El objetivo principal de la actividad fue fomentar la inclusión y la sensibilización dentro de las experiencias turísticas, con especial énfasis en la importancia de diseñar actividades accesibles para todas las personas.
Durante la cata, las y los asistentes experimentaron los alimentos y bebidas mediante el olfato, el gusto y el tacto, con el uso de los sentidos de manera más consciente. La dinámica buscó poner de manifiesto cómo las experiencias turísticas pueden adaptarse para eliminar barreras y fomentar la participación de personas con discapacidad.
Entre los aspectos destacados, el estudiantado enfrentó el reto de atender a participantes con diferentes tipos de discapacidades, como motriz, visual, auditiva e intelectual. Esto representó una oportunidad para desarrollar habilidades prácticas y sensibilizarse sobre las necesidades de accesibilidad en el sector turístico.
Monserrat Godínez, invitada con discapacidad motriz, expresó su entusiasmo: “Fue un evento muy interesante. A pesar de no poder probar los vinos, activé mis demás sentidos, como el olfato y la vista. Los alimentos estaban muy ricos y me pareció muy bonito incluir a personas con discapacidad de cualquier tipo”.
Por su parte el maestro Díaz Aguayo, quien también participó en la cata con los ojos vendados, aseguró que esta actividad también es formativa de manera personal.
“Vivir la experiencia me permitió sensibilizarme un poco ante las múltiples dificultades que enfrentan las personas con debilidad visual; me sentí muy orgulloso de las y los estudiantes de la licenciatura en Negocios Turísticos que cuidaron todos los detalles para que se viviera una cata profesional con maridajes muy interesantes, nos brindaron acompañamiento en todo momento atendiendo a las necesidades que identificaron de los diversos perfiles y discapacidades de las personas invitadas”, dijo.
Esta cata, propuesta como proyecto de implementación de los conocimientos adquiridos durante el semestre, es un paso hacia un turismo más equitativo y responsable. Con actividades como esta, los futuros profesionales de La Salle Bajío buscan transformar la industria turística, promoviendo la inclusión y la accesibilidad como valores fundamentales en su práctica profesional.