AÑO 3 NO. 19 || 28 . MARZO . 2014
REVISTA ELECTRÓNICA TRIMESTRAL DE LA FACULTAD DE DERECHO DE LA UNIVERSIDAD DE LA SALLE BAJÍO
Leyes de reforma.

Articulo Realizado Por: Lic. Ilya Guerrero Contreras.
Catedrático de la Facultad de Derecho
Universidad De La Salle A. C.

Imagen tomada de: docencia.izt.uam.mx



Viene a mi mente el recuerdo de algunas clases de historia y sin lugar a duda, de algunas explicaciones de mis maestros, parece que fue ayer cuando escuchaba sus palabras y nos contaban de aquella alma primitiva de ese niño serio, tranquilo callado y reflexivo, de aquel indito feo y ceñudo sin poder hablar la lengua de castilla, descendiente de una familia zapoteca, sin más medio de contacto con el mundo de lo intelectual que la doctrina cristiana, explicada en zapoteca, y que le revelaba todo el mundo moral, sin que se diera cuenta exacta de ello. Los días trascurrían vagando en pos del rebaño, á orillas del lago entre los naranjales, haciendo resonar pequeñas arpas melancólicas formadas por el mismo, esta fue su vida y no podía ser diferente a la de todos los pastorcillos de las sierras oaxaqueñas. Debajo de su impenetrable fisonomía tomaba líneas precisas una decisión: Irse a la vida, irse al mundo, irse al idioma que lo pusiera en medio de las ideas, en medio de una corriente que pensara, eso determinó y lo ejecuto para poder realizar sus sueños cuando tenía doce años, pero como a todo niño el temor de ser castigado por el descuido de sus ovejas, ó porque incitado por sus compañeros cometiese un pequeño hurto de elotes lo hacía pensar si eso sería lo correcto irse de su tierra natal para emprender un viaje en donde si la suerte le favorecía tendría oportunidad de aprender y estudiar para poder defender a los indígenas que eran víctimas de ultrajes y explotaciones por un grupo de personas pudientes de aquella época, con esto demostraba que era un hombre de voluntad y de carácter.

Sin lugar a duda Ustedes ya saben a quién me refiero a ese gran hombre conocido con el nombre de Benito Juárez, y que se encuentra presente su imagen y valentía en todos los habitantes de México.

Leyes de Reforma. Así se conoce históricamente al conjunto de leyes que fueron promulgadas en 1855 y 1863 durante los gobiernos de Juan Álvarez, Ignacio Comonfort y Benito Juárez, siendo incluso que muchas de ellas llegaran a grado constitucional. El propósito del presente trabajo es enlistar las diversas leyes que fueron promulgadas dentro de éste periodo histórico, para después analizar el impacto que tuvieran algunas de ellas hasta nuestros días, esto, mediante el apoyo de diversas fuentes de consulta, haciéndolo para fines prácticos del documento, por orden cronológico de quien presidiere el gobierno en turno.

Retomando un poco el contexto histórico es necesario ubicarse el 1 de marzo de 1854 fecha en la cual fue proclamado el Plan de Ayutla contra la dictadura del mismo Antonio López de Santa Anna, iniciando una lucha encabezado por Juan Álvarez e Ignacio Comonfort, extendiéndose por el país, logrando triunfar estos para octubre de 1855, quedando como presidente interino Juan Álvarez, siendo en su gobierno en el cual se comenzaron a implementarse nuevas políticas, junto con un Congreso Constituyente.

En 1855 el gobierno de Juan Álvarez expidió la ley Juárez, la cual limitó el poder de la Iglesia y del ejército. Esta ley prohibió a los tribunales eclesiásticos y militares que intervinieran en asuntos civiles, pero unos y otros conservaron sus facultades para seguir sancionando los delitos comunes de los miembros de la iglesia y del ejército.

La aprobación de esta ley produjo una gran conmoción en la sociedad mexicana, la iglesia, el ejército y los grupos conservadores la calificaron de inadmisible. Los dirigentes de la iglesia promovieron la rebelión contra el gobierno y emplearon su gran influencia sobre la población para desprestigiar al grupo de los liberales.

Los conservadores manifestaron su abierta oposición a las leyes impulsadas por los liberales, pero éstos se empeñaron en dar cumplimiento a los acuerdos del Plan de Ayutla, cuyo propósito consistía en derrocar la dictadura de Santa Anna y desconocer a los funcionarios que lo apoyaban, además proponía convocar a un Congreso Constituyente extraordinario, cuya tarea fundamental sería organizar la nación como una república representativa y popular, además se promovió la integración de un Congreso Constituyente, el cual se encargaría de elaborar una nueva constitución.

Por eso promovieron la aprobación de otras leyes de carácter liberal.

Sin embargo en el gobierno de Comonfort también se expidieron algunas leyes, siendo las más importantes las siguientes:

• Se suprime la coacción civil de votos religiosos el 26 de abril de 1856.

• Suprime la Compañía de Jesús en México, el 5 de Junio de 1856.

• La ley Lerdo, también conocida como la Ley de Desamortización de Fincas Rústicas y Urbanas Propiedad de Corporaciones Civiles y Eclesiásticas, la cual hacía que las propiedad de la iglesia fueran vendidas, con fecha del 25 de junio de 1856, fue promovida por Miguel Lerdo de Tejada.

• Ley Lafragua, también es conocida como la Ley del Registro Civil, ley que establecía la creación del registro del estado civil, con fecha del 27 de enero de 1857.

• Ley Iglesias, o ley sobre derechos y obvenciones parroquiales, por medio de la cual se prohibía el cobro del diezmo, con fecha del 11 de abril de 1857.

El 5 de febrero de 1857, el Congreso y el Presidente Comonfort, juraron la nueva constitución, la cual estableció que es voluntad de los mexicanos constituirse en una república representativa, democrática y federal, compuesta por estados libres y soberanos en todo lo concerniente a su régimen interior, pero unidos en una federación establecida según los principios de esta ley fundamental.

El nuevo mandato constitucional señalaba que la soberanía nacional radica en el pueblo, el cual la ejerce por medio de los poderes de la Constitución.

Se estableció en la nueva constitución el Artículo 27 garantizando el derecho a la propiedad privada, la cual no podía otorgarse a persona distinta de sus propietarios, a menos que estos dieran su consentimiento y sólo por motivos de salud pública y previa indemnización.

Benito Juárez asume la presidencia de la República en 1858, tal y como lo señalaba la constitución de 1857, hombre de gran valentía, firmeza en sus decisiones respetuoso de los bienes ajenos así como a sus semejantes, se dio, a la tarea de restaurar la paz en México y establecer un gobierno más democrático.

Lo que se ha llamado Código de Reforma, ó más usualmente Leyes de Reforma estaban desde el año cincuenta y ocho, no sólo en la voluntad de Juárez y de sus compañeros de Gobierno, sino en los papeles de Juárez, de Ocampo y de Ruíz y se puede decir con toda seguridad, que ambos se habían comunicado sus opiniones y también las habían discutido, y habiendo llegado a un acuerdo poniendo Ocampo en ellas su espíritu social y humanitario, Ruíz sus excelentes dotes jurídicas, y Juárez su gran prudencia, se deseo de que la obra resultase solida, de no dar un paso en falso, el temor los embargaba una y otra vez ya que el ataque sin lugar a dudas era en su mayoría en contra de la Iglesia, que la desarmaba, que la privaba de sus bienes y de su tutela moral sobre el Estado, no se quería herir a fondo el sentimiento religioso, por lo que Juárez se preocupaba intensamente, ya que todo aquel que ha provocado la reacción del sentimiento religioso puede entrar en riña, pero a pesar de todo invocando a Dios para dar al credo político y social que promulgaban un tinte dogmático que pudiera colocar en el combate no una bandera frente a otra sino un lábaro contra lábaro, de un lado una cruz y del otro un alfabeto.

Para Juárez, y sabiamente lo acordó así, la legislación reformista era inevitable, fácil era pensar que la iglesia al sentirse confiscada, expoliada reducida a la miseria sacrificase el todo por el todo, y entre dejarse robar, como comentaban algunos periódicos de México y Guadalajara

Sin lugar a duda era urgente precipitar la promulgación de la Reforma, porque así las operaciones que hacían todos los jefes revolucionarios con los bienes del clero mermando el tesoro de la nación entera, se contendrían y el gigantesco despilfarro autorizado en todos los ámbitos del país, no seguiría produciendo todos los males que ya había producido, ya que muchos de ellos eran irreparables.

Era una Ley curiosa, resultaba un mosaico vivo; en sus Artículos se notaba el mismo pensamiento de emancipación definitiva y de lucha contra la Iglesia, convertida por la insigne falta de instinto y conservación de sus prelados, en una fortaleza política que lanzaba excomuniones y se parapetaba en doctrinas teológicas, donde el Concilio de Trento desempeñó un gran papel.

Las Leyes de Reforma lastimaban fuertemente a la Iglesia, ya que no solo era la separación de la Iglesia y el Estado, sino que en su Artículo 22 de la Constitución declaraba nula cualquier operación con los bienes del clero fuera de las disposiciones de la ley, conminando a los compradores no solo a la nulidad de los contratos sino a recibir penas severas al igual a todas aquellas personas que habían servido como testigos. Todos temieron desde entonces hacer algún trato con la Iglesia, por lo mismo pedir prestado a la Iglesia, dejar sus tierras en garantía desapareció, por lo que su lucro se vio disminuido.

Para Juárez la lucha fue entre dos deberes, midió, pesó y lentamente se decidió; se decidió una sola vez, sin un suspiro, sin un paso atrás, por lo que se gano el nombre de el gran impasible ya que no podía abandonar sus ideales, su lucha, ni quedarse callado al sufrimiento de la gran mayoría de la sociedad, del dolor de nuestro país, Juárez hombre justo sincero y humano, y sus leyes de Reforma las seguimos disfrutando hasta nuestros días porque algunos de nuestros derechos, son los mismos que dicto Juárez en sus leyes de Reforma y son los siguientes:

• Ley de Nacionalización de Bienes Eclesiásticos: ley con carácter de apoyo a la ya promulgada Ley Lerdo la cual quitaba propiedades del poder del clero, aunando ahora que tampoco la propiedad pasara a manos de los rentista, ésta con fecha del 12 de julio de 1859.

• Ley de Matrimonio Civil: por medio de la misma, se logra establecer que el matrimonio religioso no tendrá validez oficial, e incluso se marca el matrimonio como un contrato civil con el estado, buscando y logrando así eliminar la intervención forzosa de los sacerdotes y las iglesias las cuales cobraban partes importantes. Con fecha de expedición del 23 de julio de 1859

• Ley Orgánica de registro Civil, lo que se lograría con esta ley era generar que el estado civil de las personas quedara a cargo de empleados de gobierno y no de la iglesia, quedando así también los nacimientos y las defunciones como contratos civiles con el estado, con fecha del 28 de julio de 1859.

• Decreto de secularización de cementerios, aquella que declararía el cese de toda intervención de la iglesia como institución en la administración de los cementerios, con fecha de expedición del 31 de julio de 1859.

• Decreto de supresión de festividades religiosas, se establece mediante el mismo las festividades que se tendrían como feriadas. Con fecha de promulgación del 11 de agosto de 1859.

• Ley sobre libertad de cultos, se permiten ser practicadas diversas religiones y cultos fuera de la católica, así como prohibido quedara se realizaran ceremonias fuera de las iglesias o templos. Con Fecha del 4 de diciembre de 1860.

• Decreto de hospitales, por este quedaron secularizados dichos inmuebles. Con fecha del 2 de febrero de 1861

• Decreto de exclaustración de monjas y frailes. En toda la república se extinguen los claustros y conventos, permitiendo la salida de los hombres y mujeres del clero que vivían ahí.

Está de más comentar que las ya mencionadas Leyes de Reforma generaban un cisma para el cual el país ideológicamente no estuvo preparado, probablemente por la acción pronta de la promulgación de las mismas, cortando de tajo cada vez más facultades de un clero acomodado y que si bien es cierto, gozaba de bastante poder entre la población mexicana, por lo cual polarizó la población, generando el Plan de Tacubaya, por medio del cual, dio inicio lo que se conoció como la Guerra de Reforma, conservadores a favor del clero contra liberales, quienes al final se quedaron con la victoria, si es que en realidad es posible considerar que alguien logra ganar de un conflicto como este.

Incluso después de unos años, dada la inestabilidad que se vivía en el país a causa de la guerra, se suspendieron pagos a tres países en el extranjero, Francia, Reino Unido y España, los dos últimos decidieron no actuar en contra del país, sin embargo, Francia vio la oportunidad y se unió con los conservadores, para así instaurar lo que sería el segundo imperio mexicano. Tras varios años de lucha fue hasta el año de 1867 que se logró reinstaurar la república.

Ahora bien, habiendo ya dado un contexto histórico de los años de Reforma, es importante analizar el contenido de las leyes que fueron promulgadas, toda vez que hasta nuestros días, contamos con varias de las mismas determinaciones en nuestros cuerpos legales, contar con un registro del estado civil, y que sea el Estado quien lo administra genera que sea posible una mayor organización con respecto a los trámites de nacimiento y defunción.

Por otra parte incluso a nivel constitucional, decretar la libertad de culto, implicó un avance a pasos agigantados a un México que hoy considera como derecho fundamental la misma determinación, dentro de su constitución como en varios de los tratados internaciones de los cuales es firmante.

Es también necesario retomando el aspecto civil, comentar con respecto al régimen patrimonial que deberá atender la iglesia, así como la determinación que implica que el matrimonio será un contrato que deberá celebrarse ante el estado y solamente ante el mismo tendrá validez, mientras que el religioso se dejara como una simple tradición y no como la verdadera institución que dotaba de seriedad a la figura nupcial y que por si fuera poco, implicaba una importante fuente de ingresos a los ya bastante profundos bolsillos de la Iglesia Católica.

Se trató de un cisma necesario, toda vez que ya no se podía seguir permitiendo que la iglesia tuviera intrusión en las decisiones que correspondían exclusivamente al Estado, como en algo tan sencillo como los cementerios, de los cuales ellos eran incluso administradores únicos.

A manera de conclusión, es importante recordar las palabras de un idealista de nombre Jesús a quién llamaban el nazareno. Quién dijera hace ya bastantes años: “Dar al César lo que es del César, y a Dios lo que es Dios”. Mencionando así que es de vital importancia, que no se confunda lo que implica la creencia religiosa de la población en general, con lo que debe tenerse como actuación de la administración Pública de un Estado libre, soberano y por sobre todo, apegado a derecho.

Quiero terminar este tema con una gran frase expuesta por Benito Juárez:

“EL RESPETO AL DERECHO AJENO ES LA PAZ.”



Fuentes Consultadas:

Juárez su obra y su tiempo.-Dirección Mario Martínez López Bago.- Justo Sierra.- Editorial del valle de México S.A. DE C.V.

Sordo Cerdeño, Reynaldo; Sierra Moncayo, María Julia (2010). Atlas conmemorativo 1810-1910-2010. México: Siglo XXI Editores.

García Granados, Ricardo. Las leyes de reforma en México. Publicaciones UNAM.

Las leyes de reforma. http://www.si-educa.net/basico/ficha624.html Consultada el 14 de junio de 2013.



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