Integrantes del Grupo Estudiantil de Fuerza Salle, participaron en diciembre pasado en “La primera Misión de Adviento de larga estancia”. Durante siete días que duró la Misión, 25 jóvenes universitarios crecieron en su fe y compartieran sus conocimientos, compañía y apoyo social y humano a 5 comunidades de la parroquia de Mineral de La Luz en el municipio de Guanajuato.
Después de haber trabajado durante nueve años consecutivos en comunidades de la Parroquia de San Juan de Llanos en San Felipe Guanajuato, se inició la tarea de sembrar la semilla de la fe en lugares nuevos.
Al momento de arribar a la parroquia de Mineral de la Luz, el párroco encargado de la dirección de la comunidad principal, Rafael González junto con el coordinador de grupos estudiantiles el Lic. Angel Guerrero, realizaron una ceremonia de inicio de la misión recordando los objetivos que tanto la Parroquia como la Universidad buscaban lograr, crecer todo en la fe y llevar a todos el mensaje de Salvación de Cristo.
Posterior a esto el Hermano Adalberto Aranda Ramírez, Director de Formación Integral Y Bienestar Universitario, recordó a los participantes lo importante que es el vivir en fraternidad. Este momento culminó con una misa de envío en la comunidad llamada “El Melladito”. Después de la celebración, los 25 misioneros recibieron el rosario significativo de mano de las cinco encargadas de cada fraternidad a su equipo.
Luego de una comida que les fue ofrecida, cada fraternidad partió a las diferentes comunidades que fueron elegidas para el trabajo de misión: Agua Colorada, El Laurel, La Concepción, Mesacuata y El Terrero, cada una con cinco alumnos dedicados al trabajo en equipo y guiados por los tres valores que rigen a la Universidad: Fe, Fraternidad y Servicio.
Día a día, nuestros estudiantes se dedicaron a trabajar y convivir con las personas de cada pueblo, evangelizando con temas referentes al Adviento, La Virgen de Guadalupe, la Navidad y la Epifanía.
Para concluir, en cada equipo, se realizó la primera posada correspondiente al año 2012, dejando esta tradición en cada comunidad y esperando ser recibidos para trabajar la misión en Semana Santa del 2013.
Sin duda, esta labor es una de las más enriquecedoras en cuanto a formación integral se refiere, a partir de ella, la solidaridad de quienes participan se materializa y trasciende.
Felicitaciones a quienes formaron parte de esta experiencia y una invitación a toda la Comunidad para que se integren a las actividades de las siguientes jornadas.