AÑO 3 NO. 16 || 15 . ENERO . 2013
REVISTA ELECTRÓNICA TRIMESTRAL DE LA FACULTAD DE DERECHO DE LA UNIVERSIDAD DE LA SALLE BAJÍO


“Hecho en China” El Comercio Ilegal que está deteriorando a la economía Mexicana.


por: Diego Eloy Constantino Hernández.
Alumno del Cuarto semestre de la Facultad de Derecho.
Universidad de la Salle Bajío.
Artículo revisado por: Lic. Mario Emilio Vargas Islas..

 

“Si alguna vez usted pensó que Santa Claus año con año bajaba del Polo Norte, a repartir amablemente a los niños juguetes y sonrisas, le tengo una mala noticia: ¡Santa viene de China!”.

Desafortunadamente en nuestros días un sin fin de productos en México, y en otras partes de América y el mundo, están hechos de manufactura China y al menos en nuestro país, provienen de un comercio ilegal.

Es muy interesante el tema del “Comercio Ilegal”, porque con el transcurso del tiempo se ha ido acrecentando y ha cobrado un alto precio para los pequeños y medianos productores que lo único que buscan muchas de las veces es vivir al día realizando sus productos, pero si de repente un monstro como lo es China entra al mercado con materia prima de la más ínfima categoría pero con precios bajísimo, avasalla a los pequeños e insignificantes productores y los chinos se posicionan en el primer lugar de ventas.

Si bien debemos que recordar que los antecedentes del comercio sientan sus raíces en el trueque que fue la primera actividad de intercambio de bienes, es decir, que el excedente que la tribu ya no utilizaba era lo que intercambiaban por otro tipo de bienes. Otro ejemplo muy claro fue el préstamo a la gruesa, en el cual el comerciante naviero permitía a otros que sus productos se transportaran a otras partes del mundo para que fueran comercializados, pagando por supuesto una retribución.

En nuestro país no olvidemos que el antecedente fehaciente son los mercados (ejemplo Tlatelolco, Tenochtitlán, entro otros más) donde de una forma seria comercializaban sus productos y en caso de que existiera alguna controversia ahí mismo se asentaban jueces para dirimir los conflictos mediante procesos rápidos.

Los anteriores ejemplos sólo son una pequeña parte de cómo comenzó el comercio en nuestro país y en otras partes del mundo.

Considero que fueron muy importantes los antecedentes porque de ahí se derivaron muchos beneficios para toda la sociedad, pero creo que el problema del comercio ilegal comenzó a desarrollarse con el exacerbado uso de la tecnología y el acelerado crecimiento de la globalización, y que no es algo nuevo que estamos viviendo ya que el término “piratería” fue utilizado por primera vez en el siglo XV, y fue para individuos apátridas los cuales se apoderaban en alta mar de las mercancías transportadas por embarcaciones del Estado o que estaban respaldadas por éste.

Durante el siglo XIX, el término se aplicó más a las editoriales que hacían copias de libros para vender sin permiso del autor o sin pagar alguna comisión por derecho de autor o bien al autor original.

Apenas hace muy poco el término sólo se aplicaba a la duplicación masiva con afán de lucro de copias impresas de textos, contenido visual y software. Hasta la adopción extendida de nuevas tecnologías digitales y también el Internet a finales de 1990, es que la industria comenzó a aplicar el término “piratería” a la práctica creciente de intercambio libre de música, información y productos. Refiriéndome exclusivamente a este último al desarrollo de mi escrito.

En el año de 1793, Napoleón Bonaparte así le respondía a Lord McCartney, primer enviado plenipotenciario de Jorge III de Inglaterra, cuando éste le pregunto por los intereses franceses en Asia:

“China es un gigante dormido, déjenlo dormir, porque el día que despierte hará estremecer al mundo entero”.

Pues bien, definitivamente el gigante ha despertado, porque en la actualidad China ocupa el cuarto lugar en la economía mundial, sólo debajo de EEUU, Japón y Alemania. Y éste país no sólo se ha conformado con eso, sino que tiene la firme convicción de posicionarse como la Primer Potencia Mundial, rebasando y dejando muy por debajo a Estados Unidos de América.

En los últimos dos años, la creciente demanda de la nación asiática ha provocado que los precios del petróleo y varias otras materias primas que se comercializan en los mercados internacionales, registraran alzas históricas, provocando bonanzas económicas muy importantes en algunos países exportadores y severas crisis en otros importadores, como desafortunadamente lo es México, por citar sólo un ejemplo.

Y es que para el año 2012 la etiqueta “Hecho en China” se verá en la mitad de las prendas de vestir de todo el mundo. Afectando a productores mexicanos de la industria textil, provocando más crisis de la que actualmente existe en nuestro país.

Pero si bien, existe un mercado “formal”, en cuanto al comercio chino, ese que vemos en las tiendas departamentales y de autoservicio, aquel que respeta las reglas del comercio mexicano, es decir chinos que pagan cabalmente los impuestos por exportar sus productos. Productos que están realizados respetando íntegramente la propiedad intelectual. Productores chinos que respetan los lineamientos de calidad que deben tener los productos para poder ser admitidos, los cuales son revisados por las aduanas mexicanas. Y todos los demás procedimientos y formalidades que se deben seguir para entrar de lleno a un comercio totalmente legal.

Pero desafortunadamente está el lado opuesto, que nos debe preocupar sobremanera: el comercio ilegal chino. Ese que no paga impuestos, ese que ya tenemos en nuestras casas cuando vamos y compramos en el “tianguis”, a los mercados, incluso a cualquier tiendita de la esquina. Esa hidra venenosa que está derribando tajantemente a pequeños y medianos productores y que también sigue ocasionando crisis en nuestro país y en otras partes del mundo.

El comercio ilegal Chino por todos señalado, pero por nadie regulado. El mismo que se ha colado como los rayos del sol por algún tragaluz, y que el gobierno ha permitido su acceso y subsistencia por cuestiones que ellos sólo saben. Y que nosotros hemos visto como algo “bueno temporalmente” quizá por el costo tan bajo de los productos. Pero estoy casi seguro que nadie se ha puesto a pensar en las consecuencias que nos ha traído y resulta algo tan claro como lo es el hecho de que si no accionamos medidas urgentes para controlarlo, nos dominará.

El comercio chino tan ha sentado sus laureles en México, que todo lo que tengamos a la mano o alrededor nuestro, porta su tan distinguible etiqueta “Hecho en China”, afectando de tal manera que nuestros fabricantes nacionales han perdido cientos de miles de pesos, se han perdido empleos, han cerrado pequeñas y medianas empresas que quizá apenas comenzaban o que seguían subsistiendo.

Como país hasta hemos perdido nuestra identidad: el colmo de los colmos es que ¡los derechos para las imágenes de la Virgencita de Guadalupe y Juan Diego fueron peleados y lo peor de todo es que fueron ganados por un empresario chino! La famosa Talavera de Puebla está en franca desventaja frente a la porcelana china.

Los fabricantes del zapato guanajuatense trabajan semanas mochas para no despedir a la gente. O peor aún, las tiendas Copel y Zara traen material de contrabando de china y acá los ensamblan y los mueven como hechos en México.

En nuestro querido León, Guanajuato. Dentro de la semana de las exposiciones de Sapica, el principal tema expuesto es el freno a las importaciones de zapato chino que tiene como ventaja hasta un 95% en precio más bajo que los nacionales.

Los genios de la mercadotecnia china han hecho de la réplica de productos todo un arte. Se "fusilan” cualquier modelo de mercancía y nos lo venden a un precio irrisible, chafa pero barato.

Otro ejemplo por mencionar y que no puedo dejar de pasar por alto porque es mi Estado y forma parte de la misma identidad que caracteriza a México, es hablar de las guitarras de Paracho, con tanto valor y apreciación no sólo en el país sino en el mundo entero, y tan a la baja por las chinas.

Considero que China realmente ha tomado un papel muy importante en el comercio mundial, pero sobre todo en el comercio ilegal que se sigue propagando y que es una vergüenza.
Algo muy importante por mencionar es la próxima temporada navideña, que está por celebrarse a casi medio año y que hasta en eso ha invadido el comercio chino. Pero que más ya se puede decir si nos queda clarísimo que todo es… ¡Hecho en china!:

Arbolitos, esferas, adornos navideños y hasta los nacimientos. Y las fábricas de Adornos Navideños y Fimave, ubicadas en el municipio michoacano de Tlalpujahua, resintiendo los efectos de esta invasión china, no solo en el mercado nacional sino en el de exportación.

Lo cierto es que nuestras empresas no pueden competir con los precios de estas mercancías ilegales o no. Que pagan impuestos o que son piratas. Porque la mano de obra china es muy barata, los materiales son malos, y el resultado de todo esto es que los precios de los productos por consecuencia son increíbles.

Aquí en nuestro país, nuestro gobierno nos pone trabas para producir. Los impuestos son muy altos para cualquier empresa. Los agentes aduaneros son corruptos. Los policías son altamente corruptibles. Cuando el AFI hace sus redadas para embargar productos piratas, nunca detienen a nadie, y si lo hacen es a los más tontos, porque los peces gordos nunca aparecen.

Recordando un poco los turbulentos comicios electorales del 2006, en los cuales se dio por vencedor y presidente de la República al panista Felipe Calderón Hinojosa, cuyo lema de campaña fue que sería el presidente del empleo. Creo que éste ha dejado mucho que desear, quizá por inexperiencia o tal vez porque sólo se ha dedicado a la “Seguridad del país” y se han descuidado aspectos muy importantes de desarrollo social, como lo es el no haberse enfrentado a poderosas transnacionales que siguen limitando el realce económico del México que queremos, lo que ha ocasionado la pérdida de miles de empleos, y que desde mi punto de vista es la punta del iceberg en el gobierno que heredó.

Pero aún le quedan 2 años importantes de gobierno en los cuales debe apostar todo por la economía mexicana y proporcionar nuevas fuentes de empleo, luchar contra viento y marea por convencer a los mexicanos y tener en mente que si la dirección del viento no es favorable, debe ajustar sus velas para llegar a su destino y así obtener un gobierno altamente aplaudible.

Desde mi humilde punto de vista… ¿Qué se necesita para enfrentarnos a esta terrible Hidra que es China?

Primero, un gobernante que no le tiemble la mano para ser lo que debiera ser: un líder, y un verdadero presidente para todos los mexicanos.

Comunidad lasallista México sigue siendo un país vasto y lleno de oportunidades. Un país con un gran potencial humano, sobre todo en su juventud que estudia y busca superarse. A nuestra nación aún le siguen quedando muchas reservas que explotar: como el petróleo, recursos pesqueros, agrícolas, forestales, ganaderos y minerales.

Su gente más la inversión de capital y tecnología es una fórmula que podría convertir a nuestra patria, en uno de los grandes titanes de la economía mundial.

Segundo, una reforma fiscal que reduzca el gasto, ya que el gobierno gasta mucho y gasta mal, una reforma que balancee el gasto público, que disminuya el gasto corriente, como lo es el sueldo de los burócratas, que se perciban más ingresos a través de la inversión y de la creación de empleos.

Una reforma fiscal que haga que todos paguen, que los changarros paguen, que los ambulantes paguen.

Que se distribuya la carga fiscal y no cobrarle más a quien ya paga.

Es muy importante tener mano dura contra los contrabandistas, contra la piratería, que si China quiere vender que pague.

El tercer aspecto que se debe modificar es el endurecimiento del sistema aduanal, esto es un problema mayúsculo porque en las aduanas de México, no existen laboratorios ni hay una revisión exhaustiva de los productos que entran a nuestro país, por eso nos encontramos en el mercado, productos muy baratos y de ínfima calidad, que laceran la economía de los productores mexicanos. En cambio para exportar los productos mexicanos existe una serie de controles de calidad muy estrictos, que los detienen por varios días o de plano no los dejan pasar y se quedan en las fronteras aduanales.

En fin, tal vez esté pidiendo peras al olmo. Sin embargo, la esperanza de cualquiera de nosotros debe ser porque México sea un mejor país. Un país con verdaderas oportunidades y con un gran desarrollo económico.

Y si bien la mayor parte del asunto le corresponde al gobierno, nosotros también debemos empezar a tomar medidas de cambio, nosotros como estudiantes podríamos pensar en comenzar por comprar lo mexicano, lo que realmente está hecho en México, lo que nuestros padres y hermanos producen.

No debemos enajenarnos con cosas superfluas, que por baratas nos salgan más caras.

¡México somos nosotros! ¡México para los mexicanos!


 

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