Con entusiasmo y espíritu solidario, la Comunidad de la Preparatoria Universidad La Salle Bajío Campus Juan Alonso de Torres dio inicio a las actividades de los Centros Comunitarios del semestre agosto-diciembre 2026, un espacio que durante ocho años y medio ha acercado a niñas, niños, madres de familia y estudiantes universitarios a través de actividades formativas, recreativas y de sana convivencia.
La apertura registró la participación de 20 niñas y niños y 10 madres de familia; principalmente, integrantes de la escuela primaria José María Liceaga, así como de otras colonias cercanas. La jornada fue organizada por el Departamento de Solidaridad, estudiantes becarios de tercer semestre y estudiantes integrantes del grupo Movimiento Juvenil Lasallista (MOJULA), quienes asumieron el compromiso de compartir su tiempo y talento con la comunidad.
Los Centros Comunitarios tienen como propósito contribuir al desarrollo y a la mejora en la calidad de vida de niñas y niños de comunidades cercanas a la Preparatoria, mediante talleres de educación no formal, actividades recreativas y experiencias que favorecen su formación. En ese tenor, para las y los estudiantes universitarios, este proyecto representa también una oportunidad para fortalecer su formación integral, pues cada semestre planean y desarrollan talleres que ponen sus conocimientos, creatividad y vocación de servicio al alcance de los demás.
Uno de los momentos significativos de esta nueva etapa fue el inicio del apostolado de los integrantes de MOJULA, quienes se sumaron a una experiencia que también promueve la responsabilidad como un valor presente en cada actividad. La jornada reunió tanto a niñas y niños de nuevo ingreso, muchos de ellos de entre cinco y seis años, como a participantes que han formado parte de los Centros Comunitarios durante seis años; esto, es muestra de los vínculos que este espacio ha construido con las familias.
Con cada sesión, los Centros Comunitarios refrendan el compromiso de la Universidad La Salle Bajío con la solidaridad y la transformación social. El Campus aporta sus instalaciones y recurso humano, mientras que las niñas, los niños y sus familias encuentran un espacio gratuito para aprender, convivir y fortalecer su vínculo con la filosofía institucional. La invitación permanece abierta durante el semestre y se espera que más asistentes se sumen a las próximas sesiones de este proyecto que hace de la Fraternidad y el Servicio una experiencia compartida.