Tomar decisiones responsables, reconocer situaciones de riesgo y aprender a cuidar de sí mismos y de quienes les rodean fueron algunos de los propósitos de la Semana de Prevención del Delito, que se llevó a cabo el Campus Américas de la Universidad La Salle Bajío. A través de actividades de orientación y concientización, la Comunidad Estudiantil de preparatoria tuvo la oportunidad de reflexionar sobre la importancia de construir entornos seguros y saludables.
La iniciativa, a cargo de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal en coordinación con la dirección del plantel, registró una asistencia de 649 estudiantes de preparatoria y 10 docentes, quienes tuvieron acercamiento con personal especializado en seguridad, en un espacio educativo que buscó fortalecer la cultura de la prevención, la legalidad y la convivencia pacífica dentro y fuera de la institución.
Uno de los ejes medulares fue la prevención de las adicciones y la reflexión sobre sus consecuencias físicas, psicológicas, sociales y académicas. A partir de este enfoque, se destacó la importancia de adoptar estilos de vida saludables, reconocer los factores que pueden poner en riesgo el bienestar personal y comprender que las decisiones cotidianas tienen un impacto en el presente y el futuro de cada estudiante.
La semana también promovió el desarrollo de habilidades para la toma de decisiones. Mediante la concientización sobre las conductas de riesgo y la presión social, se invitó a las y los estudiantes a fortalecer su pensamiento crítico, reconocer sus límites y elegir alternativas que favorezcan su bienestar integral. Aprender a decir no, pedir ayuda cuando sea necesario y actuar con responsabilidad son herramientas fundamentales para enfrentar los desafíos propios de esta etapa de la vida.
En ese sentido, la Policía Vial permitió poner sobre la mesa temas de educación y seguridad vial, tales como el respeto a las normas de tránsito y la adopción de conductas responsables; fueron aspectos clave para reflexionar sobre la prevención de accidentes y la importancia de proteger la integridad propia y la de otras personas en los espacios públicos.
La presencia de la Policía K9 ofreció otro acercamiento a la labor preventiva de los cuerpos de seguridad; pues permitió conocer parte de sus funciones y reconocer la importancia de la colaboración entre las autoridades y la ciudadanía para identificar riesgos y contribuir a la construcción de espacios más seguros.
Además de compartir información, la Semana de Prevención del Delito resaltó que la seguridad es una responsabilidad compartida, en la que valores como el respeto, la disciplina, la solidaridad y la responsabilidad desempeñan un papel fundamental.
Para la Comunidad Lasallista, estas acciones refuerzan su compromiso con ambientes escolares seguros, saludables y libres de violencia. El acercamiento con las instituciones de seguridad también favorece la confianza, el diálogo y la comprensión de las medidas de prevención como herramientas para proteger el bienestar colectivo.
Porque construir una comunidad segura comienza con acciones cotidianas: cuidarse, respetar a los demás y reconocer que cada elección puede contribuir a una convivencia más sana, responsable y pacífica.