Nueve personas egresadas de la Universidad La Salle Bajío beneficiarias de la Beca San Bautista De La Salle compartieron la mesa con las autoridades universitarias para compartir sus experiencias después de haber concluido sus licenciaturas.
En esta reunión quedó de manifiesto, mediante los testimonios compartidos, que la beca lasallista ha sido un semillero en familias y comunidades enteras de entusiasmo por la educación superior; pero, sobre todo, de esperanza de que se puede lograr. “La beca cambia vidas, cambia enfoques y panoramas”, aseguró Axel Humberto Mariscal Blanco de la generación 2021.
El Hermano Enrique Alejandro González Álvarez, Rector de la Universidad, dio la bienvenida a la asistencia, “qué gusto tenerlos de nuevo en casa”, expresó el doctor. En tanto, el Hermano Julián Espejel Rentería, dirigió la bendición de los alimentos que compartieron esa noche en la Terraza de la Facultad de Gastronomía.
Ésta es la primera vez que el Departamento de Acompañamiento e Impulso a Egresados organiza la reunión con el fin de estrechar el vínculo con los ahora profesionistas y conocer los retos a los que se han enfrentado, los aprendizajes adquiridos y las recomendaciones que harían para el programa de beneficiarios.
Alondra Infante, Eduardo Mata, Esteban Sánchez, Jéssica Gómez, María Isabel Rodríguez, María José Guadián, Salma Ávila, Sara Daniela y Antonio Flores Marchena coincidieron en que la beca es un giro de 180 grados en sus vidas y, muchas veces, en la de la sus familias y comunidades, no sólo de la Región, sino que la trasciende hacia otros estados como Veracruz, de donde es originario Antonio quien egresó en 2019 y hoy es dueño de su propio negocio.
“Soy el menor de ocho hermanos. Fue un reto alejarme de mi familia y verla sólo cada seis meses; no es fácil estar estudiando y trabajar, es un reto grande, pero se puede lograr”, contó.
Las y los egresados respondieron a algunas preguntas que les hacía el Hermano González Álvarez con el fin de conocerles más. Una de las preguntas era dar algún consejo a las futuras generaciones de beneficiarios. La frase “aprovechar al máximo” fue el común denominador.
Finalmente, las y los invitados recibieron un regalo institucional, que contenía, entre otras cosas, la insignia lasallista que recibieron de manos de la maestra Ma. Socorro Durán González, Vicerrectora Académica.