Mensaje de Bienvenida
Querida Comunidad Universitaria:

Hemos caminado juntos y Juntas un año más. En Comunidad hemos logrado lo que nos habíamos propuesto y, en muchas ocasiones, más de lo que esperábamos. Juntos hemos crecido, nos hemos profesionalizado y nos construimos como personas unos a otros, nos acercamos a Dios y comprendemos sus designios hacia nosotros.

Tenemos mucho que agradecer a Dios y mucho que agradecernos entre nosotros mismos; hay mucho que agradecer a nuestros estudiantes —que son el centro de nuestra misión y acción—, y a los padres y madres de familia que han confiado en nosotros. También hay mucho que agradecer a los empleadores que reciben con gusto y esperanza a nuestros egresados. En fin, la lista puede volverse interminable si mencionamos todo lo que hemos recibido y a todas las personas que nos han hecho el bien.

A lo largo de estos trescientos sesenta y cinco días hemos crecido, nos hemos vuelto más fuertes, más competentes y fraternos. Al volver la mirada hacia atrás, sin duda, puedo decir que los proyectos más exitosos son aquellos que hicimos en conjunto, en los que colaboramos entre diferentes unidades operativas, los que fueron secundados por compañeros que los vieron como propios, los que realizamos en bien de nuestros estudiantes y en los que buscamos el beneficio de las personas en situación de vulnerabilidad. Podemos decir, con toda certeza, que nuestra fuerza es el otro con el que compartimos el trabajo, y que nuestro éxito es la Comunidad; una Comunidad que busca el bien de todos y todas, incluso de quienes se acercan a la Universidad en busca de apoyos de diferentes tipos.

Caminamos con un rumbo claro, y aunque esto no nos quita las dificultades, les invito a disfrutar de este andar, pues como lo decía El Quijote: «El que no sabe gozar de la aventura cuando viene, no debe quejarse si se le pasa». Disfrutemos de lo que hacemos; en esta vida, la meta la construimos cada día, y el Reino de Dios lo hacemos realidad cuando creemos en nosotros mismos y en los demás, cuando trabajamos teniendo como base la confianza en el otro: cuando logramos vivir en plenitud.

Este año, cuyas actividades informo, ha sido un periodo de mucho trabajo, pero, al mismo tiempo, de grandes logros y satisfacciones como Universidad; de saber que los retos insoslayables los hemos superado con creces. Esto nos reconforta y nos revitaliza.

Les invito a que, al ir escuchando el informe, recordemos todo lo positivo que nos trajo cada acción y cada logro, a que miremos las caras de todos aquellos a quienes beneficiamos con nuestro trabajo y sintamos la presencia de Dios, que nunca nos deja de su mano y que, de diferentes maneras, nos va mostrando el camino que nos motiva a seguir.

Lo que se presenta ahora es el resultado de lo que juntos fuimos capaces de hacer, de todos nuestros esfuerzos y de toda nuestra entrega.

Que el Señor De La Salle sea testigo y artífice de nuestra manera de construir Comunidad al estilo La Salle Bajío.



INDIVISA MANENT
Dr. Enrique Alejandro González Álvarez, fsc
Rector de la Universidad La Salle Bajío