AÑO 3 NO. 16 || 15 . ENERO . 2013
REVISTA ELECTRÓNICA TRIMESTRAL DE LA FACULTAD DE DERECHO DE LA UNIVERSIDAD DE LA SALLE BAJÍO

Foto: Imagebank.com
 

El aprendizaje a través del condicionamiento según la psicología

Por: Lic. Alberto Cabrera

JUSTIFICACIÓN
La inquietud del desarrollo de este tema, fue motivado por mi experiencia como docente, en grado de licenciatura, los jóvenes me han permitido observar que la conducta humana se rige en gran parte por los condicionamientos del individuo, tomando gran importancia aquellos que se desarrollan en tres niveles de relaciones personales: que son los obtenidos por la convivencia familiar, escolar y social.
En este orden de ideas, si un mediador pretende llevar a un feliz término la negociación, no debe olvidar que las partes a mediar poseen condicionamientos que rigen su conducta desde muy temprana edad, los cuales se han ido reforzando con el tiempo, para lo cual el mediador debe ser capaz de identificarlos y no pretender corregirlos, sino por el contrario, buscar los medios adecuados para tocar esos condicionamientos e inducir al individuo a un entendimiento tal que le permita dentro de su camino, buscar una solución adecuada.
El interés sobre este tema ha ido en crecimiento en mí, al observar la excesiva preocupación de los jóvenes por no alcanzar los parámetros familiares, sociales y escolares establecidos (condicionamientos ), “debes ser el mejor”, “no te dejes”, “debes tener un buen trabajo”, “debes tener un buen auto”, etc., bajo este enfoque, imagínate tú medidor; el que las partes se pongan de acuerdo luchando no solamente con sus condicionamientos, si no además por su intereses.

EL APRENDIZAJE A TRAVÉS DEL CONDICIONAMIENTO SEGÚN LA PSICOLOGÍA
El condicionamiento según se conoce en psicología tiene dos procedimientos de acuerdo a sus investigadores, el primero clásico (Pavlov), e instrumental (Bechterev y Thorndike), ambos son reconocidos en esta materia.
“El experimento de condicionamiento clásico es conocido por cualquier estudiante de fisiología y de psicología. Cuando se coloca carne en polvo en la boca de un perro, la saliva fluye en respuesta a este estímulo incondicionado (EI). Esta conducta natural y relativamente automática se llama repuesta incondicionada o reflejo incondicionado (RI). Un estímulo incidental, como el sonido de un timbre, no produce en un principio salivación. Sin embargo, si el timbre suena cada vez justamente antes de que se presente la comida, pronto empieza a provocar salivación. A la nueva respuesta al timbre se la llama reflejo condicionado o respuesta condicionada (RC), y al timbre se le denomina estímulo condicionado (EC). Se ha establecido una relación (asociación) entre el timbre y la comida, de modo que ahora se da una respuesta al timbre parecida a la que originalmente se daba a la comida.
El experimento de condicionamiento instrumental, quizá menos conocido fuera de la psicología, ha sido más popular en este campo. En un experimento típico, se coloca a una rata hambrienta en un comportamiento a prueba de sonidos, dentro del cual se puede insertar una pequeña barra, se le entrega comida, en forma de una bolita, dentro de una bandeja para que la rata la agarre y la consuma. Mediante la práctica, la respuesta de apretar la barra, que la rata descubrió en un principio explorando el aparato, se convierte en el rasgo distintivo más sobresaliente de la conducta de la rata. Mientras tenga hambre y reciba comida al apretar la barra, el animal insistirá en dar la respuesta.
Estos dos procedimientos experimentales difieren tanto en aspectos metodológicos importantes como el los principios en que se fundan. Es importante notar solamente que ambos son formas de aprendizaje relativamente simples.
El término aprendizaje es más amplio que el término condicionamiento, puesto que abarca una gama de fenómenos que va desde el reflejo condicionado clásico, hasta la humana solución de problemas. Algunos autores creen que el condicionamiento es una forma prototípica de aprendizaje. Esto puede ser o no verdad”.1
Según el autor Gregory a. Kimble, en su obra condicionamiento y aprendizaje, existen dos formas para la adquisición del aprendizaje a través del condicionamiento o de procesos básicos:
Las cuales dicho autor llama definiciones teóricas y fácticas, las fácticas tienen en común que relacionan el fenómeno del aprendizaje con acontecimientos observables en el mundo físico. Las definiciones teóricas describen las condiciones esenciales o procesos básicos que son indispensables para que ocurra el aprendizaje; para nuestro estudio solamente nos ocuparemos de las definiciones fácticas que son según mi opinión las que influyen en lo que más adelante definiré como “la cultura de lo incorrecto”.
“Definiciones fácticas:
En lo concerniente a las definiciones fácticas, siempre ha existido acuerdo general entre las autoridades en la materia de que por aprendizaje, se entiende un cambio más o menos permanente de la conducta, que ocurre al resultado de la práctica. En tal enunciado, tanto la variable dependiente (cambios de la conducta) como la variable independiente (la práctica) son razonablemente objetivas. El término mismo de aprendizaje tiene la categoría de variable intercurrente, no observada, que conecta estos dos conjuntos observables. A continuación ofrecemos varias expresiones de este punto de vista general, tomadas de las obras de psicólogos de muy diferentes opiniones teóricas:
Definiciones del aprendizaje según algunos autores:
“Consideramos que aprendizaje es cualquier cambio sistemático de la conducta, sea o no adaptativo, conviene para ciertos propósitos, o que esté de acuerdo con algún otro criterio semejante. (Bush y Mosteller, 1955.)”
“Llamaremos aprendizaje a los cambios de conducta que siguen a una conducta. (Guthrie, 1952.)”
“... podemos decir que se está efectuando aprendizaje cada vez que la conducta muestra un cambio progresivo o tendencia al repetirse la misma situación estimulante, y cuando el cambio no puede ser explicado en virtud de la fatiga o de cambios efectuados en el receptor y en el efector. (W. S. Hunter, 1934.)”
“El aprendizaje, tal como lo medimos, es un cambio en la ejecución que ocurre en condiciones de práctica. (McGeoch e Irion, 1952.)”
“El aprendizaje es una modificación en incremento de la conducta más o menos permanente, que es el resultado de la actividad, del entretenimiento especial o de la observación. (Munn, 1955.)”
“Podemos definir el aprendizaje diciendo que es el proceso que se manifiesta en cambios adaptativos de la conducta individual a resultado de la experiencia. (Torpe, 1956.)”
“Todo lo que es más que una modificación transitoria de la conducta y que es resultado de la experiencia pasada y no de un cambio orgánico conocido. (Wenger, Jones, y Jones, 1956.)”
Con estas definiciones se logran varias cosas: a) al limitar el aprendizaje a cambios relativamente permanentes, excluyen modificaciones de la conducta debidas a factores de motivación, a la adaptación sensorial o a la fatiga; b) al señalar que la práctica, el entretenimiento o la experiencia son las condiciones esenciales del aprendizaje, excluyen cambios de la conducta que son resultado de la maduración, la senectud o de variables fisiológicas; c) por inferencia establecen que el concepto de aprendizaje es el de una variable intercurrente (Bergman y Spence, 1941, 1944; MacCorquodale y Meehl, 1948). El diagrama que aparece en seguida presenta la esencia de las diversas definiciones de manera que se vea su conformidad con lo que acabamos de decir.

El lado derecho de este esquema contiene una serie de disyuntivas obviamente paralelas que expresan que el aprendizaje produce cambios progresivos en la conducta. Todos los términos del lado izquierdo son expresiones que describen la exposición sucesiva del organismo a la misma situación. Incluso el término experiencia parece ser empleado en este sentido por aquellos que lo usan en tales definiciones. Maier y Schneirla, quienes son muy explícitos en este punto, dicen que “el término experiencia, tal como es usado aquí... se refiere al efecto de la estimulación sobre el organismo” (1935, pág. 337), una afirmación que hace a la experiencia tan objetiva como la práctica o el entrenamiento. Al mismo tiempo, las expresiones particulares que se usan en una definición empírica a menudo predicen el punto de vista teórico sostenido por un autor determinado. Por ejemplo, son tales las connotaciones del término experiencia, que nadie se sorprende cuando, más tarde, Maier y Schneirla adoptaron una teoría cognoscitiva para ciertas formas de aprendizaje. Sin embargo, no debería permitirse que esta última observación nos impidiese ver que, a nivel empírico, existe un buen acuerdo con respecto del significado del término aprendizaje.”2

EL CONDICIONAMIENTO Y “ LA CULTURA DE LO INCORRECTO”
La conducta del hombre se rige por su aprendizaje y que éste pude derivar de experiencias pasadas ( condicionamientos ), o bien a través de procesos mentales que le permiten deducir ciertos cuestionamientos, es por ello que el medidor no debe confiarse a sus buenas intenciones de resolver un problema o de su larga experiencia como tal, debe además ser muy suspicaz de entender los condicionamientos de las partes y más aun no permitir que influyan sus propios condicionamientos, esta labor en teoría se entiende clara, la dificultad es llevarla a la práctica.
Antes de permitirme sugerir ciertos criterios que a mi juicio el mediador debe tomar en cuenta, quiero hacer referencia a una frase que enuncie en los primeros párrafos de este trabajo; frase que me ha perseguido por muchos años de observar la conducta de los jóvenes universitarios: “LA CULTURA DE LO INCORRECTO”, parece contradictoria, pero en nuestra sociedad mexicana creo que no lo es, sostengo lo anterior porque he visto que “los nuevos mexicanos” por llamar así a las nuevas generaciones, están atormentados con un sin número de condicionamientos sociales, escolares y familiares que no siempre son correctos, pero que “los nuevos mexicanos”, los han adoptado de tal manera que los defienden como correctos, insisto sin que estos lo sean, simplemente porque están condicionados a ellos, por ejemplo: Los siguientes casos:
1.- La hora de entrada a clase es a las 7:00 a.m., pero el joven llega a las 7:10 a.m., si nos ponemos a pensar lo correcto y por respeto a los asistentes es necesario que la clase comience a las 7:00 a.m., pero no, ya que la “cultura de los incorrecto” nos lleva a discutir con el maestro que debe dar una tolerancia de 10 minutos, por que así “se estila en todos lados” (condicionamiento), entonces: ¿ que pasaría si la hora de entrada la fijáramos a las 6:50 a.m.?, quiere decir que entonces sí podríamos comenzar puntualmente, si quieres hacer una reflexión de este punto con los jóvenes ellos se cierran a la idea de que lo que defienden es correcto, a pesar que como lo dije es incorrecto (por el respeto a los asistentes), ya que las horas se fijan en todos lados no para que llegues 10, 15, 20 minutos después, sino para que tengamos certeza en nuestras actividades.

2.- Se ha llegado en México al extremo de cobijar “la cultura de lo incorrecto”, que hasta en eventos sociales, como en bodas, las invitaciones señalan como hora de inicio 30 minutos antes de la ceremonia, sin advertir de ello a los invitados, simplemente para “que lleguen a tiempo”, por que así se nos ha condicionado en nuestra cultura y nunca nos ponemos ha realizar procesos analíticos de dichas conductas, sino que simplemente lo defendemos como correcto.
3.- El papel de las mujeres mexicanas en el hogar; es común ver que amas de casa coman después de que su esposo e hijos han tomado sus alimentos, ya que ella se pasa toda la hora de la comida sirviéndolos, lo cual es incorrecto ya que todos deben de convivir en un ambiente igualitario sobre todo a la hora de la comida, pero hemos repetido generación por generación esta conducta que llegamos a defenderla como correcta; de tal suerte que llegan los “nuevos mexicanos”, con esposas que trabaja y contribuyen con el gasto familiar y condicionalmente exigen que sean tratados como se hacia en su familia, defendiendo a toda costa su cultura de lo incorrecto.
4.- Otra frase que se escucha comúnmente entre los jóvenes que van a contraer matrimonio, es la de “ nos vamos a esperar dos años para tener hijos, queremos disfrutarnos”, y si tu les preguntas, porque dos años?, el tener hijos dejas de disfrutar a tu pareja, porque? Y simplemente no saben responder, porque están condicionados socialmente, lo cual no digo que sea incorrecto esperar dos, tres, cuatro años; pero lo incorrecto es que no todos los casos de adaptan a estos estereotipos de felicidad, entonces los correcto es enseñarlos a reflexionar sobre su vida de pareja, pero están tan metidos en la “cultura de lo incorrecto “, que insisto lo defienden como si absoluta y sin lugar a dudas es correcto.
5.- A los profesionistas se nos ha condicionado, que el éxito profesional estriba en que auto conduzcas y en que casa vivas, entonces todos lo creemos como una verdad absoluta y defendemos esta postura incluso inconscientemente; generando la cultura de lo incorrecto, ya que si reflexionamos, sabemos que lo correcto esta muy alejado de estos condicionamientos.
Así podríamos señalar un sinnúmero de casos condicionados que generan lo que llamo “la cultura de lo incorrecto”, ahora bien, hice énfasis en los anterior para lograr que reflexionemos sobre lo fuerte de nuestros condicionamientos, los cuales pueden incluso lastimar nuestros propios intereses; entonces el mediador tiene que estar capacitado para que a pesar que de que todos tenemos la capacidad de distinguir lo correcto de lo incorrecto, hay quienes por sus condicionamientos les será muy difícil, por ello el mediador tiene que, a mi juicio, ser capaz de ubicar, en la medida de lo posible, sobre que condicionamientos sociales, escolares o familiares se esta enfrentando, para lograr una adecuada comunicación entre los mediados.
todo lo anterior es sumamente fácil decirlo, pero la realidad es complicada; para ello debemos investir a nuestros mediadores de una herramienta que le permita ubicar el condicionamiento de los mediados, a través de su “imagen”, término que más adelante explicaré.
En este orden de ideas no debemos olvidar que el ejercicio de la mediación en nuestro país, es sumamente joven, y que los países con más experiencia sobre el tema ( argentina, estados unidos por mencionar algunos ), poseen en su sociedad sus propios condicionamientos, por lo cual, deberemos aplicar nuestras propias herramientas, que nos permitan facilitar la comunicación entre los mediados.

“LA IMAGEN “
El concepto imagen puede ser muy claro, si acudimos directamente al diccionario y es “la figura, representación, semejanza y apariencia de una cosa”, lo cual no quiere decirnos mucho, en cuanto al desarrollo de este trabajo, pero sí tomamos en cuenta la opinión de Víctor Gordoa, en su libro “El Poder de la Imagen Pública”, este señala lo siguiente: “..es un proceso físico-psicológico de percepción, que abarca primeramente una sensación que canaliza al sistema nervioso central para de ahí pasar al proceso cerebral de la aprehensión, desciframiento y comprensión de la causa que lo produjo traduciéndola en un efecto semejante a una experiencia o vivencia que a su vez se convierte en una imagen mental de lo percibido”3; agrega además, que existe tres tipos de imágenes mentales: “las más elementales que corresponden a la retención de nuestra mente de lo percibido y su capacidad de reproducirlo de manera más o menos exacta, es decir una especie de memoria visual o fotográfica. Las segundas, referidas a nuestra capacidad de crear imágenes, la facultad de la mente que pude reproducir de la memoria, interrelacionar ideas y crear, es decir a la capacidad de imaginar, temática que Jean Paulk Sartre trata a fondo en su libro “Lo Imaginario”; y las terceras que son las que una vez conformadas mediante el proceso físico-psicológico arriba descrito, pueden producir efectos en la conducta de los individuos. Estas son las imágenes mentales que habiendo quedado grabadas en la memoria van a influir en las preferencias y por lo tanto en las decisiones del ser humano. Este tercer tipo de imágenes mentales son consecuencia de las percepciones acumuladas que necesitan dela coherencia como ingrediente indispensable para producir la reacción en la gente, ya que la mente sólo asocia lo que ve junto, lo que se repite de manera similar, lo que se parece, en síntesis, lo que puede organizar como coherente. Cuando la mente detecta incoherencias producirá como reacción cunductual el rechazo” 3
Ahora bien, creo que el concepto imagen a tomado otra dimensión con lo expuesto, pero no podemos cerrar esta definición, sin antes dejar claro el concepto “percepción”, otro elemento substancial para nuestro estudio, Víctor Gordoa señala “..es la sensación interior que resulta de una impresión material hecha en nuestros sentidos”, es decir, la sensación que capta nuestro cerebro permite entender sin palabras, lo que las personas nos tratan de decir.
No debemos confundir, a pesar que hay una estrecha relación con la comunicación no verbal, con la herramienta de “imagen” que pretendo incluir, ya que mi orientación a ello, va dirigido a que el mediador sea capaz de desentrañar cual es la posición social, económica y cultural de las personas mediadas ( a través de su “imagen” ) y con ello poder, en la medida de lo posible, tener en cuenta sus condicionamientos, toda vez que la “imagen”, no solamente son percepciones no verbales, se incluyen además las verbales.
Puntualizando lo anterior creo necesario señalar lo siguientes:
1.- Al parecer el tema de “imagen” se nos antoja muy superficial; pero autores (creadores de imagen ), insisten en muchas de su obras, que la imagen nos manda constantemente mensajes de la personalidad del individuo, lo cual el mediador debe tomar en cuenta para tratar de ubicarlos en un esquema de sus condicionamientos, es decir, de acuerdo a su estatus social, económico y cultural, los condicionamientos varían.
2.- Es imposible, en este trabajo, hablar con toda profundidad sobre la “imagen”, ya que sería un tema que merece la intervención de expertos, pero sí puedo atreverme a decir, que la conducta del individuo se rige, en gran medida, por sus condicionamientos, aunado con lo que he manifestado de “la conducta de lo incorrecto”. Entonces si pretendo yo mediador orientar conductas de las personas a mediar, debo, a través de la “imagen”, buscar sus condicionamientos.
3.- ¿ Para que me sirven a mí mediador, captar los condicionamientos de los individuos ?, como ya lo he manifestado la conducta de las personas, se determinan en gran medida por sus condicionamientos, sí al mediador se le capacita, una vez identificados los condicionamientos, a encaminar estos, se dará el medio idóneo para “crear el vínculo de comunicación entre los mediados”.

CONCLUSIONES
En la actualidad dentro de un mundo cambiante y globalizado mundialmente, se ha dejado de lado la humanización misma, es decir, nos hemos preocupado más por el avance tecnológico que por la conciencia humana, llegando al exceso de creer que la solución a todos nuestros problemas serán resueltos por la tecnología, lo cual considero que es totalmente incorrecto.
En este orden de ideas se ha caído en la “cultura de lo incorrecto”, hacemos tan repetidas veces lo incorrecto que llegamos a pensar que es correcto, lo cual nos hace defender una idea incorrecta con la firme convicción que esta es totalmente correcta, porque así se ha hecho en repetidas ocasiones; y suelen decirse frases como: “tu no te dejes”, “tu tienes toda la razón”, “si te lo hace una vez te lo seguirán haciendo toda la vida”, “si no defiendes tus derechos pensarán que eres tonto”; llegamos tantas veces a oírlas que suponemos que son verdades absolutas, sin detenernos a pensar que toda regla tiene sus excepciones.
Los anteriores condicionamientos “deshumanización” y esa “cultura de lo incorrecto”, complican en gran medida la solución de conflictos entre las personas, llegando al exceso de creer que la única forma de solucionar un problema es un juicio; lo cual es erróneo, ya que, existen otros medios alternos para solucionar los conflictos entre los que destacan: primeramente el diálogo le siguen la mediación, la conciliación y el arbitraje, y está además la negociación que es otro tipo de medio alterno de solución de conflictos.
De lo anterior se desprende la necesidad vital de tener personas capacitadas para que intervengan correctamente en la solución de conflictos, evitando en la medida de lo posible un juicio, el cual sería largo, costoso y estresante para las personas en conflicto.
Si bien es cierto, la persona del mediador debe estar investida de un alto valor ético, sensible a los problemas de la humanidad, así como de una gran inclinación a la ayuda; debe además otorgársele herramientas que le permitan desarrollar atinadamente su labor y creo que la “imagen” , como quedo dicho en este trabajo , sería de gran ayuda.
En México hace mucha falta difundir la “cultura de paz”, para fomentar en las personas que todo conflicto se puede solucionar si efectivamente se encuentra el origen de este.

BIBLIOGRAFÍA

- Kimble, Gregory A.
Condicionamientos y Aprendizaje.
Editorial Trillas.
1989.

- Gordoa, Víctor.
El Poder de la Imagen Publica.
Editorial Edamex.
2002.

- Dicaprio, N.S.
Teroría de la Personalidad.
Segunda Edición.
Editorial Mc Graw Hill.
1989.

 

La revista Ex Lege es una publicación trimestral, que contendrá interesantes secciones, como las dedicadas a las aportaciones de docentes, alumnos y autores invitados, así como espacios para ponencias, conferencias, entrevistas y noticias.