Como parte de la Campaña de Salud Mental de la Universidad La Salle Bajío, el Campus Américas abrió un espacio de reflexión para madres y padres de familia con la conferencia “El silencio también grita: señales que vemos todos los días y normalizamos en nuestros adolescentes”, impartida por el psicólogo Oswaldo Porras, egresado de esta preparatoria y especialista en atención de la depresión, trastornos psicóticos, intervención en crisis, conducta suicida y autolesiones.
La conferencia contó con la participación de 59 madres y padres de familia, quienes recibieron herramientas para reconocer señales de alerta y fortalecer el acompañamiento de sus hijos e hijas ante situaciones relacionadas con la salud mental y el bienestar emocional.
Dos preguntas marcaron el inicio de la reflexión: ¿Cómo sabes que tu hijo no está bien? y, ¿y si hemos aprendido a normalizar esos cambios? A partir de estos cuestionamientos, el especialista invitó a las familias a prestar atención a las transformaciones que pueden presentarse en cinco ámbitos de la vida de los adolescentes: el emocional, conductual, social, académico y verbal. Bajo la premisa de que “el cambio es información”, destacó la importancia de observar, escuchar y acercarse a los jóvenes sin minimizar aquello que viven.
Durante la charla también se compartieron algunas formas de responder ante las inquietudes o dificultades que un adolescente pueda expresar. Frases como “gracias por contármelo”, “quiero entender qué estás viviendo”, “no tienes que resolverlo solo”, “estoy aquí” y “vamos a buscar ayuda” pueden abrir espacios de confianza y acompañamiento. En ese sentido, la conferencia destacó una idea central: prevenir no es vigilar, prevenir es conectar, por lo que la cercanía familiar representa una herramienta fundamental.
El encuentro también permitió reflexionar sobre la manera de actuar ante situaciones de riesgo inminente y acercó a las familias a las alternativas de apoyo disponibles. Al finalizar, Oswaldo Porras atendió las inquietudes de las y los participantes y compartió líneas de ayuda: 911, la Línea de Atención Psicológica 800 290 0024, Línea de la Vida 800 911 2000 y Atención Psicológica Municipal 477 793 6397. La difusión de estos contactos fortalece el conocimiento de los servicios de atención y facilita que las familias sepan a dónde acudir cuando necesiten apoyo.
Esta iniciativa es parte del compromiso con el bienestar integral de nuestra Comunidad y con la formación de familias capaces de acompañar a sus adolescentes desde la escucha, la empatía y la prevención. Sensibilizar sobre la salud mental permite construir redes de apoyo más cercanas y recordar que pedir ayuda es también una forma de cuidarnos y cuidar a quienes nos rodean.