El 17 de septiembre la Universidad De La Salle Bajío reconoció la fidelidad institucional de 270 colaboradores, quienes recibieron de manos del Rector, Andrés Govela Gutiérrez, un agradecimiento por los años de servicio prestados a esta Comunidad.
En este evento, se honra a quienes han demostrado con su trabajo y esfuerzo diario una lealtad hacia la Universidad, reconociendo a aquellos colaboradores que celebran cinco, diez, quince, veinte, veinticinco, treinta, treinta y cinco y cuarenta años de permanencia en esta Casa de Estudios.
La Ceremonia se llevó a cabo en el Universum Nostrum en punto de las 19:00 horas y fue presidida por el Rector; quien estuvo acompañado en la mesa de honor por José Amonario Asiáin Díaz de León, Vicerrector; Néstor Anaya Marín, Director de Formación Integral y Bienestar Universitario, además de los Directores de las distintas Unidades Administrativas y Académicas de los Campus Campestre, Juan Alonso de Torres, Salamanca y San Francisco del Rincón.
Los primeros homenajeados fueron 11 colaboradores que recibieron insignia de plata por cinco años de trabajo. La insignia de plata con rubí fue entregada 58 personas al cumplir 10 años de servicio. Para los 56 empleados que cuentan con 15 años de trabajo en esta Institución, se entregó la insignia de oro amarillo y esmeralda. La insignia de oro blanco y esmeralda, en alusión a 20 años de trabajo fue otorgada a 23 colaboradores. La insignia de oro amarillo y zafiro se dio a 17 personas con 25 años de trabajo.
Entre aplausos y ovaciones fueron reconocidos la entrega y el arduo empeño para quienes cumplen 30, 35 y 40 años en la Universidad. La insignia de oro blanco con zafiro fue para Humberto de Anda Padilla, José Julio Carpio Mendoza y Juan Martín Zúñiga por 30 años de permanencia. Por su parte Ma. Gerarda López Arredondo festejó 35 años de trabajo y recibió la insignia de oro amarillo e incrustación de brillante. Finalmente la insignia de oro amarillo e incrustación de diamante fue recibida por la familia de Armando Hernández Ramírez, en su representación, al encontrarse él en un viaje profesional.
En su mensaje, Andrés Govela Gutiérrez, reconoció a quienes han mostrado fidelidad a esta Institución destacando el valor de su labor: “Esta Comunidad Universitaria debe haber hecho algo bueno en el 2010, en el 2005, en el 2000, en 1995, 1990, 1985, 1980 y 1975, porque en esos años, precisamente, se ha integrado mucho valor a esta Universidad, personas con mucho valor.
Lo importante en esta Comunidad Lasallista, como nosotros sabemos, es que una de las primeras cosas que nos preocupan es que quienes la integremos, tengamos la oportunidad de crecer como personas, recordando que lo que sí puede cambiar, lo que sí se puede enriquecer es cada uno de nosotros, y en esta participación en nuestra Comunidad tenemos que sentirnos muy satisfechos, en primer lugar, porque somos mejores personas, cada día que pasa, de manera que lo primero que tenemos que celebrar el día de hoy es la oportunidad de formar parte de una Comunidad que nos hace ser mejores, que nos impulsa a serlo. Espero que esta dinámica y este compromiso permanezcan siempre, porque el ser humano nunca deja de crecer y desarrollarse.
Además, quienes integramos esta Comunidad tenemos el gran gusto de saber -y no de suponer- que nuestra colaboración no va a dejar el mundo igual, de manera que ninguno de nosotros puede sentirse insatisfecho porque no dejó ni un granito de arena en el mundo: en esta Comunidad, atendiendo a los alumnos en clase, atendiendo a los alumnos y a cualquiera de nosotros en el mostrador, atendiendo las compras, atendiendo el mantenimiento, estamos mejorando el mundo y eso nos llena de gozo.
El compromiso es seguirlo haciendo con la entrega, la vida y la satisfacción con que lo hemos hecho hasta hoy, seguros de que el espíritu que nos inspira es el mismo espíritu de Dios, traducido para nosotros, en Lasalle”.