La estudiante Victoria Navarrete Guerrero, del tercer grado de Secundaria La Salle San Francisco del Rincón, se llevó el segundo lugar del Concurso de Oratoria de la Zona Escolar 513, que se llevó a cabo en el Auditorio del Instituto Educativo Didaxis, y que fue organizado por la Supervisión Escolar de Secundarias de la misma zona.
En esta edición, la participación de la estudiante lasallista destacó con la elocuencia en su discurso titulado “La educación y el futuro de México”.
El concurso reunió a diez estudiantes de las escuelas secundarias de la Zona Escolar 513. El certamen contó con la presencia de la supervisora y los directores de las instituciones participantes, quienes formaron parte del presídium. La actividad tuvo como objetivo fomentar en los jóvenes las competencias de comunicación, pensamiento crítico y expresión artística a través del uso de la palabra, impulsándolos a transmitir sus ideas de manera elocuente y efectiva.
Victoria Navarrete, quien previamente había participado en una eliminatoria interna para representar a su escuela, preparó su discurso con el acompañamiento de su maestra de español, Ana Lilia Ojeda Cobián. Su presentación cautivó tanto al jurado como al público presente, por su claridad y contenido reflexivo.
Durante la premiación, la joven estuvo acompañada por sus padres y la directora de la secundaria, Mtra. Adriana Espinoza Camarena, quienes se mostraron muy orgullosos por el logro obtenido. “Me siento muy contenta de poder participar y obtener el segundo lugar”, compartió la ganadora.
El concurso de oratoria no sólo permite a las y los estudiantes fortalecer sus habilidades de expresión y comunicación, sino también genera confianza en sí mismos y fomenta el desarrollo de mensajes que contribuyen al bienestar social.
Con este tipo de iniciativas, la Secundaria La Salle San Francisco del Rincón reafirma su compromiso con la formación integral de sus estudiantes, promoviendo competencias clave que les permitirán influir positivamente en su entorno y contribuir al bien común.
¡Felicidades, Victoria!