El taller consistió en la unión de cuadros de tela de 20 x 20 centímetros mediante la técnica de hilvanado, los cuales se integran para formar cobijas que posteriormente se donan a instituciones y organizaciones de la sociedad civil que atienden a personas en situación de vulnerabilidad. Esta iniciativa, que reúne esfuerzos de voluntarias y voluntarios de distintos estados, representa una red de apoyo que se fortalece con la participación de la comunidad universitaria.
Durante la actividad, las y los estudiantes compartieron un espacio de convivencia que, además de fomentar la integración entre pares, les permitió adquirir conocimientos básicos de costura. Cada puntada representó un esfuerzo significativo, guiado por la conciencia de aportar a una causa mayor. En cada sesión se logra la elaboración de entre dos y cuatro cobijas, resultado del compromiso colectivo de quienes participan.
En este sentido, Diego León, estudiante de cuarto semestre en la Licenciatura en Administración de Negocios, compartió su experiencia:
"Al principio, pensé que no iba a poder conocer y todo eso, pero conforme me fueron enseñando, fui agarrándole la práctica y todo, y me pareció algo increíble, una actividad que jamás había hecho y fue de mi agrado. Es algo que me da alegría, felicidad, el ayudar a otras personas que no tienen la posibilidad económica, y saber que fui parte de ello junto con mis compañeros me da mucha felicidad y alegría".
Este tipo de vivencias favorece la sensibilización del estudiantado ante la importancia de respaldar iniciativas sociales que impactan de manera directa en la vida de otras personas. Asimismo, fortalece la formación integral al promover valores como la solidaridad, la fraternidad y la responsabilidad social, elementos fundamentales en la identidad lasallista.