El Universum Nostrum del Campus Campestre de la Universidad De La Salle Bajío fue el espacio en el que se realizaron, durante dos días consecutivos, la entrega de Títulos por excelencia y Medalla Miguel Febres Cordero a poco más de 500 estudiantes, así como, la ceremonia de Titulación por varias modalidades.
En este último acto protocolario se entregaron los títulos de Licenciatura, Maestría y Especialidades a quienes realizaron: Examen general de conocimientos; Estudios de posgrado; Tesis; Informe sobre servicio social profesional, sobre de actividades de investigación y sobre experiencia profesional; Caso práctico; Estudios de Maestría y Publicación.
Por otra parte, la Medalla Miguel Febres Cordero fue entregada a 89 titulados la cual es otorgada a los estudiantes que obtuvieron el más alto promedio en licenciatura o posgrado. Se instituye con el nombre de este Santo Lasallista, primer hermano De La Salle en América Latina que se consagra con votos perpetuos.
En su época, dio renombre a la Congregación de los Hermanos de las Escuelas Cristianas con sus estudios y obras en el campo cultural y didáctico, pero, sobre todo, por el testimonio de su Santidad. El Papa Pablo VI le beatifica en Roma el 30 de octubre de 1977. Siete años después, el 21 de octubre de 1984, el Papa Juan Pablo II le Canoniza.
Esta máxima presea representa el valor de la constancia y compromiso que como estudiantes demostraron durante sus estudios académicos. De esta forma, se cumple la visión de la Universidad al formarlos con una vocación al servicio, con calidad educativa y con la proyección y vinculación social necesaria para enfrentar con éxito la carrera o maestría elegidas.
Durante ambas ceremonias se vivió un espacio muy significativo en el que el presídium les rindió protesta a los egresados para ejercer con ética y servicio su vida profesional.
Lugo, los ahí presentes disfrutaron de un espacio musical para celebrar esta meta alcanzada.
Posteriormente, el Dr. Enrique Alejandro González Álvarez, Rector de esta Casa de Estudios les dirigió un mensaje: “El reconocimiento que hoy reciben es una prueba de que son capaces de aspirar a lo excelso y poner todo lo necesario para alcanzarlo; no basta con soñar, todos los sueños son posibles, cuando además de soñarlos ponemos todo lo que está en nuestro alcance para lograrlos”.
Asimismo, los invitó a no quedarse con los conocimientos adquiridos sino a compartirlos con los demás y ponerlos al servicio.