“Pragmática, creativa e interesada por las causas sociales”, así se describe Leslie Andrea Anguiano Resendez, egresada de la carrera de Actuaría de la Universidad La Salle Bajío y quien fue galardonada con el Premio Municipal Juventudes de León, en la categoría Discapacidad e Inclusión, por su trayectoria en pro de la no discriminación contra este sector de la población ¡Un verdadero #OrgulloLasallista!
En un mundo lleno de injusticias, la historia de Leslie es prueba de que con entusiasmo y determinación, cada obstáculo puede convertirse en una oportunidad para superarse. Su camino comenzó cuando ingresó a La Salle Bajío, contó la joven de 24 años.
“Al ser una persona con discapacidad, vives en carne propia, la discriminación y las injusticias que el sistema tiene; creo que eso me impulsó. Al inicio de la carrera vi que había un grupo estudiantil de inclusión, me metí y me gustó mucho; llegué a ser coordinadora del grupo por varios años”, relató.
A la fecha, es cofundadora y presidenta de Movement of Youth with Disabilities (IMYD), embajadora de Guanajuato en Mexicanas con Discapacidad, integrante de la sociedad civil Libre Acceso, activista y ponente, referente en accesibilidad e inclusión.
Para Leslie, la justicia es un motor indispensable. Ese compromiso, dice, trasciende lo profesional y se manifiesta en lo humano, en la manera en que sus acciones impactan a quienes la rodean.
“Cuando veo una injusticia me molesta, y ese es mi motor; no lo hago por los premios, es una causa genuina que a mí me gustaría dejar un granito de arena y concientizar a las personas”, apuntó. Aunque reconoció que es una gran satisfacción e impulso el que se reconozca su trabajo en estos cinco años.
El sentido de responsabilidad social guía su visión. Leslie considera que los logros personales cobran verdadero sentido cuando se ponen al servicio de los demás, cuando inspiran y abren espacios para quienes aún buscan su propio camino. Por ello, dedica su premio a sus compañeras y compañeros de lucha.
“Todavía no ocupamos suficiente espacio del que se nos ha arrebatado y eso es algo que tiene que cambiar. Todavía seguimos un poco en las sombras, porque no podemos acceder a una educación digna, ni a empleos, tampoco hay suficiente accesibilidad en el transporte; todo ello no nos permite salir y alzar la voz, como deberíamos. Este premio va para toda la comunidad y para generar proyectos en pro de que esto deje de suceder”, dijo.
La empatía y los derechos son principios que Leslie promueve activamente. En un mundo acelerado, invita a detenerse, mirar alrededor y tender puentes que fortalezcan los lazos entre las personas. Su mensaje es claro: cada paso cuenta, y cada charla o cada post pueden encender una chispa en quienes nos rodean; aun cuando haya detractores en el camino.
“Muchas veces las personas te pueden decir que la sociedad no va a cambiar y que vamos a seguir igual de apáticos, pero si tú eres muy consciente de que tu lucha es necesaria, o tu causa es justa, apuesta por ella y sé fiel a tus principios; a lo mejor va a haber gente que lo reconozca, habrá gente en el camino que también luche por lo mismo que tú y empieces a hacer Comunidad”, expresó.
Como presidenta de IMYD, sus planes a futuro son continuar con el impulso de las iniciativas para que haya infraestructura accesible dentro de los centros educativos de todos los niveles y así mejorar las oportunidades para las personas con discapacidad.