Una vez más quedó demostrado que en Comunidad logramos más. Durante las jornadas de donación de sangre y cabello, organizadas por el grupo estudiantil Club 25, estudiantes, personal colaborativo y docentes, se unieron para dar un poco de sí mismos para apoyar a quienes más lo necesitan.
Con un total de 109 registros y 50 donaciones de sangre efectivas, las y los lasallistas superaron una vez más la meta que se habían establecido que era de 40. En tanto, también se superó el objetivo de donación de cabello con 47 trenzas recaudadas.
En la edición 19 de este programa de Donación de sangre, las y los felinos colaboraron con el Centro Estatal de Medicina Transfusional para salvar vidas. Uno de ellos fue Héctor José Garza Treviño Peña, estudiante de tercer semestre de Administración de Empresas, quien es la primera vez que dona gracias a la facilidad que le brinda esta oportunidad dentro de las instalaciones de su universidad.
“No tenía esta facilidad de hacerlo, entonces como que lo pasaba por alto. Hay gente que le tiene miedo a las agujas pero yo siento que la recompensa es ayudar a otra persona”, compartió mientras disfrutaba de una bebida rehidratante después de completar su donación.
Esta misma convicción de ayudar la tiene Norma Jazmín Rodríguez Ramos, Analista de Infonavit en Talento Humano, quien expresó que sintió una gran satisfacción al donar su cabello.
“Siento que ayudamos con una esperanza nueva para mujeres con cáncer. Pensamos que el cabello crece, pero para alguien no es tan fácil; y saber que le vas a regalar una forma de sentirse segura nuevamente consigo misma a alguien, es una satisfacción que no nos cuesta nada”, destacó la colaboradora.
Esto lo corroboró Teresa Aguilera, Responsable del área de comunicación y servicio social de la Asociación Cáncer, Vida y Esperanza (Canvies), beneficiaria de esta recaudación.
“La pérdida del cabello para la mayoría es un cambio muy drástico y muy importante. La verdad es que cuando ellas reciben su peluca oncológica y se la ponen les cambia la actitud totalmente: su su cara se ilumina, les vuelve otra vez la sonrisa y se sienten mucho más confiadas para realizar sus actividades, para salir a la calle, a las fiestas, para estar con la familia; les da mayor seguridad y les ayuda a sentirse más cómodas durante este proceso tan difícil que ellas enfrentan”, compartió.
Con estos resultados, la Comunidad Lasallista reitera su compromiso impreso en su ADN: Fe, Fraternidad y Servicio.