La Velaria San Juan Bautista De La Salle se llenó de colores, ladridos, maullidos y sonrisas durante el Perrorífico 2025, el ya tradicional concurso de disfraces para mascotas que une a la Comunidad Universitaria en una celebración donde la alegría y el amor por los animales fueron los protagonistas.
“Este año se buscó regresar a las tradiciones mexicanas sin dejar de lado el Halloween que también es muy divertido”, compartió Mariana Gudiño, presidenta del Consejo Estudiantil de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia, instancia organizadora con apoyo del personal Directivo. Asimismo, celebró que en esta edición se logró el doble de participación, ya que también se sumó el claustro docente y estudiantes de otras escuelas y facultades.
Por su parte, el MVZ, Emmanuel Carrillo Mireles, Director de dicha Facultad reconoció que Perrorífico ya sea toda una tradición que mantenga a la Comunidad unida:
“Hacemos énfasis en el hecho de que las mascotas son parte esencial de las familias y que son importantes los esfuerzos por el bienestar animal; de alguna manera la convivencia genera esta comunicación entre el tutor, la mascota y el público”, añadió.
El certamen contó con la participación de un jurado especializado que evaluó originalidad, creatividad, diseño y actitud. Entre ellos, el MVZ Salvador Murillo Saldivar, egresado de La Salle Bajío y asesor técnico veterinario de Purina ProPlan, junto a la MVZ Lorenia Karina Rocha Aragón, Edmundo y Miryam Jhazmín Torres Gómez, quienes compartieron su entusiasmo por la calidad de los disfraces.
La temática de este año, inspirada en las Catrinas mexicanas, rindió tributo a la dualidad entre vida y muerte. La asistencia pletórica, con gran emoción recibió a cada uno de los 57 participantes donde hubo no sólo perros y gatos, sino conejos, chivas y hasta erizos.
Las categorías desfilaron una a una ante una audiencia encantada. Desde gatos convertidos en pequeños dioses egipcios, perritos disfrazados de abuelitas-lobo de caperucita, e incluso, una chiva disfrazada de puesto de birria, una broma que cautivó al público y le valió el primer lugar de la categoría “no convencionales”.
Asimismo, el primer lugar para perros fue para el loro pirata, pues su disfraz fue hecho a mano con plumas pegadas una por una. Mientras que si de gatos hablamos, el primer puesto se lo llevó un michicucaracha, junto con su chancla y su insecticida.
Cada participante arrancó sonrisas, aplausos y expresiones de ternura. Los dueños narraron con orgullo los nombres y razas de sus mascotas, mientras los asistentes disfrutaban cada aparición como si se tratara de una pasarela.
El momento más esperado llegó con la entrega de resultados. Entre aplausos y luces titilantes, se premiaron a las mascotas que destacaron por su ingenio. Los nombres de los ganadores resonaron entre vítores, mientras los afortunados subían al escenario con sus fieles compañeros para recibir los galardones.
Así concluyó una edición más del Perrorífico, una celebración que combinó el encanto de Halloween con el profundo simbolismo del Día de Muertos, para recordar que el amor por las mascotas trasciende el tiempo y las fronteras entre la vida y la eternidad.