REVISTA ELECTRÓNICA
FACULTAD DE COMUNICACIÓN Y MERCADOTECNIA
Confesiones de una atípica universitaria de sexto
Sobre un año más en la Universidad
Artículos de Interes
Ensayo
Por: Alejandra Sofía Ponce De Leon Tena
Tengo la costumbre de definir cada semestre con una palabra. Primero fue ‹‹descubrir››, tercero fue ‹‹alegría››, pero ¿sexto? Con sexto se me traba la lengua como si quisiera decir otra cosa, adornarle un poquito pero no, porque sexto semestre fue ‹‹cansancio››.
Lo veo todos los días. Estamos cansados, hartos, desorientados, confundidos. Venimos a clase pero sin estar del todo presente, oímos pero solo a veces escuchamos, nos exigen cada vez más y nosotros solo queremos gritar “¿Qué es lo que quieren?” He contado los días que faltan para vacaciones desde Semana Santa, es impresionante. ¿En qué momento cambió todo?  ¿Cuándo empezamos a aborrecer la universidad?
Recuerdo a la inocente Sofía de hace dos años que amaba ir a la biblioteca, que se inscribía a mil talleres e iba a todos, que asistir  a presentaciones culturales era más un mero placer que un deber para juntar créditos. ¿Cuándo se volvió así? Así de tedioso y difícil y demandante y no podemos siquiera afrontarlo pues estamos demasiado distraídos viendo a los de octavo semestre con sus togas y birretes haciendo boomerangs para Instagram.
La idea de que dentro de un año seremos ellos resulta tan emocionante como aterradora, pero me intriga más pensar que si este semestre resultó tan pesado y es solo la universidad, ¿en serio podremos con el mundo de allá afuera? Claro está que muchos se mueren por tener el título en sus manos para ponerse a trabajar, pero casi puedo escuchar a los maestros riéndose de nuestra actitud desinteresada y arrogante de “Yo ya sé qué haré, lo tengo todo resuelto”.
En lo que a mí respecta, no estoy lista para todo eso. Se viene el año más desafiante con todo lo de la graduación, las prácticas, el servicio, la tesis (que considero hacerla sobre la frustración de los universitarios por no querer trabajar y optar por los negocios clandestinos en el salón). No quiero pensar si quiera en eso. Estos 47 días que se vienen de vacaciones serán para bloquear la idea de que pronto todo se acabará.
Porque verán, hay miles de egresados cada año en Comunicación, muchos de ellos con una ventaja competitiva, con negocios ya establecidos, con contactos o palancas. Y henos nosotros, manteniéndonos al margen lo más posible de aprender fuera del aula o involucrarnos en proyectos académicos porque “no se necesita”, “no me gusta”, etc*.
Así que sin más, el mejor éxito del mundo para los recién graduados. Ustedes son capaces de superar todo desafío que se les ponga en frente SI se lo proponen. Yo me quedo un año más a ver qué me depara y dispuesta a dejar a un lado la inocencia de que las cosas salen bien sin esfuerzo. Vaya, ya vamos a séptimo, ¿Por qué seguir pensando como si fuéramos de ‹‹primero››?
 
-Sofía Ponce de León.
 
 
Alejandra Sofía Ponce De Leon Tena
[em]Alejandra Sofía Ponce de León Tena es estudiante de tercer semestre en Ciencias de la Comunicación. A sus diecinueve años lee mucho, escribe más y se ríe de los chistes malos. Por alguna extraña razón la dejan escribir una columna juvenil en el periódico de su ciudad (Moroleón, Guanajuato). En sus tiempos libres es blogger y en todo lo demás es amiga/hija/hermana y una soñadora sin remedio. [/em]