AÑO 3 NO. 16 || 15 . ENERO . 2013
REVISTA ELECTRÓNICA TRIMESTRAL DE LA FACULTAD DE DERECHO DE LA UNIVERSIDAD DE LA SALLE BAJÍO



El Comercio Exterior como herramienta para un México competitivo.


Marco Francisco Ramírez Torres
Alumno de la Facultad de Derecho
Décimo Semestre de la Universidad De La Salle Bajío, A. C.

 

“Cuando se pregunta uno: ¿por qué algunas naciones son ricas mientras otras son pobres? La idea clave es que las naciones producen dentro de sus fronteras no aquello que la dotación de recursos permiten, sino aquello que las instituciones y las políticas públicas permiten”.


Mancur Olson.

Si bien es cierto que en la riqueza o pobreza de un país influyen cientos de factores, no tendríamos porque descartar de plano la idea que da pie al presente texto, toda vez que el Estado, por medio de su política puede convertir un país pobre en uno competitivo o viceversa, en un mundo globalizado no podemos negar la trascendencia del Comercio Exterior y la política que señala sus lineamientos.

Podríamos pensar que el Comercio Exterior no es trascendente y deberíamos de cerrar nuestras puertas a la importación de mercancías como en su época sucedió en países comunistas, primordialmente en el modelo soviético, toda vez que en México nos encontramos hoy en día con problemas relacionados a la importación como lo es el calzado chino y la impotencia de los comerciantes ante la imposibilidad de poderse ostentar como un fuerte rival ante la ganga que representa la mano de obra china, de acuerdo a la Organización mundial del Comercio: “En 2008, China superó a Alemania, para convertirse en el mayor exportador del mundo de productos manufacturados, aunque no la medida de las exportaciones totales de mercancías. Entre 2000 y 2008, China las exportaciones de productos manufacturados crecieron a una tasa promedio anual de 25,2 por ciento, el doble que la de Alemania. Si bien la UE las exportaciones fuera de la Unión Europea siguen en la parte superior de la lista, la brecha con China ha sido constantemente reducción (del 67 por ciento en 2000 el 15 por ciento en 2008).

En la importación lado, la jerarquía de las tres principales importadores de productos manufacturados - el Reino Unido Los Estados Unidos, Alemania y China - no ha cambiado.” Ante tales cifras, donde México ni siquiera figura en el mapa, además de hablar de manufactura un área donde México podría resultar competitivo, nos encontramos con la tentadora idea de cerrarnos al comercio exterior pero, es la historia quien nos demuestra que la respuesta no se encuentra en un modelo cerrado al comercio exterior, tal como se desprende de los acontecimientos del año 1985 período en el que Mijaíl Sergéyevich Gorbachov era secretario general del Partido Comunista de la Unión Sovietica, el cual se encontró en la necesidad de abandonar el tradicional comunismo soviético, toda vez que su economía se encontraba estancada debido a la nula apertura al comercio exterior, por lo que se decidió establecer políticas de apertura económica tal como se desprende de las reformas llamadas “perestroika" y el “glásnost", la primera refiriéndose directamente a la política económica que habría de seguir el país, el gran problema resulto que a pesar de ser necesaria dicha apertura económica, fue mal dirigida, “La apertura propició una avalancha de cambios que el gobierno central no pudo dirigir ni contener. Primero, en el exterior de la URSS, cuando los habitantes de Europa del Este observaron que la metrópoli no tenía ni la fuerza ni la intención de reprimirlos, y en un año glorioso, que va del 89 al 90, se sacudieron cuatro décadas de dominación: el muro fue derribado, la RDA desapareció y Alemania se unificó…” Pareciera que fue un error garrafal por el entonces secretario Gorbachov, pero la verdad es que de seguir con la política hasta entonces manejada (a pesar de haber provocado la desintegración de la URSS) no se hubiera logrado el crecimiento económico de lo que ahora es Rusia, ahora pues, inteligentemente China nos demuestra que se puede seguir un régimen comunista (muy sui-generis y más inteligente que el soviético) a pesar de estar participando en un mercado liberal, inclusive se perfila como una gran potencia económica. Aunque no es mi idea indicar que la solución este en algún tipo de régimen (liberal o comunista), simplemente enuncio que una sana política de Comercio Exterior es la verdadera solución, otro ejemplo nos lo demuestra la India, quien sigue un régimen liberal y lo único que lo equipara a China es su súper población y la apertura económica a la que se han sujetado en el presente siglo, que combinado con una revolución educativa “su crecimiento económico en 2003 fue de 7.3%, y para este año se pronostica que alcanzará 8.4%.”

Dicho lo anterior, nos encontramos que la historia no niega que el Comercio Exterior sea una herramienta idónea para generar países competitivos. México necesita ser bien administrado y parte de esa tarea engloba la responsabilidad de un buen manejo y establecimiento de políticas referentes al comercio exterior.

Comercio Exterior.

No podría extenderme más, sin primero aclarar que es el Comercio Exterior, “Básicamente, se entiende por comercio exterior el libre intercambio de mercancías (compra-venta) y la recepción-prestación de servicios, realizados entre personas físicas o jurídicas radicadas en países distintos” Aunque falta precisar que “Los términos comercio internacional y comercio exterior, se utilizan frecuentemente como sinónimos. Sin embargo, en su más estricta significación, poseen una diferencia fundamental: por comercio internacional debe entenderse la actividad en su conjunto, es decir, a la serie de lineamientos, requerimientos, directrices y normas que regulan la actividad misma, independientemente de la nación o naciones involucradas en ella. En cambio, el vocablo comercio exterior se aplica a la relación económica y jurídica que se da en un lugar y momento determinado entre dos o más naciones, específicamente señaladas.” Dicho lo anterior es sumamente importante al momento de hablar de México y el comercio exterior también incluir la legislación de comercio exterior, “Esta materia se puede conceptuar como el conjunto de ordenamientos jurídicos, tanto de orden nacional como de carácter internacional, que regulan las relaciones necesarias que sobre esta materia existen entre los órganos públicos pertenecientes a diferentes estados y de éstos para con los particulares que realizar, actos catalogados como de comercio exterior.”

Así pues entendemos que el poder legislativo tiene en sus manos la delimitación de ciertos aspectos en materia de comercio exterior, cabe resaltar que solo desde el ámbito legislativo, toda vez que el Ejecutivo tiene aun en su poder la tarea más trascendental y directa en materia de comercio exterior como lo es la dirección de la política en este sentido, es decir, los criterios a seguir en el ámbito de las relaciones comerciales con otros países, por lo que encontramos que tanto como la Secretaria de Hacienda y Crédito Público, la Secretaría de Economía y la Secretaría de Relaciones Exteriores se ven involucradas en el establecimiento de lineamientos en esta materia.

Los beneficios del Comercio Exterior en México.

“Con la liberación comercial luego de que México firmara el GATT, ahora Organización Mundial del Comercio (OMC), se comenzaron a abatir las restricciones cuantitativas y arancelarias a las importaciones de productos intermedios y bienes de capital, se modificó el marco legal existente para incentivar la entrada de IED, y se desregularon importantes sectores de la economía que fueron abiertos al capital privado.

Estas políticas, sumadas a cambios en la política fiscal y monetaria, permitieron estabilizar las variables macroeconómicas y restablecer la confianza de los inversionistas extranjeros en el desempeño del país. Aunado a lo anterior, México inició una política comercial de integración regional (logrando firmar 12 tratados comerciales en 12 años), y de liberalización de la inversión y compras del gobierno, que obtuvo como fuerte impulso gracias a la entrada en vigor del Tratado del Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en 1994.”

“El aumento en el valor total del comercio exterior en México revela el dinamismo de este rubro en los últimos 20 años: mientras que en 1980 fue de 39 mil mdd (millones de dólares), para el año 200 fue de 340 mil mdd.”

“Así, la apertura comercial de los años ochenta, que provocó el incremento sustancial en los volúmenes de comercio, llevó a México a situarse en 2004 como el 13º exportador de mercancías y el 14º importador a escala mundial.”

Conclusión.

Es impactante para México encontrase en un mundo globalizado que en ocasiones no pareciéramos entenderlo (de vez en cuando así sucede), donde al parecer no nos encontrábamos preparados para enfrentar potencias económicas de la talla de Estados Unidos, China, India o casi cualquier país europeo. Pareciera que metafóricamente nos arrojáramos desnudos a un mundo bien vestido, donde todos los países se encuentran preparados para ser competitivos a nivel internacional, mientras que en México aún se carece de ciertas herramientas para afrontar tal situación. Por lo cual podríamos optar por establecer un Estado paternalista que no permitiera la entrada de mercancías a nuestro país a fin de propiciar el autoconsumo. Alternativa que espero quede erradicada con el presente artículo, toda vez que debemos de entender que el Comercio Exterior, a pesar de parecer intimidante la idea de competir a nivel internacional, es la mejor alternativa para que un país crezca económicamente, conforme a lo anteriormente expuesto. El comercio exterior no debería de desalentarnos sino al contrario, debemos de verlo como una oportunidad de crecimiento interior, toda vez que presenta la oportunidad de mejorar nuestra tecnología, entre muchos más ámbitos comerciales, de tal suerte que en un futuro nos podamos colocar a la par de cualquier gran país, y en un futuro no muy lejano logremos colocar miles de productos en otros países, solamente resta impulsar y motivar la exportación y entrar al juego del mercado liberal de la oferta y la demanda.

Notas al Pie

1.- http://www.wto.org/english/res_e/statis_e/its2009_e/section2_e/
its09_highlights2_e.pdf

2.- Antonio Navalón (2009) Paren el mundo que me quiero enterar (1ª. Edición) Editorial Debate. Pág. 96.
3.- Antonio Navalón (2009) Paren el mundo que me quiero enterar (1ª. Edición) Editorial Debate. Pág. 160.
4.- Joan Chabert (2005) Manual de Comercio Exterior (2ª. Edición) Ed. Gestión 2000 Pág. 47.
5.- Rogelio Martínez Vera (2006) Legislación del Comercio Exterior (3ª. Edición) Ed. McGraw Hill Pág. 5.
6.- Rogelio Martínez Vera (2006) Legislación del Comercio Exterior (3ª. Edición) Ed. McGraw Hill Pág. 12.
7.- Oscar Gómez Cruz (2006) Gobierno Inteligente (1ª. Edición) Ed. Limusa Pág. 84.
8.- Enrique Hernández Laos (2003) Globalización, desigualdad y pobreza. Editorial Plaza y Valdés. Pág. 51.
9.- Oscar Gómez Cruz (2006) Gobierno Inteligente (1ª. Edición) Ed. Limusa Pág. 84.

 

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