Conquista Residuos a Comunidad Lasallista octubre 2024
Esmeralda Mares, Responsable de Prensa y Contenidos

“Mi historia se convirtió en la historia de no tener historia”, parece una completa ironía que cobra sentido en la narrativa de la puesta en escena “Residuos (Lo que queda de mí)”, de la creadora interdisciplinaria Diana Lizbeth Gómez Córdova que se presentó en la Velaria del Campus Campestre de la Universidad La Salle Bajío, sede del Circuito Cervantino.
 

Esta obra, cuenta la desdibujada vida de un ser errante que narra algunos recuerdos que lucha por no construir en su afán de no tener apegos ni tristezas, ni añoranzas por lo perdido. Mediante teatro, danza, música, circo y performance, la artista oriunda de la Ciudad de Oaxaca retoma elementos de su cultura para crear esta propuesta existencialista.

 

“Yo soy de la ciudad de Oaxaca; sin embargo, de parte de mi papá, somos de la Mixteca y, de parte de mi mamá, somos de la región de Miahuatlán. Desde la cuestión visual estética, hay elementos como el carrizo, la palma, el ixtle, que en la forma en la que están trabajados, son de la región. Lo cual me permite referirme a mi abuela. También dentro del texto, hay referencias sobre la visión con la que nos referimos a la naturaleza”, contó en entrevista.

 

En escena, este ser aparece cargado de estos “Residuos” que, a decir de Diana, fueron realmente deshechos que se encontró en algún momento de su vida y que le significaron algo. Mientras el ser errante se despoja de ellos, más libre se refleja, más liviana es su vida.

 

“Este personaje ha ido despojándose de estas cosas y lo que busca es fundirse con toda la existencia caótica, inexplicable e inmensa de la que muy continuamente se nos olvida que somos parte de ésta”, aseveró la artista.

 

Cuando por fin libre de todas las ataduras, el ser errante baila, hace malabares, sube y baja sabiendo que es mucho más que sus recuerdos, mucho más que sus pertenencias o despojos, “que es parte del entorno, de la naturaleza y del Universo”, concluyó Diana Gómez ante una audiencia que le aplaudió copiosamente al término de su actuación.

 

Al respecto, Tanhia Mota, Analista de Investigación y Doctorado, señaló que “Es fantástico que el Festival Internacional Cervantino llegue a espacios como el nuestro, así nos conectamos con el arte de manera más cercana. En la puesta en escena Residuos (lo que queda de mí), la actuación de Diana Gómez es cautivadora. Con sus máscaras, enseres y el toque de trompeta de fondo, logra transportarnos a un escenario que nos hace reflexionar sobre los recuerdos, los olvidos y nuestros propósitos en este trayecto de vida y muerte. Sin duda, una grata experiencia de las artes escénicas que nos ofrece Oaxaca en esta 52 edición”.

 

Por su parte, Diana Gómez, se dijo muy contenta de presentarse por primera vez en Guanajuato y ante un público universitario al que invitó a reflexionar sobre su existencia.

 

“Asumimos que somos parte de algo más grande y que nadie está solo o sola. Cualquier paso que damos repercute en los demás y creo que tener conciencia de eso es indispensable, más porque ahora, desde cosas muy cotidianas como las redes, o los medios digitales, la manera en la que vivimos, creo que nos ha orillado más a la individualidad y hay que recuperar nuestro sentido de Comunidad”, concluyó la artista.


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