Poco más de 110 alumnos de preparatoria del Campus Américas, de la Universidad De La Salle Bajío, participaron en la plática: “Buscando en mi interior para renacer y vivir mejor” impartida por el profesor Pablo Tinoco Martínez y la docente Erika Olivares.
Esta ponencia virtual, se inició compartiendo con nuestros estudiantes, las siguientes preguntas: ¿Para qué es esta vida?, ¿Nos han educado para sobrevivir?, ¿Cómo resolver problemas? Y ¿Quién debe construir tu vida? Posteriormente se hizo una reflexión, para aceptar que la vida es un misterio que nos envuelve y de la que formamos parte como todo ser vivo.
Además, se invitó a buscar esos momentos de soledad y aprovecharlos para acercarse a Dios, de una forma espiritual, dejando de lado los prejuicios hacia nuestra Iglesia como institución.
Por otro lado, los ponentes afirmaron que la gran enfermedad de nuestros tiempos es la carencia de objetivos y el aburrimiento, dando como resultado una falta de propósito en la vida, así que sugirieron, alejarse un poco de la tv, programas o películas que quiten la paz.
“Es válido que el hombre busque el cubrir sus necesidades básicas, pero no es suficiente para alcanzar la verdadera felicidad, abramos nuestra visión para no caer en esta falsa felicidad material, donde solo cubre nuestras comodidades y placeres pasajeros y que en ocasiones nos roba el tiempo y vida”, explicó la profesora.
“El Sentido de la vida está en el amor de Dios sobre todo las cosas, y al prójimo como a uno mismo, este sentido no es inventado debe ser descubierto y te otorgará alegría, felicidad y trascendencia. La vida no la debes vivir sufriendo ni angustiado, en el pasado ni en el futuro sino viviendo el presente y aceptando los retos que este nos trae”, complementó el maestro.
Finalmente, los ponentes invitaron a los estudiantes a reflexionar cómo resolver los problemas, sugiriendo dejar las situaciones difíciles en manos de Dios.
El beneficio a nuestra Comunidad Estudiantil con estas charlas es motivarlos a no dejarse vencer por este tiempo de pandemia, de incertidumbre, así como, aprovechar el tiempo para reencontrarse con nuestro Ser Superior, para recibir esa fuerza espiritual y física que permitirá salir adelante.
Aun en la Distancia, Permanecemos Unidos.