En mayo, se llevó a cabo el campamento anual de voluntariado AMAHORO en los Campamentos El Peñón, en Sierra de Lobos. Organizado por Amigos México Apoyo sin Fronteras (AMASIF), bajo el liderazgo del Hno. Aniceto Ramírez y con el apoyo del Distrito Antillas México-Sur, el cual reunió a estudiantes de distintos niveles educativos con el objetivo de fomentar el voluntariado a distancia y fortalecer valores de servicio y solidaridad.
El campamento estuvo dirigido principalmente a jóvenes de secundaria, preparatoria y universidad; tal como el grupo de voluntariado del campus Campestre y estudiantes de ULSA Cancún, Colegio San Juan del Río, La Salle Oaxaca, La Salle Puebla, Panorama y el Centro Comunitario Teresiano de León. En total, 48 jóvenes y algunas familias participaron con entusiasmo, entre ellos estudiantes del campus Juan Alonso de Torres, quienes formaron parte del staff del campamento.
Durante las jornadas, se realizaron diversas actividades y charlas orientadas a promover el liderazgo, el trabajo en equipo, la comunicación y el servicio solidario. Además, se compartieron testimonios sobre experiencias de voluntariado y proyectos de vida, para brindar a las y los asistentes herramientas para fortalecer su identidad y compromiso con los valores lasallistas. La presencia de Alejandro Mejía, Responsable de Solidaridad y encargado del grupo de voluntariado de la universidad, así como de Sara Alba, Coordinadora general de formación integral de preparatorias, cuya presencia reforzó el acompañamiento institucional.
Uno de los principales objetivos del campamento fue motivar a los jóvenes para que se sumen al voluntariado virtual, para dar clases de inglés a niños de educación básica en Rwanda, a través de la plataforma institucional. Esta iniciativa busca apoyar a los estudiantes africanos en su preparación para aprobar los exámenes de ingreso a secundaria, con el objetivo de fortalecer los lazos solidarios entre comunidades educativas de distintos continentes.
Para integrarse a esta iniciativa, las personas interesadas pueden acercarse al responsable de voluntariado y convertirse en agentes de cambio desde cualquier lugar.