
Artículo realizado por: Mtro. Omar Jatniel Hernández Pérez.
Catedrático de la Licenciatura en Criminología y Criminalísitca
Universidad De La Salle Bajío A. C.
Imagen tomada de: nodebemoscallar.blogspot.mx
Palabras Clave: Estabilidad e inestabilidad emocional, Trastornos emocionales, factores de desequilibrio emocional, Crisis, y centros de atención a víctimas de violencia
Introducción
El crimen es un problema por demás actual, solo en los meses de enero a febrero de este año se han denunciado 15,086 delitos (PGJ, 2015), lo cual inherentemente lleva con ellos un número proporcionalmente de víctimas, estas que al juicio de las instituciones encargadas de la implementación de la justicia juegan un papel complementario en el proceso y no son una figura central de atención e interés, dentro del encuadre del proceso penal, sufriendo además de su primer victimización, una segunda victimización pero ahora por parte de otras instancias dejando a esta en el anonimato y con limitadas opciones de atención y apoyo.
Es por eso que hemos desarrollado este pequeño artículo tratando de dimensionar la problemática y cuáles son las alternativas para los sujetos que pasan por estas vicisitudes intentando elaborar un espejeo de la realidad y un espacio de oportunidades y entendimiento a quienes consideramos los sujetos más vulnerables del proceso penal.
Estabilidad emocional
Las personas con una estabilidad emocional tienen un mayor control de sus emociones y no se ven afectadas con facilidad por los problemas o reveses de la vida. Sus emociones son más estables, no presentan síntomas neuróticos ni hipocondríacos, tienen un enfoque realista de la vida, son pacientes, tranquilas, perseverantes y confiables.
La estabilidad emocional, hace controlar a las personas sus sentimientos y tener un nivel aceptable en todos ellos y en el momento adecuado.
Son personas emocionalmente maduras y estables, con una buena capacidad para manejar sus emociones y planear su vida, resistir sus impulsos y funcionar de una manera flexible y a la vez controlada. Saben afrontar la realidad sin huir de ella.
Aunque puedan sentirse mal de vez en cuando, por lo general suelen estar libre de emociones negativas persistentes. Cuando experimentan un nivel de estrés considerable y, por tanto, emociones negativas más intensas, son también capaces de controlarlas sin dejarse llevar por ellas y reponerse con facilidad, dejando atrás el pasado.
Las personas con alta estabilidad emocional toleran bien el estrés de la vida, los problemas y dificultades sin sentirse especialmente ansiosas, tensas, enfadas, tristes o indefensas, siendo capaces de mantener la compostura en estas situaciones.
Las personas con una mayor estabilidad emocional son más felices y se sienten más satisfechas con sus vidas en general.
Inestabilidad emocional
La inestabilidad emocional es un rasgo de la personalidad que se caracteriza por la variación de los sentimientos y de los estados emotivos, así como por los altibajos del ánimo sin motivo o por causas insignificantes. Hace sufrir mucho a la persona que la padece. La inestabilidad emocional afecta a hombre y mujeres por igual.
Una de las características de las personas inestables es que les cuesta trabajo separar las diferentes parcelas de su vida. Si tienen conflictos familiares, los trasladan a la pareja, el trabajo o los amigos, con lo que se generan nuevos problemas. Suelen ser dependientes e inseguros. Como necesitan apoyarse en muchos pilares, en cuanto uno falla, se ven asaltados por un sentimiento destructivo que irradia hacia otros ámbitos de su vida. Los inestables tienen, por tanto, un bajo umbral de tolerancia a las frustraciones y pocos recursos internos para saber perder.
La diferencia entre las personas estables y las inestables es la facilidad con que estas últimas oscilan entre la alegría y la tristeza, el temor y la expectación, la aceptación y el rechazo, la sorpresa y la ira. Los cambios de ánimo pueden ser radicales, lo que provoca un efecto de retroalimentación: la fluctuación continua les conduce a la ansiedad, por lo que huyen de lo que les perturba.
La persona con una baja estabilidad emocional tolera muy mal la frustración o el estrés. No es capaz de funcionar bien cuando las condiciones de su vida no son totalmente satisfactorias y ante los reveses, dificultades, imprevistos o frustraciones de la vida diaria reacciona con inestabilidad e intensas emociones negativas, como ansiedad, tristeza, ira, culpa, etc.
Es una persona inmadura, preocupada, impulsiva, descuidada, impaciente, ansiosa y poco digna de confianza.
Se trata de personas volubles, que intentan evadir y negar la realidad y presentan síntomas neuróticos como fobias, problemas de ansiedad, alteraciones del sueño, quejas somáticas, etc. Son inestables en sus actitudes e intereses, se ven fácilmente turbadas y tienden a darse por vencidas con facilidad.
Pueden tener miedos irracionales, sienten emociones negativas con frecuencia, guardan resentimiento hacia los demás, no olvidan con facilidad los sucesos negativos y se ven afectadas por ellos en gran medida.
Estas personas suelen tener dificultades para adaptare a la vida en sus diversos aspectos; les cuesta afrontar el estrés, tomar decisiones o resolver problemas, pues se sienten abrumadas por ellos con facilidad.
Las personas emocionalmente inestables tienen una mayor probabilidad de ver las situaciones ordinarias como amenazantes y las pequeñas frustraciones de la vida diaria las interpretan como terriblemente difíciles, irresolubles o catastróficas. Sus reacciones emocionales negativas tienden a persistir durante mucho tiempo, lo que significan que experimentan dichas emociones gran parte del tiempo.
Según el autor, Eysenck, la inestabilidad emocional es un rasgo de personalidad que con puntuaciones altas indica una enorme inestabilidad, ansiedad, preocupación, etc. además conlleva una percepción sesgada de ciertas situaciones negativas que hacen que se sigan sintiendo emociones negativas.
Estas personas además tienen una baja tolerancia al estrés y una escasa sociabilidad entre otros rasgos.
Características más importantes de la inestabilidad emocional.
Las personas con inestabilidad emocional no suelen enfrentarse a los problemas a los que cada día nos sobrevienen, no creen que puedan solucionarlos e intentan que sean otras personas los que se los solucionen.
• Son personas muy inseguras y no aceptan bien sus reacciones emocionales, se enfadan consigo mismo cuando tienen contratiempos.
• En determinados momentos sufren crisis ante las cuales tienen desesperanza.
• Pueden sufrir problemas asociados como el abuso de alcohol u otras sustancias, igualmente pueden sufrir problemas de alimentación, problemas de ansiedad etc…
• Son muy vulnerables y suelen tener problemas en sus relaciones sentimentales y sociales.
• Sus enfados pueden ser muy explosivos y pueden llegar a perder el control.
Trastorno de inestabilidad emocional de la personalidad
En el C.I.E 10, que es el manual de la Clasificación Internacional de Enfermedades, se incluye como un trastorno el de inestabilidad emocional de la personalidad.
Este trastorno consiste en una gran predisposición a actuar de manera impulsiva sin tener en cuenta las consecuencias que puede provocar, además va acompañado de un estado de ánimo inestable.
La capacidad de estas personas para planificar acciones es prácticamente nula, además las personas suelen tener ciertas actitudes violentas y manifestaciones excesivas ante determinadas críticas o posible frustración.
Se distinguen dos tipos de trastornos de inestabilidad emocional:
a) El trastorno de inestabilidad emocional de tipo impulsivo;
b) y por otro el de tipo limite.
El trastorno de inestabilidad emocional de la personalidad de tipo impulsivo tiene determinadas características como la inestabilidad emocional y la ausencia de la capacidad de controlar los impulsos. Por otro lado es frecuente que utilice la violencia y la amenaza ante las críticas.
Para diagnosticar este trastorno se tiene que descartar que la persona sufra un trastorno disocial de la personalidad.
El trastorno de Inestabilidad emocional de la personalidad de tipo límite incluye alteraciones o confusión de la imagen de sí mismo así como de los objetivos o preferencias incluidas las sexuales.
Factores de desequilibrio emocional
Plutchik señala tres que son también causa de que las personas no maduren con la edad:
a) Una educación poco acertada: la sobreprotección familiar predispone a la inestabilidad. Un niño acostumbrado a llamar la atención y conseguir lo que quiere y cuando lo quiere, tiene garantizada una tendencia a exagerar sus reacciones.
b) El tránsito traumático hacia la madurez personal: la adolescencia es un capítulo difícil en la vida de todo ser humano. Tener que afrontar las responsabilidades de la vida adulta, con sus éxitos y fracasos, hace que muchos se queden anclados en la inmadurez.
c) La búsqueda constante del ideal: a menudo se da de manera inconsciente y suele derivar de una educación basada en perseguir el perfeccionamiento y la excelencia en todo. Una infancia colmada de críticas es uno de los grandes fallos.
La crisis.
Es en el carácter de imprevisibilidad por el que se define la catástrofe, así como en la amenaza, daño o perdida que representa la misma, donde probablemente se encuentra el origen de las conductas de urgencia y de las respuestas de estrés caracterizadas por una alta activación y emoción intensa, no solo en las víctimas del desastre, sino también en los familiares y en otras personas próximas a la víctima, e incluso en el propio personal de salvamento.
Este tipo de conductas, normales en un primer momento, pero que puede conducir a largo plazo hasta el desarrollo de graves problemas psicológicos como, por ejemplo, el trastorno por estrés postraumático, son propias de la situación de crisis, una respuesta del organismo ante una situación estresante de elevada intensidad donde resultan característicos los esfuerzos por adaptarse a la misma, dependiendo de los recursos adaptativos del sujeto el que se produzca una vuelta al estadio inicial anterior a la crisis, que se genere un crecimiento persona una vez que se haya superado, o que se caiga en un espiral de mala adaptación como resultado del interno por resolver los problemas y manejar la tensión a través de conductas inadaptativas e ineficaces.
Característica de la crisis
La raíz etimológica de la palabra crisis proviene de la palabra griega krisis, que significa “decisión” y deriva de krino (yo decido, yo separo, yo juzgo).
La crisis hace referencia, por tanto, a un proceso donde el individuo desarrolla un esfuerzo adaptativo que puede tener como resultado la entrada en una espiral de mal adaptación que dé lugar a largo plazo a diversos problemas psicológicos y físico, o bien a la resolución del problema y al desarrollo personal del individuo.
Puede diferenciarse entre tres tipos de crisis (ambientales, antropogénicas y mixtas), ya que ha de considerarse que este tipo de situaciones disparadoras no actúan en el vacío. Para que precipiten una crisis deben ser percibidas por el individuo como una amenaza, como daño o como una perdida (Parad, 1965). Por lo tanto, como se pone de manifiesto desde el enfoque transaccional del estrés (Lazarus y Folkman, 1984), no es el evento en si lo que origina la crisis, sino el significado que el individuo le otorga en términos de potencial amenaza o daño para su proyecto vital, así como con relación a la percepción de recursos disponibles para hacerle frente. (Moreno Rodríguez Ricardo, Peñacoba Puente Cecilia, et al., 2003).
Pero finalmente el propio proceso de afrontamiento llevado a cabo por el individuo lo que da lugar a la aparición de una crisis o la exacerbación de una crisis ya existente. Habitualmente, las personas tratan de hacer frente a las situaciones de estrés a través de empleo de las estrategias de afrontamiento que les resultan más habituales. Ante una situación extrema o novedosa pueden emplear nuevas estrategias de afrontamiento. Es la incapacidad para llegar a la resolución mediante este tipo de estrategias lo que da lugar a la aparición de la crisis.
La forma más común de clasificación incluye dos categorías: crisis evolutivas y crisis circunstanciales o traumáticas.
Los diferentes tipos de manifestaciones que acompañan a la situación de crisis se pueden agrupar en distintos bloques en función de la modalidad de respuesta del individuo a la que se encuentran asociadas a:
• Manifestaciones emocionales.
• Manifestaciones fisiológicas.
• Manifestaciones conductuales.
• Manifestaciones cognitivas.
Intervención en crisis
a) Intervención de primera instancia:
Primeros Auxilios Psicológicos, que duran minutos o, como mucho, horas. El objetivo es restablecer el enfrentamiento inmediato al evento (Lourdes, Ma. Fernanda Márquez, 2010):
• Otorgar apoyo.
• Reducir el peligro de muerte (por ejemplo en casos de maltrato infantil, violencia doméstica, suicidio, ideas autolíticas, deambulación peligrosa, agresiones).
• Enlace con recursos de ayuda: Informar sobre los distintos recursos, y remitir a orientación psicológica.
b) Intervención en segunda instancia: Terapia para Crisis.
Esta intervención puede durar semanas o meses, y su objetivo es la resolución de la crisis (Lourdes, Ma. Fernanda Márquez, 2010):
• Translaborar el incidente de crisis
• Integrar el incidente en la trama de la vida
• Establecer la apertura/disposición para encarar el futuro.
La intervención en crisis de segunda instancia o terapia para crisis, se refiere a un proceso terapéutico breve que va más allá de la restauración del enfrentamiento inmediato y, en se encamina a la resolución de la crisis de manera que el incidente respectivo se integre a la trama de la vida. El efecto que se desea para el individuo es que emerja listo y mejor preparado para encarar el futuro. (Lourdes, Ma. Fernanda Márquez, 2010)
La Indicación de la Intervención en Crisis.
A pesar de todas las definiciones y tipos de crisis, la indicación de la Intervención en Crisis no puede establecerse en función del ajuste de la situación que motiva la demanda, a un repertorio de escenarios tipo acaecidos en el curso de circunstancias catalogables como “crisis” (Lourdes, Ma. Fernanda Marquez, 2010):
Esto es ya que:
• No todas las situaciones “críticas” para unos, lo son para otros.
• No todas las manifestaciones de crisis son patognomónicas.
• No todas las personas necesitan lo mismo ante la misma situación crítica.
• No todas las personas están preparadas para recibir apoyo psicológico en un mismo momento.
Los seis meses posteriores a la crisis pueden aparecer diversas patologías:
• Duelo patológico
• Trastorno por estrés agudo
• Crisis de angustia
• Síndrome de fatiga crónica
• TEPT
• Cuadro disociativo
• Síndrome de culpa del superviviente
• Otros.
Estos son motivos más que suficientes para intervenir. Pero intervenir sin alarmar; con la intención de dar apoyo, normalizando y buscando fortalezas de la propia persona.
Modelos de Intervención en Crisis
Trifásico de Judith Herman. Es un modelo concebido en tres fases:
La primera fase del tratamiento consiste en el restablecimiento de la seguridad. En la segunda fase, de Rememoración y Duelo, finalmente la tercera fase, o de Reconexión, apunta a reconectar al paciente con la vida.
Reducción del Incidente Traumático. Modelo desarrollado por Frank Gerbode MD y Gerald French CTS, es un tratamiento breve, simple, centrado en la persona, y altamente estructurado, que reconoce la influencia del trabajo de Carl Rogers (sin la falta de dirección) y de S. Freud (sin la interpretación y el análisis). Está orientado a eliminar la carga emocional negativa de traumas pasados, así como también es efectivo para tratar Sentimientos, Emociones, Dolores, Actitudes y Sensaciones negativos.
Otro modelo sería el basado en narrativas, la Terapia Narrativa, desarrollada principalmente por White y Epston (1993) y aplicada por Fernandez Liria, A. y Rodríguez Vega, B., García y Rincón, o Felipe E. García y Rodrigo Mardones, se basa en la importancia de la asignación de significado a las experiencias traumáticas, de la relevancia de la expresión emocional y del apoyo social y en el supuesto de que las narrativas no representan la identidad y los problemas de la personas, sino más bien las narrativas son la identidad y los problemas.
Centros de Atención a Víctimas:
El centro de asistencia a las víctimas, es una institución multidisciplinaria integrada por abogados, psicólogos, trabajadores sociales, médicos y personal administrativo, coordinados por un subdirector de la Defensoría Pública.
El centro fue creado fundamentalmente para velar y hacer cumplir los derechos que asisten a las víctimas de delitos. Derecho a ser informada y asesorada legalmente; a recibir asistencia para su recuperación física, psíquica y social; a participar en la resolución del conflicto.
El CAV interviene ante situaciones de violencia física o emocional, ejercida por parte de particulares o instituciones gubernamentales. Delitos que comprenden maltrato infantil, violencia intrafamiliar, violación, homicidio, abuso, etc.
El equipo del trabajo realiza tareas de asesoramiento, asistencia, apoyo, y acompañamiento interdisciplinario a personas víctimas de delitos o de violencia.
Se interviene por iniciativa de la víctima, a solicitud de sus representantes, por derivación de instituciones, derivación de juzgados o por oficio de parte de algún juez.
En México existe el ADEVI.
ADEVI: Usuarios
La población que atiende son Hombres y Mujeres Víctimas de Delito Violento, Adultos, Adolescentes y Niños
Descripción del servicio:
• Terapia: psicológica en crisis, familiar y grupal.
• Terapia para niños y niñas, a fin de trabajar el duelo.
• Gestión de servicios de asistencia social, salud, servicios funerarios, pasajes, hospedajes y medicamentos.
• Acompañamiento, asesoría y representación jurídica a la víctima directa e indirecta en la Coordinación Territorial correspondiente, integración de expedientes para FAAVID.
• Inconformidades y escritos para presentar pruebas que ayuden al esclarecimiento de los hechos que se investigan.
• Atención a las víctimas del delito de tortura.
• Atención a las víctimas del delito de secuestro.
Centro de atención a las víctimas del delito (CAVID)
Es un organismo público descentralizado del Ejecutivo Estatal, que brinda atención especializada e Integral a las personas que directa o indirectamente resultan afectadas en el aspecto físico, psicológico, social, familiar o económico, como resultado de la comisión de un delito.
Objetivo general
El Centro de Atención a las Víctimas del Delito Tiene por objeto prestar de forma integral los servicios que en su caso requiera la víctima del delito, de carácter médico, psicológico, jurídico, de orientación y trabajo social
Las acciones que realizan son:
1. Entrevista
2. Inicio y seguimiento de expedientes
3. Estudios socioeconómicos
4. Visitas domiciliarias
5. Canalización a otras áreas y/o instituciones
6. Y seguimiento personalizado
7. Atención psicológica
Se ofrece apoyo psicológico a las personas que lo requieran de manera voluntario. El apoyo psicológico debe ser d época duración, para garantizar que la persona no se haga dependiente de este apoyo y pueda salir adelante con sus habilidades propias.
Banco nacional de datos e información sobre casos de violencia contra las mujeres (banavim)
En 2007 el Congreso de la Unión aprobó la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia (LGAMVLV), donde en el Artículo 44, fracción III, se le encomienda a la Secretaría de Seguridad Pública “Integrar el Banco Nacional de Datos e Información sobre Casos de Violencia contra las Mujeres”.
El objetivo General del BANAVIM es administrar la información procesada de las instancias involucradas en la atención, prevención, sanción y erradicación de la violencia en contra de las mujeres, con el fin de instrumentar políticas públicas desde la perspectiva de género y derechos humanos.
Conclusiones
Niños, mujeres y anciano son las victimas más representativas, las acciones que se han elaborado para su atención parecen aún insuficientes, por lo que es tares interinstitucional llevar acabo lo que dictaminan las leyes para proporcionar la atención integran adecuada para cada uno de las y los afectados proporcionando un trato profesional, empático y justo.
BIBLIOGRAFIA
1 Lourdes, Ma. Fernanda Márquez, Modelo de Intervención en Crisis: en busca de la resiliencia personal, Junio, 2010 2 -http://www.forumclinic.org/es/foros/esquizofrenia/estabilidad-emocional 3 -http://agameog.blogia.com/2009/060901-personalidad-introvertida-y-extrovertida.-estabilidad-e-inestabilidad-emocional.php 4 http://www.inestabilidademocional.com/como-lograr-la-estabilidad-emocional/ 5 Moreno Rodríguez Ricardo, Peñacoba Puente Cecilia, et al. (2003). intervención psicologica en situaciones de crisis y emergencias. madrid: DYKINSON.
La revista Ex Lege es una publicación trimestral, que contendrá interesantes secciones, como las dedicadas a las aportaciones de docentes, alumnos y autores invitados, así como espacios para ponencias, conferencias, entrevistas y noticias.
