El camino hacia la sostenibilidad alimentaria enfrenta grandes problemáticas, como el trabajo precario de los productores, la contaminación, la pérdida de biodiversidad, el abandono del campo. Sin embargo, también abre paso a soluciones que poco a poco fomentan un consumo más responsable, expuso el Dr. Mario Fernández Zarza, Investigador de Tiempo Completo (ITC), durante la impartición del webinar Retos actuales para la investigación-incidencia, en temas de soberanía alimentaria.
Ante este panorama, diferentes movimientos sociales han cobrado más fuerza, como la agroecología, que no solo representa una alternativa sostenible, sino una práctica y una ciencia, señaló el Dr. Fernández, quien ha explorado este movimiento durante su proyecto de investigación Fortalecimiento de Territorios-Red Agroecológicos (ForTeRA), que se concentra en la zona centro y sur de Jalisco, en el norte de Guanajuato, el sur de Querétaro, el Estado de México, Tlaxcala, así como los Bienes Comunales de la Selva Lacandona.
La agroecología busca gestionar un sistema más justo y sostenible, en el que la interacción entre el ser humano y el medio ambiente se base en el respeto y, al mismo tiempo, beneficie a las comunidades. A través de diferentes técnicas centradas en las personas, incluyendo infantes, se promueve el uso de mapeos para identificar pequeños productores y reconocer alimentos con un verdadero aporte nutricional, fomentando así hábitos de consumo más informados y responsables.
Durante el seminario, se mostraron diversos proyectos de soberanía alimentaria que se han desarrollado en Toluca, Estado de México. Ma. Guillermina Palma Rodríguez, creadora del huerto Pachamama Hortalizas, compartió su experiencia en la producción agroecológica y el impacto de su iniciativa en la comunidad.
Con ayuda de sus hermanas y sus hijos cultiva diversos productos como jitomate, betabel, cebolla, zanahoria, utilizando fertilizantes agroecológicos. Estos los vende en su comunidad, fomentando un sistema más justo y amigable. “Pachamama hace alusión a nuestra madre Tierra, que con su energía da vida, nutre y sustenta a todos los seres sobre la tierra. Nuestro proyecto es familiar”, explica Guillermina.
Sabe Tierra Huerto fue creado por Ireri Elisa Origel Rodríguez, con la intención de cosechar hierbas medicinales y aromáticas en zona urbana. Más que un espacio de producción, este huerto también funciona como un centro educativo, donde se imparten talleres, charlas y encuentros en el bosque y el huerto, fomentando el aprendizaje y la conexión con la naturaleza.
“Justamente, este huerto se encuentra en esta franja. De este lado, tenemos la ciudad y del otro, el bosque. Cuando tú dices Toluca, inmediatamente, mucha gente lo remite a industrialización, contaminación, río Lerma, ¿no? Pero (tratamos) de romper con eso y decir claro que es posible llevar a cabo este tipo de proyectos. Queremos que asocien Toluca con soberanía alimentaria”, explica Ireri Elisa.
Quienes aplican estas técnicas logran crear entornos más sanos, ya sean laborales, escolares y familiares, lo que impacta positivamente tanto en el medio ambiente como en la salud. De esta manera, se avanza hacia el objetivo de “tener mejores productos para la gente, para los consumidores conscientes, alimentos sanos y limpios para todos los consumidores”, reitera el Dr. Mario.