El Auditorio del Campus Américas se llenó de alegría y fraternidad con la clausura de los Centros Comunitarios, una actividad organizada por el Departamento de Solidaridad. En esta ceremonia, que reunió a 20 niñas y niños, cuatro madres de familia y 15 talleristas, se despidió un ciclo lleno de aprendizaje y convivencia con las familias de las colonias cercanas al campus.
La clausura tuvo como objetivo principal ser un espacio de convivencia para despedir a las y los participantes de los centros comunitarios, al tiempo que se reforzó el espíritu lasallista entre el estudiantado y las familias asistentes. Para este fin, se desarrollaron talleres de dibujo, manualidades, juegos de mesa, baile y canto, que pusieron en práctica los valores de fraternidad y servicio promovidos por la institución.
También fue un reflejo del impacto positivo que estas iniciativas generan en la Comunidad Universitaria y en el entorno social. Las familias que participan encuentran en los centros comunitarios un espacio de aprendizaje y desarrollo de forma gratuita, mientras que los estudiantes del campus fortalecen su compromiso social y su presencia activa en la comunidad.
Un ejemplo destacado fue la participación de las madres de familia en el Voluntariado Lasallista, quienes realizaron piñatas que serán donadas en las próximas festividades decembrinas.
Actividades como ésta son clave para fortalecer el tejido social, promover valores universales y crear vínculos de confianza entre la universidad y la comunidad. La jornada finalizó con una divertida tarde de juegos y un refrigerio compartido en la cafetería del campus.