El arte también puede ser un espejo. Así se vivió Entre Arcanum: arte, símbolo y autoconocimiento, un taller que invitó a las y los estudiantes a mirarse a sí mismos a partir del contacto con la exposición Arcanum, los misterios de Eiki Ito. La experiencia tuvo lugar en la Sala Don Roberto González Barrera y en el Aula C102 de la Facultad de Comunicación y Mercadotecnia, donde el arte se convirtió en un puente para la reflexión personal.
La actividad fue organizada por Mi Museo Universitario La Salle, en colaboración con la Coordinación de Desarrollo Estudiantil; estuvo dirigida a estudiantes de segundo semestre de la Licenciatura en Administración de Negocios. Este espacio combinó una visita guiada, dinámicas lúdicas y ejercicios reflexivos, con el acompañamiento de la Mtra. Luz Elena Vega Santos, el Mtro. Jesús Adame Velázquez y la Mtra. Alma Lucía Rábago Torres.
El taller comenzó en la sala de exposición, donde cada obra sirvió como punto de partida para explorar símbolos, emociones y significados personales. Más tarde, el trabajo continuó en el aula a través de actividades de escritura, dibujo y reflexión guiada, así como ejercicios de movimiento que alternaron entre ambos espacios.
La estructura del taller logró captar la atención del grupo en poco tiempo. Conforme avanzaron las actividades, surgieron expresiones de sorpresa, entusiasmo y participación genuina. El compromiso fue tal que varios estudiantes manifestaron el deseo de contar con más tiempo para profundizar en sus reflexiones y producciones creativas.
Más allá del aprendizaje académico, la experiencia ofreció un espacio poco común dentro de la rutina escolar: un lugar para sentirse escuchados, acompañados y libres de expresar emociones.
Es así que se reafirma el papel del arte como una herramienta poderosa para la formación integral. Al fomentar el autoconocimiento, el pensamiento crítico y la sensibilidad estética, este tipo de propuestas contribuye al bienestar emocional y al desarrollo de profesionales más conscientes y empáticos. Ante la respuesta positiva del estudiantado, el MiM contempla replicar y ampliar estas experiencias en futuros semestres, convencido de que el arte también educa, acompaña y transforma.