AÑO 4 NO. 21 || 15 . ENERO . 2015
REVISTA ELECTRÓNICA TRIMESTRAL DE LA FACULTAD DE DERECHO DE LA UNIVERSIDAD DE LA SALLE BAJÍO
¿NOS ESTAMOS ACERCANDO A LA REVOLUCION COMO LA QUE ESTALLO EN 1910?

Artículo elaborado por Nazareth Getsemaní Ovando Pérez.
Alumnos de la Facultad de Derecho.
Universidad De La Salle Bajío. A.C.

Imagen tomada de: www.ivanleyva.blogspot.mx



Desde 1917 estamos viviendo la Institucionalización en nuestro país a partir de la promulgación de la Constitución de ese año; esto fruto de la lucha de la Revolución que presenciamos en nuestro país derivado de las inconformidades que nacieron en nuestra sociedad por el gobierno dictador de Díaz.

Hoy, 104 años después, nos estamos enfrentando a una situación político-jurídico-social muy preocupante pues a partir de los sucesos de Tlatlaya y Ayotzinapa en nuestro país se ha soltado toda una inconformidad social contra el Gobierno que ha desatado fuertes protestas, mítines, marchas, agresiones e incluso la amenaza de iniciar una verdadera revolución en contra de nuestro gobierno al que ya han caracterizado como "represor".

Es algo parecido al Gobierno de Díaz, las grandes injusticias y contradicciones de su régimen fueron la causa de que en aquellos años el pueblo decidiera tomar las armas en su contra; en un principio se planteó como ideal aspiraciones reivindicatorias de tipo socialista como con los hermanos Flores Magón; pero luego se volvió una lucha eminentemente política con la bandera anti reeleccionista de Francisco I. Madero.

El mismo cambio ha sucedido ahora; en un principio era una exigencia de que aparecieran convida los 43 normalistas desaparecidos por elementos de la policía municipal y sujetos parte del crimen organizado; ahora en cambio ha surgido el movimiento que pareciera su insatisfacción es de tipo político y han tomado este tema como medio para atacar al partido político de nuestro presidente, el PRI.

Sin lugar a dudas cualquiera que sea la verdadera causa el pueblo está cansado ya de tanta injusticia, impunidad y represión; se vuelve a repetir la represión misma del 68 contra los estudiantes en Tlatelolco y a partir de entonces sucesos como la Matanza del Jueves de Corpus, la Matanza de Aguas Blancas en 1995, Matanza de Acteal en 1997, San Salvador Atenco en 2006, la guardería ABC en 2009 y los sucesos de Tlatlaya donde el ejército mexicano asesino a 22 civiles y el caso Ayotzinapa vino a ser "la gota que derramo el vaso".

¿Serán acaso estas causas que van a desatar una revolución? A diferencia de la actualidad, en nuestro pasado había exigencias distintas; se tuvo como antecedente el pésimo reparto agrario, el cual beneficio a un grupo de hacendados en contra de una masa proletaria en aumento; las condiciones de extrema miseria de obreros y campesinos y las grandes injusticas y arbitrariedades d que eran objeto; el despotismo insufrible de las clases elitistas del poder.

También no podemos dejar atrás las limitaciones en oportunidades para la clase media urbana, misma que iba en aumento; las constantes reelecciones del general Díaz, que implicaban una limitación infranqueable para otros grupos que pugnaban por alternarse en el poder, y el desgaste de las figuras políticas tanto en el centro como en el interior del país; la prolongación internacional de las ideas socialistas y el enfrentamiento con la política expansionista de Estados Unidos de América.

En contraposición a ello, en nuestra situación actual ha habido muchas insatisfacciones desde que nuestro presidente Enrique Peña Nieto ascendió al poder; el sin número de reformas, el poco crecimiento económico del país y ahora estos hechos lamentables en contra de la sociedad han hecho "despertar al pueblo".

Los jóvenes están más preparados que nunca para luchar por sus derechos, los padres delos jóvenes desaparecidos han amenazado con una revolución si sus hijos no aparecen, y miles y miles de gentes que se han solidarizado con la situación no solo a nivel nacional sino internacional, le han dado fuerzas al pueblo para creer que podrá hacer uso del artículo 39 Constitucional y así derrocar a nuestros gobernadores, darle "muerte al mal gobierno" como ellos dicen.

Si bien es cierto que en 1910 no había tanta tecnología como la que tenemos ahora, en ese momento al igual que en la actualidad surgió la crítica periodística, aunque era clandestina no desaprovecharon la oportunidad de atacar al régimen en periódicos como El Ahuizote, El Colmillo Publico, Juan Panadero y sobresalía Regeneración de los hermanos Flores Magón y el Diario del Hogar, de Filomeno Mata; como ahora los medios de comunicación dieron pie a que la gente conociera y se uniera, en nuestra situación se reconoce el buen periodismo y verídica información de Carmen Aristegui.

En la época de la revolución destacaron algunos documentos anti porfiristas como el Manifiesto y el Programa del Partido Liberal Mexicano suscrito por Ricardo Flores Magón en donde se solicitaba la enseñanza netamente laica y obligatoria, prohibir la inmigración china, que los templos fueran considerados como negocios mercantiles y estuvieran sujetos a tasa impositiva, pagar sueldos decorosos a los maestros, jornadas laborales máximas de 8 horas.

Por otro lado se solicitaba también la reglamentación del servicio doméstico, hacer obligatorio el descanso dominical, establecer indemnizaciones a cargo de los patrones, restitución de tierras injustamente expropiadas, que el municipio fuera libre y que se otorgara una amplia protección a la raza indígena.

Amén de lo anterior, que no es más que el ideal que impulsaba a los revolucionarios, se suscitaron hechos tales como la huelga de Cananea, en Sonora, en 1906 en donde se pedía un trato más humano y mejoras salariales, como respuesta el gobernador de Sonora, Rafael Izabal masacró a los trabajadores; la huelga de Rio Blanco en Veracruz, entre 1906 y 1907, se pedían también algunas reivindicaciones sociales y se formaron asociaciones obreras, el ejército también masacro a los trabajadores.

No podemos dejar atrás la huelga ferroviaria de San Luis Potosí donde se formó la gran liga de Trabajadores Ferrocarrileros, cuyos miembros empezaron a ser hostilizados por los patrones a partir de 1906, se levantó la huelga sin conseguir nada; la huelga de Tizapan, de la fábrica "La Hormiga", la cual tampoco tuvo éxito.

Y obviamente la resaltable entrevista que el Presidente Díaz concedió al periodista estadounidense James Creelman en 1908, en la cual hace u análisis moderado de la situación actual del país y consideraba que México estaba maduro para vivir la democracia y por lo tanto manifestó que no se reelegiría para 1910 y que veía bien la formación de los primeros partidos políticos.

Es menester señalar que lo anterior propicio la creación casi inmediata de partidos como el Partido Demócrata, el Partido Nacional Democrático, el Partido Antireeleccionista y otros en los que destacaban Madero, Vázquez Gómez, Félix F. Palavincini, Filomeno Mata, Paulino Martínez, José Vasconcelos, entre otros; y al mismo tiempo comenzaban a arder los movimientos guerrilleros en Chihuahua, en Veracruz, en Coahuila, Michoacán, Chiapas, Oaxaca, Sinaloa y Nayarit.

Sería posible por tanto afirmar que como podemos ver serian estos sucesos una proyección en nuestra actualidad de actos como los paros en las principales Universidades de la Republica, las marchas y mítines en lo largo y ancho del país, y por qué no, el paro nacional al que se convocó para el 20 de Noviembre pasado que tuvo lugar inclusive en otras ciudades del mundo; las cuales han iniciado con ideales pacifistas mostrando simple solidaridad con los familiares de los normalistas desaparecidos pero en los cuales no han faltado los actos delictivos que han dañado bienes propiedades de las instituciones de gobierno.

A raíz de esas declaraciones se desato en gran parte de México una verdadera euforia política. En Coahuila, Francisco I. Madero publico el libro "La sucesión Presidencial de 1910" en la que se expresaba respecto a los errores más destacados del régimen para rematar pidiendo la más activa participación popular en los comicios federales, para dar fin institucionalmente a 30 años de dictadura.

En nuestra situación a través de redes sociales se ha hecho invitación al pueblo para que exija sus derechos, para que luche contra la represión, las injusticias y para que hagamos valer la soberanía que reside en nosotros, sin embargo aún presenciamos marchas pacíficas, con algunos actos vandálicos pero que hasta el momento no han propiciado la respuesta violenta por parte del gobierno.

El pueblo quiere actuar, quiere un cambio radical, quizá como en 1910 va a ser necesario tomar las armas; quizá por alguna milagrosa razón las intenciones de ello se calmen y el pueblo analice mejor la situación, pero sea cual sea la respuesta y el rumbo que tome este estado de protesta activa, el pueblo no va a permitir que hechos como estos de las desapariciones forzosas vuelvan a presenciarse en el país.

Pareciera que el Ejecutivo ha tomado verdaderas medidas legislativas de actuación para enfrentar tal situación y es por ello que el pasado 27 de Noviembre el presidente Enrique Peña Nieto las ha anunciado manifestado que en el Plan de Legalidad y Justicia tienen lugar primordialmente la ley contra la infiltración del crimen organizado, la definición de las competencias de cada autoridad frente al delito, la creación de policías estatales únicas, el establecimiento del 911 como numero de emergencia, el registro de la clave única de identidad, operativos especiales en Tierra Caliente, reformas para mejorar l justicia, instrumentos para la protección de derechos humanos, aprobar leyes para combatir la corrupción y el fortalecimiento de los principios de Gobierno Abierto.

A pesar de estas medidas adoptadas por el titular del Ejecutivo del país, no se ha dado marcha atrás a nada pues las exigencias sociales siguen y seguirán hasta que se esclarezca el caso Ayotzinapa y no dejara de imputarse responsabilidad a nuestro Presidente.

Díaz o Enrique Peña, 1910 o 2014, revolución o pacifica lucha, gobierno o pueblo, democracia y expresión o represión; sea cual sea la situación hoy el pueblo manifiesta estar cansado y no les importa seguir el rumbo de Madero o de cualquier otro revolucionario, la situación actual parara hasta que nuestros gobernadores sean capaces de respetar nuestra soberanía, nuestros derechos y puedan ofrecernos paz y protección, no muerte y represión.





BIBLIOGRAFÍA:

www.bibliotecayacucho.info/downloads/dscript.php?fname=CL247.pd

www.congresovisible.org/agora/blog-de-razon-publica/330/

www.salvador-allende.cl/Biblioteca/Corvalan_Lepez.pdf





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