart, Kathryn, (1973) en Criminalidad Femenina, teorías y reacción social. México: Porrúa, S.A,

