Luego de haber encendido sus lámparas en la ceremonia del paso de la luz, 23 profesionales de la enfermería, miembros de la segunda generación de la Licenciatura en Enfermería de la Universidad La Salle Bajío están listos para brindar sus conocimientos y cuidados, pero siempre guiados por el espíritu lasallista, les conminó el Rector de esta casa de estudios, Hno. Enrique Alejandro González Álvarez.
“Son ustedes los que ahora llevarán el nombre de enfermeras y enfermeros, deben respetarlo. Les están entregando el espíritu de servicio que debe ser muy característico en su vocación. La enfermería es una profesión, pero también es una vocación. Esto es un llamado que ustedes reciben para poder servir a los demás. Vean en cada paciente un ser humano, un hermano, un hijo de Dios, traten a cada paciente como quisieran ustedes ser tratados”, dijo.
Por su parte, el Dr. Rodolfo Pérez Carrillo, Director de la Escuela de Medicina del Bajío, les felicitó y explicó el origen de esta ceremonia.
“Estamos reunidos para llevar a cabo un acto muy significativo en la licenciatura de enfermería que es el paso de la luz, el cual tiene su origen en la vida y obra de Florence Nightingale, también llamada la dama de la lámpara, quien llevó la luz a los heridos en la Guerra de Crimea. El paso de la luz significa la transmisión del conocimiento, los valores y principios éticos, los cuales van a guiar y conducir su vida profesional”, detalló.
De igual manera, la Mtra. Mónica Díaz Vela García, Jefa Académica de Pregrado, refirió que “es una oportunidad privilegiada de presentar ante la sociedad leonesa a la segunda generación de la Licenciatura en Enfermería, quienes brindarán cuidados a las personas, familia y la Comunidad en su conjunto desde un sentido humano con enfoque científico”.
Una a una las 22 enfermeras y un enfermero, con sus seres queridos como testigos, encendieron sus lámparas con la llama de la experiencia de la M.A.I.S María Dolores Segoviano Valtierra, Subjefa de Enfermería del Hospital General de León. Asimismo, realizaron el juramento de la Enfermería Lasallista.
En ese sentido, las ahora enfermeras Melissa Álvarez Pérez y Ana Cecilia Flores Garza se dijeron orgullosas de haber culminado sus estudios, pero también comprometidas con el ejercicio ético de su vocación.
“Somos parte de la generación de la pandemia, entonces al principio nos costó mucho trabajo con clases en línea y ahora que estamos concluyendo, la verdad es un gran orgullo para mí y para mis compañeros porque pasamos por muchos obstáculos, aprendizaje y experiencias”, contó Melissa.
“Ahora mi responsabilidad es más que nada cambiar el prejuicio que se tiene acerca de la enfermería y cambiar la atención al paciente, enfocándonos en una atención más empática y solidaria”, agregó Ana Cecilia.
A esta solemne reunión asistieron jefes de enfermería de los departamentos de enseñanza y jefes del departamento de enfermería de las diferentes instituciones de salud públicas del municipio.