La emoción de niñas, niños, adolescentes y familias enteras se hizo presente en el Aula Magna de la universidad, cuando en punto de las 9:00 de la mañana dio inicio la ceremonia de clausura de los Centros Comunitarios de la Universidad La Salle Bajío, un espacio donde el aprendizaje, el acompañamiento y la unión comunitaria fueron los protagonistas.
La Coordinadora de Solidaridad Universitaria, Mtra. Verónica del Rocío Lara López, saludó a las autoridades presentes y reconoció el trabajo realizado durante el semestre julio – diciembre 2025. Con palabras llenas de cercanía, destacó la inspiración que los centros comunitarios generan en cada participante, así como las experiencias de vida que se comparten y fortalecen dentro de estos espacios. Subrayó también la importancia de las redes y grupos que colaboran para que este proyecto continúe creciendo, recordando que los valores que se manifiestan en cada estudiante que acude a las sedes comunitarias. Y acompañó el discurso con el eslogan emblema de la universidad: “Indivisa Manent, lo unido permanece”, como símbolo de la Fe, Fraternidad y Servicio que caracteriza estas iniciativas.
Más adelante, Lic. Abigail Rea Sevillano, Trabajadora Social de Fundación León, Hilamas. Dirigió unas palabras de agradecimiento a la Comunidad Universitaria, reconociendo el compromiso de los estudiantes que imparten los talleres y el impacto positivo que dejan en cada clase. Señaló:
“Gracias a los alumnos de la Universidad La Salle Bajío. No cabe duda de que los valores que les inculca en la universidad son valores que les llenan de buenos recuerdos y que les dan recompensa. Nosotras hemos sido testigos de cómo los alumnos no solamente aprenden inglés, guitarra, dibujo taekwondo, sino como aprende en cualidades de ustedes como disciplina, fuerza, sensibilidad, entre otros. Gracias por poner todo esfuerzo y cariño en cada clase”.
La música se hizo presente con la participación de la Secundaria #27 María Solórzano, cuyo repertorio despertó sonrisas y animó al público con interpretaciones que llenaron el ambiente de calidez, interpretando temas como Hermoso Cariño, Tu forma de ser y Almohada.
Durante el periodo febrero - junio, cien asesores impartieron 59 talleres distribuidos en 25 sedes comunitarias ubicadas en diversos polígonos de desarrollo de León, Guanajuato. Gracias a este trabajo colaborativo, más de 1 mil 443 niños, niñas y adolescentes fueron beneficiados de actividades formativas y recreativas.
Para ejemplos de las virtudes de los centros comunitarios de La Salle Bajío. el testimonio de Josh Rodríguez, estudiante de primer semestre de Arquitectura, y a su vez, voluntario que imparte el taller de Matemáticas. Compartió que a pesar de las dificultades que implica mezclar la enseñanza con las clases en su carrera, la experiencia es muy positiva, dejando un mensaje para aquellos que buscan pertenecer a un taller o impartirlos:
“...Si son chicos que asisten a los talleres, que no se desanimen, en verdad es una experiencia muy padre, que les abona sobre todo en su formación. Y si son chicos que imparten talleres, pues que igual no se desanimen; a veces, es muy pesado, pero sí se puede y es muy bonito al final de cuentas.”
Al concluir la ceremonia, se abrieron espacios interactivos en distintos puntos del Campus Campestre, para que las y los jóvenes pudieran disfrutar de diversas dinámicas de manera individual o en familia. Se llevaron a cabo talleres de slime, cohetes de agua, pintura en cerámica, figuras de papel maché, fieltro y foami. Además de actividades deportivas como futbol americano o talleres de voleibol. Todos espacios donde las familias participaron en un ambiente lleno de creatividad y entusiasmo.