El Campus Campestre de la Universidad La Salle Bajío se pintó de verde, blanco y rojo para celebrar el 216 aniversario del inicio de la lucha por la Independencia de México; a través de una jornada que reunió danza, música, tradición y conocimiento. La Comunidad Lasallista se sumó a estas actividades con la alegría y orgullo por sus raíces.
El folklore inició con las actividades conmemorativas con la visita de la Fundación Cultural Raíces de Colombia, procedente de Santiago de Cali; que llegó con una trayectoria de más de 40 años dedicada a preservar y difundir las tradiciones de su país. Su encuentro con los Felinos de Danza Folclórica creó un diálogo sobre el escenario, donde Colombia y México compartieron sus colores, sus ritmos y la riqueza de sus expresiones populares.
La danza se convirtió en un puente entre pueblos, pues las coreografías de ambas compañías recordaron que las tradiciones no conocen fronteras y que cada movimiento guarda una parte de la memoria de quienes los ejecutan. En el marco del Festival Corazón Mexicano, la Comunidad disfrutó de una experiencia que permitió celebrar a México sin dejar de reconocer la diversidad cultural que enriquece a nuestra región y al mundo.
La tarde del 15 de septiembre, la música tomó los pasillos del Campus con la Serenata Mexicana. A ritmo de mariachi, se llevó a cabo un recorrido lleno de ritmo, alegría, y Fraternidad, mientras estudiantes, docentes y colaboradores se sumaron con ropa típica para compartir una de las expresiones más entrañables de las Fiestas Patrias. Hubo baile, canto, fotografías y un auténtico espíritu festivo.
El gimnasio del plantel también vistió tricolor con la clase especial de indoor cycling impartida por la mestra Lorena Herrrera, en la que estudiantes y colaboradoras portaron prendas alusivas sin abandonar los tenis deportivos para ejercitarse al ritmo del regional mexicano.
Pero celebrar la Independencia también significa acercarse a la historia. Por ello, el taller “Códices de México. Taller básico para la lectura y desciframiento de los códices mexicanos”, impartido por el Dr. Ricardo Valadez Vázquez, invitó a la Comunidad a descubrir los manuscritos pictográficos que resguardan parte de la memoria de nuestro país.
El conocimiento encontró también una forma lúdica de acercarse a la cultura con la Lotería Mexicana. La popular dinámica permitió combinar vocabulario, velocidad de escucha y apreciación cultural en un ambiente participativo. Entre cartas, palabras y sonrisas, una tradición que forma parte de la memoria colectiva volvió a reunir a la Comunidad alrededor de aquello que nos identifica.
Asimismo, la creatividad tuvo su propio espacio con el taller “Colorea, descubre y reflexiona”, que propuso una ilustración alusiva a la Independencia de México y un dato histórico poco conocido. Los colores fueron una invitación para mirar el pasado con curiosidad y descubrir que cada fragmento de nuestra historia puede abrir una conversación sobre quiénes somos.
Así concluyó la celebración en el Campus Campestre, donde la música, la danza, los códices, la lotería y el arte se encontraron para recordar que la identidad también se aprende y se comparte en Comunidad.