El 10 de agosto más de 2 mil jóvenes se unieron a la Comunidad De La Salle Bajío, al integrarse como alumnos de nuevo ingreso de nivel Licenciatura.
Fueron un total de mil 964 los alumnos que recibimos en el Campus Campestre y 193 en el Campus Salamanca y que ahora son parte de la
Generación 2015 De La Salle Bajío.
Durante esta primer semana de actividades como universitarios, los jóvenes recibieron charlas de inducción, conocieron a sus profesores y tuvieron el primer acercamiento con sus clases.
Además, los estudiantes entraron en contacto con la
Dirección de Formación Integral y Bienestar Universitario, a través de los Departamentos de Deportes, Solidaridad, Pastoral, Cultural y Grupos Estudiantiles, quienes compartieron con ellos la amplia oferta que cada uno maneja, invitándolos a sumarse y a arrancar con la vivencia y la experiencia de su etapa universitaria al máximo, aprovechando todos los recursos que esta casa de estudios pone a su alcance para enriquecerlos y para que su camino por la Licenciatura sea algo que los marque y los haga crecer como seres humanos y jóvenes agentes de cambio.
Dos actividades más fueron aceptadas con gran gusto por parte de los nuevos estudiantes: la primera, iniciar desde ya como miembros de algún club o equipo universitario, aprovechando desde el día 1 la oportunidad para inscribirse a alguna de las opciones de la Dirección de Formación Integral y Bienestar Universitario y, la segunda, sumarse a la Comunidad De La Salle Bajío en
Redes Sociales compartiendo sonrisas y experiencias que el inicio de esta etapa genera en ellos.
En próximos días la Universidad tendrá más para ellos, como una Misa de Acción de Gracias, el Rally Generación 2015 y la Bienvenida.
Sin duda, un suceso especial y digno de festejo, no sólo para los nuevos universitarios, sino para toda la familia De La Salle Bajío, porque cada día son más los jóvenes que nos eligen para caminar junto a ellos, aportando en su formación académica y en su transformación humana, recordando que muchos son los que quisieran tener la oportunidad de estar frente a espacios con multitudes reunidas para sembrar en ellos algo positivo, algo que abone al cambio y a la mejora social, pero son pocos los privilegiados que cuentan con estos escenarios idóneos y propicios para la reflexión y la acción en beneficio de nuestra comunidad.