La Universidad La Salle Bajío cumple 56 años. Y para festejarlo, este fin de semana se celebró el Día de la Comunidad con una serie de actividades en las que estudiantado, egresados, claustro docente y colaboradores, así como sus familias convivieron en un ambiente de auténtica alegría y fraternidad.
La jornada comenzó con una ceremonia eucarística, musicalizada por los coros de Fundación León y oficiada por el Arzobispo de León, Jaime Calderón, en la que resaltó la importancia de conservar a la Comunidad y su diversidad.
“El mundo no es blanco ni negro, no es bueno ni malo; en el mundo hay tantos colores, tantos matices. Debemos entender cómo hay tanta diversidad en la forma de comprender el mundo que no se puede reducir a una sola manera de percibirlo.
Ante un mundo que se está polarizando, no podemos catalogarnos como buenos o malos, sino como seres humanos que tenemos una forma de vivir y de actuar; seamos una comunidad que vive en el espíritu de Jesús, una comunidad que no rechaza a los suyos, sino que vela por que todos, como una iglesia, tengamos un lugar”, dijo Monseñor.
Cada facultad y escuela ofrendó una serie de significativos artículos que hablan sobre el quehacer de cada una, su contribución a la sociedad y sus necesidades.
Pero la tarde apenas comenzaba, así que el Rector Hermano Enrique Alejandro González Álvarez dio la bienvenida a la Comunidad Lasallista; con ello se inauguraron las actividades lúdicas.
Las favoritas de los más pequeños fueron el taller de cupcakes, los juegos inflables y los talleres de dibujo; además de tomarse la fotografía con sus personajes favoritos como princesas, superhéroes y personajes de videojuegos.
Pero para las personas adultas también había una gran oferta: un taller de asado en el que aprendieron todos los secretos para una parrillada deliciosa; otros talleres de globos burbuja, flores de listón, bisutería, siembra de hortalizas y más.
Asimismo, para fomentar el deporte y la sana convivencia, los equipos representativos de deportes como futbol, voleibol y basquetbol, así como equipos de egresados y egresadas disputaron encuentros amistosos en los que demostraron que todos ganan cuando se divierten. Al igual de divertida que estuvo la clase de spinning en la que al ritmo de la música, el pedaleo intenso no mermó los ánimos.
Luego de tanta actividad, se abrió el apetito; para ello se dispuso un menú de botanas como guacamayas y taquitos dorados, burritos, elotes, tacos de carnitas, aguas frescas y más.
Para alimentar el espíritu, la cartelera artística y cultural incluyó recorridos por las cinco exposiciones. Mientras que en la Velaria San Juan Bautista De La Salle, la asistencia cantó los clásicos de la música vernácula.
Para cerrar con broche de oro, la Orquesta Imperial puso a bailar a todo mundo desde salsa, cumbias, huapangos y las infaltables Payaso de Rodeo y No Rompas mi Corazón. Con gran entusiasmo, desde directivos hasta pequeños lasallistas bailaron con nuestra mascota Felino quien animó a sacar los mejores pasos y celebrar en Comunidad un año más.
¡Felicidades a nuestra Universidad La Salle Bajío!
Por más años de excelencia educativa.