Las sonrisas, los retos, la creatividad y la convivencia tomaron los espacios de los campus San Francisco del Rincón, Américas y Juan Alonso de Torres de la Universidad La Salle Bajío, donde, alrededor de 3 mil 500 estudiantes de secundaria y preparatoria, celebraron los 58 años de presencia de la Universidad lasallista en el Bajío con una jornada recreativa, dinámica y formativa que convirtió cada espacio en una oportunidad para convivir, aprender y fortalecer el orgullo de pertenecer a este Comunidad.
La jornada fue organizada por el Departamento de Difusión Cultural de Preparatorias, en conjunto con las coordinaciones académicas y la Dirección de Preparatorias, con una meta clara: fortalecer el sentido de pertenencia, la Fraternidad y la convivencia entre estudiantes de distintos grados.
En esta experiencia, los equipos mixtos de secundaria y preparatoria compartieron desafíos, juegos, talleres y experiencias que pusieron a prueba su comunicación, liderazgo, creatividad, confianza y capacidad para trabajar por objetivos comunes.
En el campus San Francisco del Rincón, la celebración tomó la forma de un gran rally. Los equipos, integrados por estudiantes de secundaria y preparatoria, recorrieron distintos retos que combinaron actividad física con desafíos intelectuales y de memoria. La creatividad, la coordinación y la comunicación fueron protagonistas, mientras cada grupo descubría que para alcanzar la meta no bastaba con avanzar de manera individual, sino que hacía falta escuchar, confiar, acompañar y sumar las capacidades de todos.
En el campus Juan Alonso de Torres, la celebración se convirtió en una jornada de experiencias simultáneas, con opciones para todos los gustos. El inicio estuvo marcado por la presentación de los grupos de animación en la Velaria, que dio el toque festivo a una mañana en la que los estudiantes pudieron explorar intereses y participar en actividades distintas a las habituales.
El deporte puso el ritmo con fútbol cara a cara, una superclase de bachata, yoga, ping pong, futbolito y Preguntados. Para quienes buscaban espacios de convivencia, hubo Twister y “¿Quién conoce a quién?”, mientras que los talleres creativos invitaron a poner manos a la obra con la elaboración de llaveros con crochet, Ojos de Dios, pulseras y maquillaje.
La curiosidad también encontró su espacio en Juan Alonso de Torres con propuestas de aprendizaje y nuevas experiencias. El ajedrez gigante, el trueque de libros, la elaboración de jabones artesanales y el taller de plantitas ofrecieron otras formas de descubrir, compartir conocimientos y convivir. Así, cada estudiante pudo elegir su propio recorrido dentro de una jornada que convirtió el campus en un punto de encuentro para la Comunidad.
Por su parte, el campus Américas desplegó una amplia variedad de talleres con la participación de Escuelas y Facultades de la Universidad. La tecnología, el diseño y la creatividad tuvieron presencia con actividades como diseño de videojuegos con Scratch, taller de cómics, “Pensar con las manos” y maquetas volumétricas de la Facultad de Arquitectura. El deporte también convocó a las y los estudiantes con torneos de fútbol, básquetbol y voleibol, además de Tabata, defensa personal, ajedrez y futbolito.
El bienestar y la convivencia ocuparon otro de los espacios de esta celebración en el campus Américas, con relajación con mandalas, cartografía emocional y un taller de integración. Los juegos de mesa, UNO, café musical, serpientes y escaleras, “100 felinos dijeron” y “Las personas hacen que las cosas sucedan”; sumaron diversión y encuentro, mientras las propuestas de ciencias, naturaleza y salud acercaron a los jóvenes a la higiene oral y salud bucal, animales exóticos, mi primer huerto, reforestación, terrarios y primeros auxilios.
Asimismo, hubo actividades relacionadas con Derecho y ciudadanía, como derechos del ciudadano, identificación de huellas en el escenario del crimen, introducción a la gobernanza, políticas públicas y carta a un servidor público. En lo que respecta al arte y las tradiciones, se llevó a cabo un taller de elaboración de huevitos mexicanos, una propuesta que sumó creatividad a esta gran celebración.
Con esta jornada, los tres campus compartieron una misma celebración desde experiencias distintas, pero con un mismo espíritu: la Fraternidad y el orgullo de formar parte de la Comunidad Lasallista.