AÑO 3 NO. 16 || 15 . ENERO . 2013
REVISTA ELECTRÓNICA TRIMESTRAL DE LA FACULTAD DE DERECHO DE LA UNIVERSIDAD DE LA SALLE BAJÍO

Imagen:http://www.topnews.in/general/
editors-choice

Derecho a la Vida.

Diego Eloy Constantino Hernández.
Alumno de tercer semestre de la Facultad de Derecho.
Universidad De La Salle Bajío A. C.

 

Hablar de la vida es hablar del derecho que todos tenemos a nacer y gozar de la vida, y que éste está incluido en todas las legislaciones a nivel federal, estatal y local y es que para todos es imprescindible la protección de este derecho “la vida”, pero de la vida con mayúsculas, de la vida en su verdadera dimensión humana.

Es por lo cual el Maestro Julio Hernández comenzó comentando sobre el derecho que todos los humanos poseemos a la vida. El cual es tan importante puntualizar que es un derecho inalienable, irrenunciable e imprescindible por tanto es necesario que el mismo sea respaldado y protegido por las autoridades.

Claramente comentaba que desde el momento de la concepción hay vida, porque la primer parte que del feto se forma es el corazón y es por medio del cual que éste ya empieza a sentir y tiene vida; entonces es sumamente importante que desde ese momento (la concepción) se le proteja el derecho a vivir anunciado en la “Declaración Universal de los Derechos Humanos” el mismo que es otorgado sin ninguna distinción a nivel mundial y también en nuestro país que está protegido por la “Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos”. El derecho a la vida debe ser reconocido a todo naciturus (embrión humano próximo a nacer), y de ahí posteriormente asegurarle todos los derechos en conjunto (salud, vivienda, vestido, educación, alimentación, etc.) sin ninguna excepción.

Y es que por lógica el bien jurídico protegido, la vida, es el derecho del que se derivan todos los demás derechos. Es por eso que éste se ha convertido en el deber supremo de los máximos dirigentes de todos los Estados del mundo.

Especificó claramente que “todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona” (Declaración Universal de los Derechos Humanos). Y es que el respeto a la vida más que un derecho significa lo más sagrado y no sólo desde el punto de vista religioso sino humanístico, ya que a todos nosotros nos han brindado esa oportunidad de vivir y no sería justo que por cualquier motivo no se le brindase esa oportunidad al aún no nacido.

Por todos nosotros es bien sabido que despenalizar el aborto era una reforma que se pretendía hacer desde mucho tiempo atrás en nuestro país. Hasta que por fin la iniciativa surge en el Distrito Federal, y por consecuencia extenderla a todos las Entidades Federativas del país.

La propone el diputado priista Tonathiú González en noviembre del año 2006, la misma que fue discutida y aprobada el 24 de abril del 2007, directa y exclusivamente en el Distrito Federal.

El artículo 144 del Código Penal del D.F., definía al aborto como: la muerte del producto de la concepción, en cualquier momento del embarazo, sin importar las causas en que se dio. Este mismo artículo con la reforma aprobada define al aborto como: la interrupción del embarazo después de la duodécima semana de gestación y que para realizarlo baste la voluntad de la mujer embarazada, la misma que debe alegar ante el médico problemas económicos, sociales, familiares o de edad que, a su criterio, le impidan continuar con la gestación. Por su parte, el médico está obligado a informarle sobre posibilidades de adopción y programas de asistencia económica y médica a la maternidad, así como a asistirla antes, durante y después del aborto.

La reforma fue aprobada por 46 votos, de los partidos: PRI, PRD, Nueva Alianza y la Coalición Social-demócrata integrada por los partidos Alternativa, PT y Convergencia Nacional. Hubo 19 votos en contra de los 17 asambleístas del PAN y dos del Verde Ecologista de México.

Todos los hospitales que dependen del gobierno del D.F., comenzaron a practicar el aborto a cualquier mujer adulta o menor de 18 años con previa aprobación de sus padres, antes de la duodécima semana de gestación, sopena de ser suspendidos del ejercicio profesional.

El derecho a la vida está protegido y avalado, desafortunadamente con estas reformas que “pretenden” convertir a México en un país de primer mundo y un país donde a fin de cuentas el derecho comparado no resulte tan desventajoso con respecto de otros países. Nosotros debemos estar preparados y más que nunca tener bien cimentados los valores y educación al momento de que no es una obligación abortar y que nuestra visión trascienda más que el simple contenido de la reforma aprobada en tratándose del aborto.

Otro punto muy importante en el cual se centró el ponente es en cuestión a la pena de muerte. Y es que aparte de que no resulta ser la vía más conveniente para nuestro sistema judicial, por tanta corrupción existente en el país. Resulta en definitiva una salida fácil de nuestros legisladores siquiera pensar en ella. Claramente la legislación suprema lo corrobora y comprueba en su artículo 22 en tratándose de garantías individuales, queda prohibido la pena de muerte en nuestro país… por otro lado me queda claro en general que no ha servido, ni ha sido la forma de eliminar los estándares de criminalidad, porque países que aplican la pena de muerte hasta hoy, están discutiendo y decidiendo minuciosamente abolirla; países como Estados Unidos y otros tantos del continente europeo. No vaya a ser el caso suscitado hace unos cuantos años en el vecino país del norte con un connacional nuestro, al cual después de un proceso exhaustivo y extenso decidieron aplicarle la pena de muerte y al final resultó que era inocente y sólo un “disculpe usted” fue lo que recibieron sus familiares.

Por último se refirió a la eutanasia, y comentó que había que regular esta materia porque toda persona tiene el derecho a vivir y tener una muerte digna y natural, y no por una decisión improvisada que ni siquiera es de la persona a la cual se le va a aplicar. Nadie tiene el derecho de decidir por terceros, tampoco es justo que alguien pueda coartar el derecho a la vida de otra persona y mucho menos controlar el momento de la muerte del mismo. Ya que si esto no se regula también estarían de por medio muchos intereses por parte de los familiares refiriéndome a cuestión de la sucesión y por ese punto no resultaría viable aplicar la eutanasia. Todos tenemos derecho a vivir hasta el último momento y morir por causas naturales.

Conclusión.
Definitivamente el derecho a la vida es un tema tan importante y discutido en la actualidad y que este viene permeando desde generaciones anteriores.

Me queda claro que todos tenemos y debemos gozar de ese derecho, y es una obligación del Estado Mexicano el garantizar el mismo, ya que es inherente desde el momento de la concepción hasta la muerte, también nosotros debemos ser más humanitarios y consientes al momento de tomar nuestras propias decisiones con fundamento en valores.

Considero que es responsabilidad personal el cuidar de nuestro futuro y destino, nosotros en lo particular, los jóvenes, llevamos fuego por dentro, tenemos la capacidad de desarrollarnos por completo y de alcanzar la plena felicidad. Ya que en nuestras manos está el tomar el camino correcto.

Y cerró con una frase que en lo personal me dejó impactado, de Leonardo Da Vinci: “El que no valora la vida, no la merece”.

Mi propuesta en lo particular a lo que respecta del aborto sería implementar de fondo la educación sexual, pero una educación completa y que se imparta desde la familia hasta la escuela. Con el único fin de tener la información precisa para evitar los embarazos no deseados, yo pienso que ya quedaron atrás los tiempos arcaicos donde hablar de estos temas era algo prohibido, son tiempos diferentes y que debemos irnos adaptando todos porque entramos ya a una etapa de modernidad y afortunada o desafortunadamente vivimos inmersa en la moda. Entonces por lo cual hay que ahondar en los métodos anticonceptivos y facilitar las medidas de planeación familiar. Con el exclusivo objetivo de que se engrandezca la educación en valores, para que el concepto de vida se enriquezca.

Por otra parte lo encaminado a la pena de muerte, yo considero que se deben implementar métodos alternos pero efectivos, seguir apoyando a los investigadores en sus trabajos, proyectos y también en las prácticas necesarias de estos métodos.

Que nuestros legisladores ya se dejen de tantas tendencias de otros países donde la pena muerte ha resultado un fracaso y que se pongan a legislar verdaderamente en temas de trascendencia e importancia popular.

BIBLIOGRAFÍA:

Hernández Barrios, Julio, Conferencia Magistral Derecho a la Vida, Universidad de la Salle Bajío A. C., León, Guanajuato. Octubre 2009.

 

La revista Ex Lege es una publicación trimestral, que contendrá interesantes secciones, como las dedicadas a las aportaciones de docentes, alumnos y autores invitados, así como espacios para ponencias, conferencias, entrevistas y noticias.