El Club de Investigación de la Universidad La Salle Bajío participó en el Congreso de Contacto 2025, organizado por la Facultad de Comunicación y Mercadotecnia de esta casa de estudios. En esta edición, el grupo universitario realizó una entrevista al Dr. Abraham Torres, investigador de la Universidad Anáhuac, quien compartió una mirada profunda sobre los desafíos que la inteligencia artificial (IA) plantea en los campos de la comunicación y la mercadotecnia.
Durante su participación, el Dr. Torres expuso los cambios estructurales que la IA introduce en los procesos educativos, creativos y laborales. Subrayó que tanto los investigadores como los docentes deben desarrollar competencias que les permitan adaptarse a un entorno académico cada vez más automatizado. En su análisis, enfatizó la importancia de comprender la apropiación de la IA dentro del contexto universitario, especialmente entre el estudiantado y sus docentes.
El académico señaló que, antes de integrar plenamente la inteligencia artificial en los procesos educativos, es indispensable evaluar el nivel de madurez digital institucional y la competencia digital docente. Este diagnóstico debe incluir aspectos como la creación de contenido y la gobernanza tecnológica. Sólo a partir de estos cimientos, explicó, pueden surgir nuevos y valiosos objetos de estudio en comunicación y marketing.
Entre los temas emergentes que subrayó, el Dr. Torres abordó tres ejes de investigación que revelan el potencial transformador de la IA en la producción de conocimiento y contenidos. El primero se relaciona con la calidad del contenido generado por algoritmos, conocido como workslop y su impacto en la nueva ecología mediática. Este fenómeno invita a reflexionar sobre la veracidad, la estética y la ética de los mensajes producidos por sistemas automatizados.
El segundo eje, denominado “Semiótica del Prompt”, analiza la interacción entre el ser humano y la máquina a través del lenguaje de instrucciones. El especialista explicó que la estructura del prompt define la calidad del resultado creativo; lo que abre preguntas sobre la influencia del investigador en los procesos comunicativos mediados por la IA. Informó que este nuevo espacio de diálogo humano-máquina se convierte en un territorio fértil para la reflexión académica.
El tercer tema, centrado en la “Fragmentación de la confianza y la reputación algorítmica”, explora cómo las audiencias construyen credibilidad en un entorno donde los algoritmos deciden qué información mostrar. El investigador resaltó la necesidad de analizar si las personas confían plenamente en lo que la IA produce o si son capaces de verificar y cuestionar los contenidos, especialmente ante la expansión de noticias falsas (fake news) y desinformación digital.
En cuanto al rol del investigador, Torres sostuvo que este se encuentra en una transformación profunda. Las tareas tradicionales, como la codificación de entrevistas o la revisión de literatura, han comenzado a automatizarse. El investigador, afirmó, debe evolucionar de ser un “minero de datos” a convertirse en un “constructor de realidades tecnológicas”, capaz de dirigir, supervisar y validar los aportes de la inteligencia artificial.
Para afrontar esta transición, el académico presentó un conjunto de competencias digitales, analíticas y críticas necesarias en la investigación contemporánea. Destacó la maestría en el prompting estratégico, la gestión de herramientas de IA y la curación de datos como pilares fundamentales del trabajo actual. Asimismo, subrayó la relevancia de la triangulación de fuentes, la interpretación de los sesgos algorítmicos y la construcción de narrativas visuales que acerquen la investigación a públicos más amplios.
El Dr. Torres enfatizó que la voz del investigador debe permanecer como el eje central del conocimiento; mientras que la IA debe considerarse un apoyo, no un sustituto. Evaluar críticamente los resultados generados por estas tecnologías se convierte en un ejercicio ético y académico que garantiza la autenticidad y profundidad de las conclusiones.
Finalmente, el especialista conminó a la Comunidad universitaria a reconocer que el uso responsable y crítico de la IA marcará la diferencia entre reproducir información y generar verdadero conocimiento. Sus reflexiones, señaló, buscan dejar una huella en las y los nuevos investigadores y motivarles a ejercer una práctica académica consciente, ética y comprometida con la transformación educativa del presente.